Ayuntamiento de Benidorm
Benidorm empieza a saldar su histórica deuda con el primer abono de cinco de los 350 millones por Serra Gelada
El equipo de gobierno inyectará 19 millones de fondos propios para rebajar el préstamo bancario de este ejercicio y ahorrar intereses, esquivando así cualquier subida de impuestos a los ciudadanos
Tras más de dos décadas de periplo judicial por la pérdida de edificabilidad en el actual parque natural de Serra Gelada, el Ayuntamiento de Benidorm ha comenzado a hacer frente a la mayor losa financiera de su historia municipal: una deuda histórica que roza los 350 millones de euros.
El alcalde de la ciudad, Toni Pérez, estampó el pasado lunes su firma en el decreto que autoriza la primera transferencia de cinco millones de euros a favor de la familia Murcia Puchades, propietaria de los terrenos del sector APR-7, abriendo así el grifo del calendario de pagos pactado y homologado por la Justicia el pasado mes de marzo.
El reloj corre ahora para el Consistorio, que tiene hasta el próximo 31 de diciembre para completar el primer gran hito del acuerdo: el abono de 60 millones de euros. Para lograrlo sin asfixiar las cuentas públicas, el Gobierno local llevará al próximo pleno una modificación presupuestaria que permitirá incorporar 19 millones de euros procedentes del remanente de Tesorería de 2025. Sumados a los cinco millones ya liberados, Benidorm inyectará 24 millones de euros de recursos puramente municipales en este primer asalto.
Esta maniobra contable tiene un objetivo claro: minimizar el endeudamiento externo. Gracias a esta aportación de fondos propios, el préstamo que el Ayuntamiento tiene autorizado a través del Fondo de Impulso Económico (FIE) con Caixa Ontinyent pasará de los 55 millones inicialmente calculados a un máximo de 36.
Según ha detallado el primer edil, esta rebaja en el principal del crédito supondrá un alivio directo en los plazos de amortización y un ahorro sustancial en el pago de intereses bancarios, todo ello bajo la premisa de no tocar el bolsillo de los contribuyentes ni mermar los servicios públicos.
Terrenos públicos como moneda de cambio
Pero la histórica deuda de 350 millones de euros no se liquidará únicamente a golpe de transferencias bancarias. El acuerdo validado por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana establece una segunda vía de actuación que el Ayuntamiento ya está perfilando con criterios técnicos y jurídicos: la dación en pago mediante patrimonio de suelo.
Imagen del sendero en el Parque natural de la Serra Gelada, Alicante
En concreto, el pacto obliga a los propietarios a aceptar terrenos municipales con aprovechamiento urbanístico para saldar una cuantía de 67,3 millones de euros correspondientes exclusivamente a los intereses generados por el litigio. Esta entrega de suelo público deberá materializarse en un plazo de cinco años, aliviando de forma drástica la presión sobre la tesorería de la ciudad.
Carencia hasta 2031
Más allá del esfuerzo titánico que suponen los 60 millones de este año y el traspaso de parcelas, el calendario da un cierto respiro a la Administración local mediante un periodo de carencia. Hasta el año 2031, el Consistorio no estará obligado a realizar grandes desembolsos forzosos para rebajar el principal de la deuda, aunque el alcalde ha adelantado que, si la buena salud económica lo permite, se podrían efectuar pagos anticipados.
Además, desde el 1 de enero de 2027, el Ayuntamiento y los propietarios podrán pactar de forma voluntaria nuevas entregas de suelo para seguir recortando la cifra.
El verdadero punto de inflexión llegará el 1 de enero de 2031, fecha en la que arrancará la fase de amortización obligatoria. A partir de entonces y hasta que no quede un solo euro por devolver de esos 350 millones históricos, el Ayuntamiento de Benidorm tendrá que reservar y abonar cada año una cantidad que, por ley, nunca podrá ser inferior al 8 % de los recursos corrientes ordinarios de sus presupuestos.