Imagen de las pruebas del proyecto

Imagen de las pruebas del proyectoFGV

Pintura reflectante para reducir entre ocho y diez grados la temperatura sobre la vía ferroviaria

Ferrocarrils de la Generalitat y la Universidad Politécnico trabajan en un proyecto para combatir los efectos del calor extremo

Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) y la Universidad Politécnica de València (UPV) desarrollarán conjuntamente un proyecto para reducir entre 8 y 10 grados los efectos del calor extremo sobre la infraestructura ferroviaria, a través del uso de pintura reflectante.

El estudio, impulsado a través de la Cátedra Vialobra de Ferrocarriles, ha adelantado la realización por parte del TRAM d'Alacant de las primeras pruebas en la Línea 9 sobre cinco kilómetros del carril que unen Benidorm y Dénia.

Asimismo, la Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación ha explicado en un comunicado que la investigación está analizando la pintura en blanco de determinados tramos del carril para comprobar los beneficios de esta medida a la hora de reducir posibles deformaciones (pandeos) de la vía.

La utilización de la pintura permite «determinar la capacidad de reducción de la temperatura del carril», han explicado. Hasta el momento, se ha actuado en curvas con radio inferior a 200 metros en vía en balasto, en las que se aplica la pintura reflectante para reducir la temperatura superficial, lo que amplia el margen de seguridad frente a la dilatación térmica.

Actualmente, como parte de los trabajos de mantenimiento realizados por FGV en Alicante, se han pintado más de cinco kilómetros de vía y está previsto ampliar estos trabajos a diferentes tramos en superficie de la red de Metrovalencia.

Ante unas condiciones climatológicas «cada vez más extremas», junto con la planificación y el mantenimiento preventivo, «es necesario plantear propuestas novedosas que garanticen unas condiciones adecuadas de conservación, frente a fenómenos que han dejado de ser excepcionales para convertirse en escenarios de planificación habitual», han manifestado.

«FGV no es una red convencional», ya que combina largos trazados en superficie con otros subterráneos y tranviarios. En Valencia, hay más de 100 kilómetros en superficie y las líneas de Alicante recorren la franja costera de las comarcas de l'Alacantí, la Marina Baixa y la Marina Alta con «un relieve complejo»: acantilados, barrancos, laderas y tramos que serpentean entre curvas de radio reducido y rampas pronunciadas.

Por último, FGV también ha llevado a cabo actuaciones para reforzar la plataforma, como la ejecución de muros guardabalasto y traviesas; la identificación y retirada de árboles debilitados con riesgo de posible caída; la revisión y limpieza a fondo de cunetas, colectores y pasos de agua durante el verano; y la retirada periódica de vegetación seca junto a la plataforma para eliminar el riesgo de incendio.

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