Imagen de la tortura boba entrando al agua
Una tortuga boba nacida en El Puig vuelve al mar con un emisor para seguir su ruta por el mediterráneo
El ejemplar procede del único nido localizado en esta playa valenciana en 2025, del que nacieron 70 crías
Una tortuga boba nacida el verano de 2025 en la playa de El Puig, en Valencia, ha regresado al mar un año después de su nacimiento. El ejemplar, de la especie Caretta caretta, procede del único nido localizado en este punto del litoral valenciano durante la pasada temporada.
La suelta se ha realizado en la misma playa donde la tortura eclosionó, en un acto organizado por la Fundación Oceanogràfic y La Menorquina, con la colaboración del Ayuntamiento de El Puig.
La elección del mismo lugar de nacimiento responde a un comportamiento natural de esta especie conocido como filopatria, por el que las hembras tienden a regresar años después a la playa donde nacieron para depositar sus huevos.
Antes de entrar al agua, la tortuga fue equipada con un emisor satelital financiado por La Menorquina. Este dispositivo permitirá seguir sus primeros desplazamientos por el Mediterráneo y obtener nuevos datos sobre una de las etapas menos conocidas del ciclo de vida de la tortuga boba.
El ejemplar ha recibido el nombre de Menorquina en reconocimiento al apoyo de la compañía heladera al proyecto. Durante la jornada participaron también Punky, la mascota de La Menorquina, y Marina, la tortuga del Oceanogràfic.
La tortuga formaba parte del programa Head-starting de la Fundación Oceanogràfic, una estrategia de conservación que consiste en cuidar a algunas crías durante sus primeros meses de vida para aumentar sus posibilidades de supervivencia antes de devolverlas al mar.
El nido del que procede fue el único localizado en la playa de El Puig durante 2025. De aquella puesta nacieron 70 crías, un episodio que confirma la presencia cada vez más habitual de la tortuga boba en el litoral valenciano como zona de reproducción dentro del Mediterráneo occidental.
El CEO de La Menorquina, Iván Leal, ha señalado que la compañía comparte con el Oceanogràfic «los mismos valores» y el «amor por el Mediterráneo». «Estamos encantados de apadrinar a esta tortuga para ayudar modestamente a proteger la biodiversidad, con un pequeño gesto que muestra nuestro compromiso por la sostenibilidad», ha afirmado.