Imagen tomada en el IVAM

Imagen tomada en el IVAMMiguel Lorenzo

El IVAM se une a la red de refugios climáticos de Valencia

El museo ofrece acceso gratuito a las zonas de espera y descanso con sillones, climatización y fuentes de agua potable

El Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) se une a la Red de Refugios Climáticos de Valencia, impulsada por el Ayuntamiento, ofreciendo a la ciudadanía un espacio público accesible, climatizado y confortable donde resguardarse del calor y disfrutar del arte contemporáneo.

El museo ofrece acceso gratuito a las zonas de espera y descanso con sillones, climatización con una temperatura de confort, aseos públicos y accesibles y fuentes de agua potable, filtrada y refrigerada, características necesarias para proteger a la ciudadanía ante períodos de calor extremo.

«En el IVAM entendemos la sostenibilidad como una práctica transversal que atraviesa toda nuestra actividad. Ser refugio climático significa ampliar la función social del museo: ofrecemos un espacio de cuidado, encuentro y protección frente a uno de los grandes retos de nuestro tiempo. Queremos que el museo sea un lugar donde las personas encuentren no solo arte y pensamiento, sino también bienestar, porque la cultura también es una herramienta para construir ciudades más sostenibles y resilientes», ha destacado la directora del IVAM, Blanca de la Torre.

Los refugios climáticos son equipamientos municipales accesibles que, durante los episodios de altas temperaturas, ofrecen unas condiciones adecuadas de confort térmico mediante espacios climatizados o de sombra, acceso a agua potable, zonas de descanso y otros servicios básicos, con especial atención a las personas más vulnerables. La ciudadanía puede consultar el mapa actualizado, la ubicación y los horarios de todos los equipamientos que forman parte de la red en la página web de València Sostenible.

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Imagen tomada en el IVAMMiguel Lorenzo

Además de proporcionar un espacio climatizado, el museo ha diseñado una programación estival para todas las edades que lleva por título ‘En el museo no se siente el poniente’. En los meses de verano se mantiene abierta también la ‘Sala blanda’ del IVAM, un espacio de juego y descanso especialmente acondicionado para familias con bebés hasta doce meses, y ‘El rincón de luz’, destinado a la primera infancia. Durante julio y agosto el IVAM organiza visitas dirigidas a las familias que deseen disfrutar de recorridos comentados por las muestras adaptados a sus necesidades.

La experiencia del refugio climático encuentra, además, un eco en la programación expositiva del museo. La instalación ‘Radix’, de la artista mexicana Tania Candiani, transforma la sala en un paisaje vivo poblado por plantas, raíces y especies vegetales que invitan a detenerse y reconectar con la naturaleza. La obra propone un espacio de contemplación que, más allá del confort térmico del edificio, evoca la capacidad de los ecosistemas para generar bienestar y reflexiona sobre la estrecha interdependencia entre los seres humanos y el mundo vegetal, reforzando el compromiso del IVAM con la sostenibilidad y el cuidado del entorno.

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