Rescate de un menor de edad en la fachada de un rascacielos de Benidorm (Alicante)
Milagro a 21 pisos de altura: agonía y rescate de un niño al borde del vacío en Benidorm
La Policía Local salva a un menor de una caída mortal y detiene a su padre
Un niño de aproximadamente ocho años estuvo a punto de perder la vida tras quedar atrapado en el exterior de la fachada de un rascacielos en Benidorm (Alicante). El menor se encontraba sentado sobre el compresor de un aire acondicionado correspondiente a una vigésimo primera planta, expuesto a un riesgo extremo, hasta que las autoridades lograron ponerlo a salvo tras una arriesgada maniobra en las alturas.
El suceso se originó este sábado alrededor de las 23:00 horas en la céntrica avenida Bilbao. Un residente observó la peligrosa situación del pequeño y avisó al conserje del bloque, quien rápidamente alertó a las fuerzas de seguridad. Aunque en una primera batida los agentes no lograron ubicar al chico, la insistencia policial para verificar la llamada ciudadana resultó fundamental para evitar la tragedia.
Con la indispensable ayuda de un vecino, los policías consiguieron salir al balcón del apartamento de al lado. Al asomarse, confirmaron la dramática escena y actuaron de inmediato. Desde esa posición, uno de los efectivos agarró al niño firmemente por el brazo para frenar su caída, mientras que un segundo policía aseguraba a su compañero por detrás debido al inmenso peligro de que ambos resbalasen al vacío.
Mientras el menor permanecía aferrado en el aire, la patrulla solicitó el apoyo urgente del Consorcio Provincial de Bomberos. No obstante, antes de que las dotaciones de rescate hicieran acto de presencia, el conserje facilitó una copia de las llaves del piso, que operaba como apartamento turístico. Gracias a esta maniobra, los agentes pudieron acceder al interior del domicilio e introducir al chico, neutralizando cualquier peligro de manera definitiva.
El arresto tras la intervención
Una vez dentro de la vivienda, las autoridades inspeccionaron las estancias para dar con los responsables legales del pequeño. En el lugar encontraron diversa documentación, entre ella el pasaporte búlgaro del menor, una tarjeta de estacionamiento para personas con movilidad reducida y la identificación del tutor.
Tiempo después, el padre regresó al edificio y quedó detenido tras alegar que su hijo sufre un trastorno del espectro autista y que se había quedado solo porque él había salido a hacer unas compras.
La Policía Local de Benidorm ha expresado la inmensa tensión vivida a través de un comunicado en sus redes sociales, destacando la importancia de la sujeción del efectivo policial: «Una mano que, durante unos minutos que parecieron eternos, fue la diferencia entre el peligro y la vida».
La publicación subraya que la esencia de su trabajo a veces reside simplemente en «llegar a tiempo y no soltar», celebrando el éxito del operativo al concluir que «esa mano amiga no podía fallar y no soltó».