Imagen de archivo de Diana Morant y el alcalde de Gandía, José Manuel Prieto, en la localidad valenciana
El delfín de Morant, deuda «brutal» hasta 2070 pero recelo ante el año electoral: «Tiene el bolsillo muy suelto»
Una de las razones por las que Bill Clinton se convirtió en presidente de Estados Unidos tras vencer a George W. Bush en las elecciones de 1992 fue centrar buena parte de su campaña en la economía, sabedor de que ese ámbito movía grandes masas de votos a lo largo y ancho del país. Aunque cada nación y cada lugar tiene sus particularidades, también tienen aspectos en común, más allá de la distancia geográfica o de la época. Impuestos, déficit, deuda… no hay comicios en que estos términos no salgan a relucir. Es algo del todo irremediable.
En base a ello, las elecciones municipales y autonómicas que se celebrarán en España el próximo 23 de mayo de 2027 no serán una excepción y, con vistas a las urnas, hay algunos líderes que pueden sufrir un sonoro revés en los niveles cuantitativos y cualitativos de confianza de los ciudadanos a los que gobiernan. Un ejemplo paradigmático de ello bien puede ser el actual alcalde de Gandía, en Valencia, José Manuel Prieto.
Considerado por propios y extraños como un mero delfín no solo de la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades y exprimera edil del municipio, Diana Morant, sino de todo el denominado Clan de Gandía, el regidor tiene el dudoso honor de que se presentará a revalidar su cargo tras convertir a la ciudad en, nada más y nada menos, que en la octava de España con mayor nivel de deuda, con un pasivo nada desdeñable de 252,8 millones de euros.
«Deuda desmesurada»
Tal magnitud ha hecho que el socialista haya aplazado el pago de dicha deuda hasta 2070, una fecha que está a 34 años vista, con todo lo que ello conlleva. Como es natural, Prieto no es el único responsable de haber llegado a esta situación, sino que comparte este rol principalmente con sus antecesores del PSPV-PSOE en una localidad en que históricamente el puño y la rosa ha ostentado la vara de mando casi de manera continua.
Preguntadas sobre este contexto, fuentes del Partido Popular de Gandía consultadas por El Debate, que gobernó entre 2011-y 2015, describen el camino hasta este punto de endeudamiento: «Cuando era alcalde José Manuel Orengo (2003-2011), acumuló una deuda brutal porque los créditos que había hecho históricamente el PSOE no los había pagado. Era época de bonanza y lo que hizo fue pedir aplazamiento de pagos, carencias, carencias y carencias, donde sólo pagaba intereses, no amortizaba».
A eso añaden que en ese periodo el Ayuntamiento privatizó el servicio que agua pública: «Recibieron 80 millones de euros en cánones extraordinarios», apuntan, haciendo una denuncia: «En cuatro años se los ventilaron y no los gastaron en las inversiones futuras que tenía que hacer Gandía en la renovación de la red de saneamiento».
Imagen de archivo del alcalde de Gandía, el socialista José Manuel Prieto
«Dejaron 63 millones de euros de deuda comercial, 30 millones de euros en operaciones de tesorería, que eran créditos a corto plazo», indican los mismos confidentes, que también critican la gestión de tres aparcamientos: «Tres parkings públicos que lo que hacía el Partido Socialista era, 'yo te doy a ti, tú haces la obra, yo te doy una concesión para que explotes un parking municipal, haces tú la obra y te llevas tú el beneficio anual. Y si tienes pérdidas, yo te pago' mediante una palabra que inventaron ellos que se llama el reequilibrio financiero».
No sería un rescate como tal, sino que, explican, «la empresa tenía que asegurarse unos ingresos anuales y si éstos no llegaban, el Ayuntamiento cubría ese déficit». «Claro, a la empresa explotadora le daba igual llenarlos que no, porque sabe que a final de año el Consistorio la diferencia se la va a 'apoquinar'».
«Va a tirar el burro por la ventana»
Tras la etapa del 'popular' Arturo Torró, llegó Morant. A juicio de las fuentes, comenzó a «recortar absolutamente todo en ayudas y servicios» y, eso sí, también a «aumentar el capítulo de Personal». «Y poco más», abundan. Con tal mentora, hacen hincapié, Prieto se estaría dedicando a «continuar gastando» siguiendo las directrices del ya mencionado Clan de Gandía, compuesto, entre otros, por la propia Morant, Orengo, Vicent Mascarell, Alfredo Boix, Emili Sampío o Andreu Ferrer.
Es por eso que ante un año electoral, la preocupación crece en el PP de Gandía ante el gasto que Prieto puede acometer en aras de mantener la alcaldía: «Tiene el bolsillo muy suelto y va a tirar el burro por la ventana», apuntan, pese a la «situación muy muy delicada» que atraviesa la ciudad.
Y de nuevo, un aparcamiento: «Hay un tercer parking que lo gestiona una empresa privada y Prieto pretende hacer una licitación para que lo explote por anticipado por de 20 millones de euros. Con ese canon anticipado le pagaría los 13 millones que le debe actualmente a la empresa que lo gestiona y se quedaría con siete millones de euros para año preelectoral. Es decir, para fanfarria, para gastárselo en fanfarria», prevé, lamentando que «el que venga detrás, que arree».
Para las fuentes, la clave está en que el alcalde socialista «no pinta fava -expresión valenciana para decir que no pinta nada- y están dirigiendo el Ayuntamiento los que lo dirigían cuando estaba Orengo».