Imagen tomada este jueves en Valencia de Diana Morant tras oficializar su candidatura a las primarias del PSPV-PSOE
Diana Morant, del Clan de Gandía a referente del sanchismo y candidata a la Generalitat
El barómetro del mes de abril del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) apuntaba un dato revelador, como es que el 70 % de los españoles no sabe quién es Diana Morant. Y todo ello a pesar de que es ministra de Ciencia e Innovación desde el 10 de julio de 2021 y de que, ya en 2023, añadiera a sus competencias las de Universidades. Es decir, está a punto de cumplir cinco años en el Gabinete que preside Pedro Sánchez.
Si actualmente es prácticamente una desconocida, más lo era cuando fue designada para mudarse a Madrid. Sin embargo, donde sí tenían referencias, y por doquier, de ella era en Gandía. De esta ciudad valenciana fue alcaldesa entre 2015 y 2021. Más allá de su gestión, su trayectoria política no se entiende sin hacer mención al denominado Clan de Gandía, es decir, un reducido grupo de personas de la zona con gran influencia orgánica en el PSPV-PSOE que, en primer lugar, consiguieron aupar a Ximo Puig a la presidencia de la Generalitat y, posteriormente, cimentaron el peso político de su entonces regidora.
Son varios los nombres que conforman este 'colectivo'. Según fuentes con las que ha contacto El Debate, en la cúspide estarían José Manuel Orengo, exalcalde de la localidad, y Alfred Boix. Además de compartir el parentesco de primos, actuarían como «alcaldes en la sombra». El segundo fue secretario autonómico de Promoción Institucional en la Presidencia de la Generalitat y ahora tiene un puesto de alta responsabilidad en el Consistorio gandiense. Los mismos confidentes señalan que ambos son «los que mecen la cuna».
«Marionetas» de la «comparsa»
Por debajo en el Clan de Gandía estarían los que denominan «las marionetas» que siguen la «comparsa» de los anteriormente citados. Este segundo nivel, a su vez, tendría dos ramificaciones. Una sería la técnica, con Andreu Ferrer, secretario autonómico de Presidencia con Puig y «amigo íntimo y compañero de pupitre en Escolapios» del de Morella, en la vertiente económica; Emilio Sampío, también en el Palau con el socialista, en lo referido a urbanismo; y, finalmente, Vicent Llorens en lo concerniente a turismo e industria, y quien estuvo al frente de la Marina Real de Valencia con la izquierda en el poder.
La otra ramificación es la eminentemente política. Al frente de ésta está la propia Diana Morant y, como 'subordinados' figuran su número dos en el PSPV-PSOE y recientemente procesado por calumnias, Vicent Mascarell, y el actual regidor de Gandía, José Manuel Prieto. Todos los mencionados fueron los muñidores de que en 2015 la ahora ministra accediera a la alcaldía de Gandía pese a haber cosechado «el peor resultado de la historia del PSPOE» en el municipio, bajando del suelo de nueve concejales a tan solo siete.
La proyección orgánica y política que le dio ser regidora fue clave para que Sánchez la llamara para ocupar la bancada azul del Congreso. Por tanto, el Clan de Gandía fue el trampolín para ese meteórico ascenso y, por ende, para convertirse en la más sanchista de todas (y todos) los sanchistas que circundan al presidente del Gobierno. Pero las aspiraciones de Morant no se limitan al Ministerio. Ni siquiera es esa su «prioridad», tal como ella reconoció en el Palacio de La Moncloa. Quiere ser «la próxima presidenta de la Generalitat». A tenor de las encuestas, va bastante falta de respaldo ciudadano, ya que se revalidaría la actual mayoría absoluta del centro-derecha.
No obstante, siempre le quedan sus dos grandes muletas: el Clan de Gandía y Sánchez. Es por ello que las mismas fuentes lanzan una advertencia más allá de lo que dice el grueso de estudios demoscópicos: «Mucho cuidado con esta gente porque están dispuestos a todo con tal de mantener el poder que tienen en el partido y luego no perder sus puestos en las instituciones. Les vale todo. Ya lo hicieron para que Ximo Puig ganara las primarias, fuese presidente y también para que Morant fuese alcaldesa y ministra».
Ahora bien, también ponen sobre aviso a este grupo de dirigentes pese a todo el peso que viene acumulando desde hace no pocos años y las estrategias que han desplegado en Gandía en particular y en la política autonómica en general: «Muchos del PSPV-PSOE les tienen tirria, empezando hacia Morant y Prieto». Entre otros aspectos para sostener esta postura, destacan el «pinchazo» de la ministra-candidata este mismo miércoles en la propia Gandía. En un acto en el que oficializó su presencia en las primarias de la federación únicamente fue capaz de reunir a 150 personas: «Siendo ministra y secretaria general del PSPV a nivel autonómico», zanjan las fuentes con cierta sorna.