Imagen de archivo de una pareja de ancianos frente al mar
El colapso del Imserso: la asfixia económica amenaza con un «efecto desierto» en los destinos históricos
El senador Agustín Almodóbar exige respuestas al Gobierno ante unas tarifas congeladas que obligan al sector a operar a pérdidas y ponen en riesgo 15.000 empleos en la Comunidad Valenciana
Tras 41 años siendo el gran motor de la desestacionalización turística en España, el programa de viajes del Imserso se asoma a una crisis sin precedentes. La falta de adaptación y la negativa gubernamental a actualizar sus condiciones económicas están empujando al límite a los alojamientos.
Ante esta tesitura, el senador alicantino Agustín Almodóbar ha registrado una contundente batería de preguntas dirigida al Ejecutivo de Pedro Sánchez, exigiendo medidas inmediatas para evitar el hundimiento de una herramienta vital para el modelo turístico y social español.
El origen del conflicto reside en un marcado y prolongado desfase contable. El Gobierno mantiene una oferta retributiva de entre 28 y 30 euros por persona y día en régimen de pensión completa (incluyendo servicios de animación, agua y vino para hoteles de 3 y 4 estrellas). Sin embargo, la patronal cifra los costes reales de producción en un mínimo de 35 euros diarios más IVA por cliente.
Ante este escenario, Almodóbar ha cuestionado duramente la pasividad del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, y del Ministerio de Industria y Turismo. En su iniciativa parlamentaria, el senador 'popular' interpela al Gobierno sobre cómo pretende garantizar las más de 870.000 plazas convocadas para la temporada 2026-2027 dadas las actuales condiciones.
Para ilustrar la gravedad, señala el caso de Benidorm, un bastión histórico del programa que ha pasado de contar con más de 60 hoteles adheridos hace ocho años a la inminente posibilidad de quedarse sin ninguno.
Paseo de la Playa de Poniente en Benidorm
En sus preguntas al Gobierno, el senador exige claridad sobre tres ejes fundamentales:
Revisión del modelo económico: Cuestiona la viabilidad de un sistema con tarifas insuficientes frente a unos costes de producción que, según el sector, han aumentado más de un 30 % en los últimos años.
Garantía de calidad social: Advierte que operar por debajo del coste de prestación pone en riesgo la calidad que merecen los mayores usuarios del programa.
Coherencia política: Exige explicaciones sobre cómo el Gobierno defiende la desestacionalización en la «Estrategia España Turismo 2030» mientras asfixia la principal herramienta para lograrla.
El fantasma de los cierres en invierno
Las advertencias parlamentarias de Almodóbar respaldan el grito de auxilio lanzado por Hosbec (Asociación Hotelera y Turística de la Comunidad Valenciana). La patronal ha dejado claro que su intención no es hacer negocio, pero se niegan a seguir financiando el programa estatal asumiendo pérdidas inasumibles.
Imagen de archivo de una playa de Benidorm
De no producirse una actualización presupuestaria inmediata, las consecuencias económicas para destinos como Gandía, Peñíscola, Guardamar del Segura o Torrevieja trascenderán la simple baja ocupación, provocando un auténtico «efecto desierto». El impacto calculado por Hosbec es letal para el tejido productivo regional:
Pérdida de 15.000 puestos de trabajo (directos e indirectos) sostenidos habitualmente en temporada baja.
Evaporación de 150 millones de euros en impacto económico (100 millones en facturación hotelera y 50 millones en efecto arrastre sobre el comercio y la restauración).
Una caída en la recaudación fiscal autonómica estimada entre 10 y 15 millones de euros solo en concepto de IVA.
La modernización y la supervivencia de un programa diseñado para salvaguardar miles de empleos durante los meses de invierno penden ahora de un hilo. El sector turístico espera que el Ejecutivo abandone su inacción antes de que los hoteles apaguen sus luces de forma definitiva en temporada baja.