Imagen del estado de las obras en el edificio incendiado de Campanar en la ciudad de Valencia.
El edificio incendiado de Campanar resurge con más seguridad por dentro y por fuera
Los vecinos encaran la recta final de las obras de rehabilitación eligiendo en cada una de las 138 viviendas el diseño de cocina, suelo y baño
Menos de seis meses para que los vecinos puedan volver a vivir en la calle Poeta Rafael Alberti, 2 de Valencia. El icónico edificio del incendio de Campanar encara ya la recta final de los trabajos de rehabilitación con novedades tanto en su fachada como en el interior. Del gris al blanco, del pladur a los ladrillos y del peligro a una seguridad única.
La previsión es que los vecinos del edificio incendiado de Campanar puedan regresar a sus casas entre finales de este año y principios de 2027. Justamente hace semanas la Generalitat Valenciana amplió hasta el 31 de diciembre del presente año las ayudas al alquiler por esta tragedia, un gesto que desde la Asociación de Propietarios Afectados Incendio Campanar (APROICAM) recibieron con felicidad, «porque prácticamente nos asegura tener esa cobertura hasta que volvamos a vivir en nuestras casas».
Los trabajos de rehabilitación del edificio han sido aprovechados para incorporar una serie de modificaciones técnicas y de diseño con el fin de evitar que se repita una tragedia como la del 22 de febrero de 2023, cuando 10 personas perdieron al vida al verse atrapados por un fuego voraz que desde una cocina envolvió por fuera y arrasó por dentro una finca completa.
La novedad más visible es que el edificio pasará de ser gris a un blanco renovado. Las placas de material cerámico ya cubren prácticamente toda la fachada y la previsión es que este mes de julio acabe de instalarse por completo.
Técnicamente hay otra novedad entre la parte visible de la fachada y su parte interna, ya que en los trabajos se ha colocado lana de roca ignífuga y una serie de barras que en caso de que fuera necesario ejercerán de cortafuegos para impedir que las llamas avancen, como aquel trágico día, por el revestimiento del edificio.
Según han ido relatando desde APROICAM en sus redes sociales, las viviendas también van a ser más seguras, ya que cada casa va a tener su delimitación alzada con ladrillos, y no con placas de pladur que ante el voraz fuego acabaron derretidas y propiciando la destrucción más absoluta.
«Hemos seguido e implementado las recomendaciones realizadas por Bomberos y el Ayuntamiento de Valencia», reconocía Enrique Salvador, presidente del citado colectivo de vecinos afectados.
La lucha contra el fuego se llevará a cabo tanto fuera, con la explicada fachada cerámica, como desde dentro, con ladrillos y nuevas puertas. El punto más novedoso es que el edificio por dentro tendrá una serie de puertas automáticas que, unidas a un nuevo sistema de seguridad en cocinas y zonas comunes, harán que se cierren ante cualquier sobresalto.
Es lo que se denomina como edificio «zonificado», ya que permite realizar cierres sectoriales ante un incendio, por ejemplo , encapsulando las llamas.
APROICAM está visibilizando el trabajo que está suponiendo reconstruir el edificio de Campanar, una obra colosal que llega con alguna curiosidad.
Cada vecino está pudiendo elegir el diseño estético de la cocina, el suelo de cada casa y el de los baños, teniendo en cada caso tres opciones para decidirse. Así, las casas tendrán una «apariencia más moderna», pero a su vez «más segura».
Las 138 viviendas volverán a ser una realidad en menos de medio año, será ahí cuando la lucha titánica de los vecinos de una finca de Valencia servirá, a su ciudad y a la sociedad en general, como un ejemplo de resiliencia, constancia y perseverancia, dando testimonio de que la unión ha permitido recuperar un sueño, aspirar a volver al hogar. Sin olvidar nunca a las 10 personas que no pudieron salir del infierno de sus casas.