Imagen de la alcaldesa de Valencia María José Catalá

Imagen de la alcaldesa de Valencia María José CataláRober Solsona/ Europa Press

El Ayuntamiento de Valencia dará ayudas a los propietarios que quieran blindar sus edificios frente a los pisos turísticos

Catalá anuncia la creación del Programa de Defensa del Vecino, también con asistencia jurídica contra ese tipo de alojamientos

El Ayuntamiento de Valencia habilitará una línea de ayudas destinadas a las comunidades de propietarios de la ciudad para que creen o modifiquen sus estatutos e incorporen el requisito de los 3/5 para impedir que abran pisos turísticos en esa comunidad.

Así lo ha anunciado este jueves la alcaldesa de la capital valenciana, María José Catalá (PP), durante el discurso que ha ofrecido en el debate sobre el estado de la ciudad que se desarrolla esta jornada. La primera edil ha avanzado que su equipo de gobierno, formado por PP y Vox, va a poner en marcha «el Programa de Defensa del Vecino» y ha detallado que esta iniciativa constará de «tres actuaciones».

La primera, la citada línea de ayudas a las comunidades de propietarios para frenar los apartamentos turísticos y mediando la que el Ayuntamiento contribuirá a sufragar los costes necesarios ante el registro. Una segunda, que ofrecerá orientación y ayuda «a aquellos vecinos que no deseen vivienda turística en su comunidad» y «acceso a los expedientes municipales». Y una tercera por medio de la cual se va a ofrecer «asistencia jurídica para que inicien acciones penales».

«Y lo haremos a través del Colegio Territorial de Administradores de Fincas de Valencia y Castellón, que va a poner a disposición de sus colegiados sus servicios jurídicos para iniciar acciones legales» solicitadas por «los vecinos que se vean afectados por la implantación de actividades hoteleras», ha añadido la responsable municipal. Asimismo, ha resaltado que estas medidas se dan junto a «la normativa más restrictiva» para regular los alojamientos turísticos, en alusión a la ordenanza con que cuenta la ciudad.

María José Catalá ha remarcado que «todas estas medidas» son «acordes» al modelo turístico que defiende su ejecutivo frente a «la normativa de barra libre del anterior mandato», en referencia a la del ejecutivo de Compromís y PSPV. «Ese modelo se ha terminado», ha dicho, a la vez que ha apuntado que «el destino nunca puede condicionar la ciudad» y ha asegurado que «el vecino ahora sí que está en el centro de la política».

«Hemos dejado atrás una política basada únicamente en atraer visitantes para construir un turismo centrado en la gestión, la planificación, la sostenibilidad y el respeto a la ciudad. Nuestro objetivo es atraer un perfil de turista que tenga un impacto positivo para la ciudad. Y con la inspección de la actividad ilegal y la nueva ordenanza de apartamentos turísticos ya estamos viendo los primeros resultados», ha manifestado la alcaldesa.

Catalá, que ha subrayado se está «logrando reducir en más de 6.200 plazas los apartamentos turísticos ilegales» en la capital valenciana, ha hablado también de las medidas impulsadas por su equipo para «mejorar el perfil del turista que llega a la ciudad». «Estamos recibiendo menos viajeros», pero «se quedan más días, con una estancia media que crece un 10 por ciento respecto del año pasado», ha precisado.

Igualmente, ha aseverado que se ha registrado «una reducción de más de 10 puntos sobre el perfil del turista de bajo coste y un incremento en más de 14 puntos del perfil del turista que gasta más de 250 euros por persona y día». Y ha valorado de este modo «el cambio de camas ilegales que atraían turistas low cost que generan problemas de convivencia a camas de alto valor que generan mayor economía».

Turistas en grupo

En este punto, ha avanzado que «la nueva ordenanza de convivencia, cuyo texto final ya está siendo informado por los servicios --municipales correspondientes--, se aprobará próximamente, antes de que acabe el año». Ha destacado que «va a regular el número de turistas que pueden ir en grupo», con la prohibición de «grupos de más de 25 turistas con los guías turísticos» y ha concretado que «quien no lo cumpla se enfrentará a una multa de hasta 1.500 euros».

Catalá ha anunciado también que se va a «prohibir el uso de altavoces o megáfonos para los guías turísticos» y que se multará «a los que no adopten medidas para evitar la coincidencia de grupos de turistas» y así «provoquen molestias».

Además, la alcaldesa ha avanzado que se va a «poner coto al turismo de despedida de soltero» y ha señalado que «no se podrán hacer concentraciones en vía pública que alteren el descanso de los vecinos de 22.00 a 8.00 horas».

En este ámbito, ha adelantado que también se va a «modificar la Ordenanza de Movilidad para regular los grupos de turistas que van en bicicleta y establecer unos itinerarios y unas paradas específicas para estos grupos».

«Tomar la ciudad a sus anchas, se va a terminar»

«Tomar la ciudad a sus anchas, se va a terminar», ha subrayado la primera edil, que ha anunciado además la limitación, «al máximo» y «en todo lo que la competencia nos permita», de «los dichosos tuk-tuk».

María José Catalá ha expuesto, asimismo, que «se sancionará con hasta 3.000 euros las actitudes incívicas no solo de turistas, sino también de ciudadanos, que realicen conductas vandálicas, agresivas, temerarias y negligentes en el uso del mobiliario y en el espacio urbano» o «que transitan o permanezcan desnudos o con prendas que exhiban órganos sexuales en los espacios públicos, las vías públicas, los medios de transporte y las instalaciones públicas».

«Este es el cambio, pasar del turismo low cost a un turismo de cálida, ordenado y respetuoso con la ciudad», ha remarcado la responsable municipal.

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