Fachada del Ayuntamiento de Gandía (Valencia)
Gandía se afianza como el octavo ayuntamiento más endeudado de España
La capital de la Safor acumula un pasivo de 252,8 millones de euros y empeora su posición en el ranking nacional frente a una provincia donde el 55 % de los municipios ya no debe nada
A pesar del saneamiento generalizado de las arcas municipales en la provincia de Valencia, el Ayuntamiento de Gandía continúa arrastrando un lastre económico de proporciones históricas. Con una deuda viva de 252,8 millones de euros al cierre del ejercicio de 2025, la capital de la comarca de la Safor no solo no logra salir del furgón de cola financiero, sino que se sitúa como el octavo Consistorio con más pasivo de toda España.
Solo grandes urbes como Madrid, Barcelona, Sevilla o Zaragoza, junto a casos crónicos como Jerez de la Frontera, Jaén y Parla, superan los números rojos del municipio valenciano, que este año ha llegado a adelantar a ciudades como Murcia en esta indeseada clasificación nacional.
El control de esta abultada deuda es y ha sido el principal dolor de cabeza de los sucesivos gobiernos socialistas que han dirigido el municipio.
En este escenario cobra especial relevancia la figura de Diana Morant, actual ministra de Ciencia, Innovación y Universidades y secretaria general del PSPV-PSOE. Morant ostentó la Alcaldía de la ciudad desde 2015 hasta julio de 2021, momento en el que dio el salto a la política nacional.
Durante sus seis años al frente del Consistorio, la líder de los socialistas valencianos tuvo que gobernar condicionada por un severo plan de ajuste financiero, lidiando con un Ayuntamiento prácticamente intervenido a nivel contable y asumiendo el reto de empezar a revertir un pasivo asfixiante.
Y es que el agujero económico de Gandía no se forjó en un solo mandato, sino que es el resultado de años de una gestión marcada por el exceso de gasto. Una auditoría interna elaborada por los propios técnicos municipales radiografió el origen del problema: durante la etapa del también socialista José Manuel Orengo (2003-2011), la deuda se disparó de 45 a 165 millones de euros. No obstante, el colapso definitivo llegó en la legislatura posterior (2011-2015), cuando el 'popular' Arturo Torró sumó 144 millones de euros de deuda nueva, dejando en 2015 una herencia de unos 350 millones de euros.
El remanente actual
Desde la salida de Diana Morant hacia el Ministerio, el equipo de Gobierno encabezado por su sucesor socialista ha tratado de mantener la senda de contención y reducción del pasivo iniciada en 2015.
La ministra de Ciencia, Diana Morant, en su promesa del cargo.
Según los datos aportados en la última liquidación presupuestaria, el Ayuntamiento de Gandía defiende haber restado alrededor de 100 millones de euros a aquella cifra récord de hace una década. Aunque la deuda viva bajó ligeramente en 2025 respecto a los 257,8 millones del año anterior, su ritmo de amortización fue inferior al de otras ciudades, lo que provocó que escalara un puesto en el ranking nacional.
Salvador Gregori, actual concejal de Economía de la ciudad, ha justificado las cifras recientes argumentando que el último ejercicio ha estado marcado por un «fuerte carácter inversor», lo que ha conllevado una caída del remanente de tesorería, que ha pasado de diez a tres millones de euros tras recurrir a fondos de años previos.
Reducción histórica en la capital
El caso de Gandía contrasta fuertemente con la evolución de otras grandes poblaciones de la provincia. El segundo municipio valenciano con más pasivo es la propia capital, Valencia, que ocupa el puesto 43º a nivel nacional con 69,6 millones de euros. La ciudad del Turia ha protagonizado el descenso más drástico y llamativo del territorio, logrando reducir su deuda prácticamente a la mitad en un solo año (en 2024 acumulaba 141,6 millones y se situaba en la 17ª posición de España).
El tercer escalón provincial lo ocupa un caso que raya lo insólito. Se trata de Vallada, un pequeño municipio de unos 3.000 habitantes que debe 26,8 millones de euros, colocándose como el 89º ayuntamiento más endeudado del país.
Una provincia a dos velocidades
Más allá del podio que conforman Gandía, Valencia y Vallada, la fotografía financiera de la provincia revela que el problema del sobreendeudamiento es una cuestión focalizada. De hecho, la deuda conjunta de todos los ayuntamientos valencianos cerró 2025 en 586,2 millones de euros (un 16,2 % menos interanual), lo que representa apenas un residual 3,6 % del volumen total de la deuda municipal en España, cifrada en más de 16.215 millones.
Otros municipios importantes mantienen deudas controladas y ya fuera del 'top 100' español, como Sagunto (18,7 millones, que este año adelanta a Torrent), Torrent (17,8 millones), Paterna (14,1 millones) o Alaquàs, que ha logrado rebajar su pasivo hasta los 11,6 millones.
Sin embargo, la nota dominante es la solvencia: 147 de los 266 municipios de la provincia de Valencia (el 55 % del total) cerraron 2025 con deuda cero. Un dato que confirma que, mientras la mayoría de pequeñas localidades operan sin deber un solo euro a los bancos, las grandes urbes -y excepciones históricas como Gandía o Vallada- siguen pagando hoy los excesos urbanísticos y de inversión de décadas pasadas.