Costa de Jávea (Alicante)
Las seis playas de Alicante que aconseja visitar National Geographic: calas de aguas turquesas y arenales infinitos
El medio especializado en viajes selecciona los mejores enclaves costeros de la provincia
Si hay algo por lo que Alicante es reconocida dentro y fuera de España es por su espectacular litoral. Sus cientos de kilómetros de costa combinan largas playas de arena dorada, pequeñas calas escondidas de aguas cristalinas y pintorescos pueblos marineros que conservan buena parte de su esencia mediterránea.
Sin embargo, entre tanta oferta resulta complicado decidir cuáles merecen realmente una visita, cuáles cuentan con los mejores servicios, ofrecen un baño más agradable o permiten disfrutar de un entorno menos saturado.
Con el objetivo de ayudar a los viajeros a descubrir las auténticas joyas del litoral, National Geographic ha elaborado una selección de las mejores playas de la Comunidad Valenciana, en la que seis enclaves de la provincia de Alicante ocupan un lugar destacado.
Cala la Granadella, Jávea
La primera de ellas es Cala Granadella, en Jávea, considerada desde hace años una de las grandes joyas de la Costa Blanca. La revista destaca su aspecto de postal, con aguas de intenso color turquesa y un entorno natural que la convierte en una de las playas más fotografiadas de España.
Se trata de una cala de grava y roca rodeada de pinares y acantilados, muy apreciada por quienes practican snorkel o submarinismo gracias a la transparencia del agua y a la riqueza de sus fondos marinos. Aunque mantiene una apariencia casi salvaje, dispone de servicios y vigilancia durante la temporada estival, motivo por el que suele registrar una elevada afluencia de visitantes en verano.
Playa del Albir, Alfás del Pi
También figura entre las recomendaciones la playa del Albir, situada en Alfàs del Pi y muy próxima a Benidorm. National Geographic la presenta como una excelente alternativa para quienes buscan tranquilidad sin alejarse demasiado de uno de los principales destinos turísticos del Mediterráneo.
Su característica principal es que está formada por pequeños cantos rodados en lugar de arena, una particularidad que muchos bañistas valoran positivamente. Sus aguas limpias y transparentes favorecen la práctica del snorkel, mientras que el amplio paseo marítimo permite disfrutar de restaurantes, terrazas y vistas privilegiadas hacia la Serra Gelada.
Playa de Muchavista, el Campello
La playa de Muchavista, en El Campello, destaca por sus más de tres kilómetros de longitud y por la amplitud de su arenal de fina arena dorada. La publicación resalta su animado paseo marítimo bordeado de palmeras y chiringuitos, especialmente concurrido durante las tardes de verano.
Además, su continuidad con la playa de San Juan crea uno de los mayores espacios de baño del litoral alicantino. Sus accesos adaptados, la disponibilidad de servicios y la escasa pendiente al entrar en el agua la convierten en una opción muy apreciada tanto por familias como por quienes buscan largas caminatas junto al mar.
Playa del Tamarit, Santa Pola
En Santa Pola sobresale la playa del Tamarit, situada junto al Parque Natural de las Salinas. Según la guía, sus condiciones de viento la sitúan entre las mejores de la Comunidad Valenciana para deportes como el kitesurf o la vela. A ello se suma una arena fina y un acceso al mar muy progresivo, sin grandes desniveles, lo que facilita el baño para personas de todas las edades.
Playa del Tamarit, Santa Pola
Tabarca
Otra de las imprescindibles seleccionadas es Tabarca, el único territorio insular habitado de la región y la isla habitada más pequeña de España. Antiguo refugio de piratas berberiscos, este pequeño archipiélago situado frente a la costa de Alicante conserva un importante patrimonio histórico y unas aguas protegidas por la primera Reserva Marina declarada en España.
La revista recomienda tanto sus pequeñas playas y calas como la posibilidad de recorrer su recinto amurallado o degustar el tradicional caldero tabarquino en alguno de sus restaurantes, una combinación de naturaleza, historia y gastronomía difícil de igualar.
Playa del Portet, Moraira
Cierra la lista la playa del Portet, en Moraira, considerada por National Geographic una de las grandes joyas de la Costa Blanca. Resguardada por un cabo que protege la bahía del oleaje, ofrece aguas especialmente tranquilas y cristalinas sobre un fondo de arena fina y escasa profundidad, características que la hacen ideal para familias con niños.
El paseo que rodea la cala reúne varios establecimientos donde disfrutar de la cocina mediterránea después de una jornada de playa, aunque durante los meses de verano su popularidad provoca que alcance rápidamente una elevada ocupación.