Valencia insegura y Pilar Bernabé de campaña
Nos dicen que no hay dinero para más policías, pero sí hay dinero para 22 asesores de imagen en la Delegación, alguno de ellos investigados por el Tribunal de Cuentas
La delincuencia sube en la Comunidad Valenciana y el Gobierno de Pedro Sánchez mira hacia otro lado. No es una sensación, es el dato del propio Ministerio del Interior: 144.356 infracciones penales en solo seis meses, un 2,7% más que el año pasado. Hurtos, robos con violencia, delitos sexuales al alza. En la provincia de Valencia, un 3,6% más. En la ciudad de Valencia, un 35% más de robos en domicilios y un 64,5% más de robos en comercios. Este es el balance publicado por el propio Ministerio del Interior. Y mientras eso pasa, ¿dónde está el Gobierno? La respuesta tiene nombre y apellidos: Pilar Bernabé está de campaña electoral.
Bernabé es la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana. Es decir, la máxima responsable de la seguridad ciudadana, de la Policía Nacional, de la Guardia Civil, de coordinar la lucha contra esa delincuencia que hoy asfixia a comerciantes y vecinos en general, es la persona que debería estar pidiendo más efectivos, más comisarías abiertas 24 horas, más operaciones contra bandas. Pero Pilar Bernabé no está en la Delegación, está en campaña, pero pagada con dinero público, no podemos olvidar que cobra 98.451 euros al año como delegada, pero no ejerce ya que solo le interesa su condición de candidata e intentar no quedar la última en las elecciones municipales al ayuntamiento de Valencia el próximo mayo.
Desde que Sánchez la ungió como candidata a la Alcaldía de Valencia, Bernabé ha convertido una institución del Estado en su agencia electoral personal. Su agenda ya no es de seguridad, es de fotos: visitas a fallas, mítines de barrio, entrevistas sobre su programa municipal. Mientras, el balance de criminalidad del primer trimestre reconocía 12 homicidios dolosos consumados en la Comunitat frente a 9 el año anterior, 124 agresiones sexuales con penetración, siendo el aumento en la provincia de Valencia de un 14.4%, y un aumento del 209% en estafas informáticas.
Imagen de Pilar Bernabé
Su respuesta: el aumento de la delincuencia es simplemente una sensación subjetiva, siguiendo el ejemplo de su jefe Marlaska cuando habló de la delincuencia en Ceuta.Este es el modelo socialista: usar las instituciones no para servir, sino para promocionarse. Nos dicen que no hay dinero para más policías, pero sí hay dinero para 22 asesores de imagen en la Delegación, alguno de ellos investigados por el Tribunal de Cuentas. Pilar Bernabé dice que la delincuencia es «percepción», mientras los datos de su propio ministerio dicen que en Valencia capital se roba un 35% más en las viviendas.
Pero lo más indignante es que este aumento descontrolado en el capital se lo atribuye a la actual alcaldesa María José Catalá, que no tiene competencia en materia de seguridad ciudadana ya que la policía local solo puede colaborar con la policía que depende de ella. Pilar Bernabé no trabaja solo hace videos para las redes sociales, pero la culpa es de Catalá
La inseguridad no es casual. Es consecuencia de una política que ha desmantelado la autoridad, que ha puesto la ideología por encima de la eficacia policial. Y cuando el que tiene que frenarlo está más preocupada de si gana las municipales de 2027 que de si a una mujer le pueden robar el bolso, el mensaje a los delincuentes es claro: barra libre.
Valencia no necesita una candidata en la Delegación del Gobierno. Necesita una delegada que ponga los medios necesarios para combatir la inseguridad ciudadana dotando de más medios a las fuerzas y cuerpos de seguridad. Por eso mientras Pilar Bernabé siga desentendiéndose de sus obligaciones para hacer campaña, cada robo, cada agresión sexual, cada comercio que baja la persiana, también es responsabilidad suya y del Gobierno que la mantiene ahí.
Pilar Bernabé no trabaja en la Delegación, no se ocupa del aumento de la inseguridad, eso es una realidad. Pero nos acabamos de enterar que lo que pretendes es simultanear su campaña electoral con el inicio de los estudios universitarios para acabar su carrera de Filología Hispánica, que decía su partido ya la había concluido.
Valencia necesita policías en la calle y no una candidata que estudia una carrera, que decía tener, mientras aumenta la delincuencia en la Comunitat y sobre todo en la ciudad que quiere dirigir. La triste realidad es que continua en su puesto porque a Sánchez le da igual la seguridad de los valencianos, de los castellonenses y alicantinos, lo que le importa es tener una candidata sanchista que le garantice el control de los afiliados en la ciudad de Valencia, simplemente supervivencia. Es una variante más de la famosa frase «si quieren ayuda que la pidan», también en materia de seguridad ciudadana.