Imagen de archivo del ministro de Transportes, Óscar Puente, en el Senado
El abultado patrimonio inmobiliario de Puente, el socialista que se postula para suceder a Sánchez
«Votar con V de vivienda o con B de Buitre. Esa es la disyuntiva». Esta fue la frase publicada en la red social X por Óscar Puente tras el anuncio de Sánchez de adelantar las elecciones generales al 29 de noviembre. Con este lema, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible pretendía fijar el terreno de juego ideológico de la inminente contienda electoral.
Sin embargo, el contraste entre su encendida retórica contra la especulación inmobiliaria y la paulatina expansión de sus propios activos privados coloca al dirigente en el centro de la contradicción.
Quien en su día amagó con postularse a la sucesión de Pedro Sánchez maniobra hoy para asegurar su peso político en las listas, dividido entre mantener su plaza por Valladolid o dar el salto definitivo a la circunscripción de Alicante.
La radiografía de sus bienes, reflejada en la declaración ante las Cortes Generales con fecha de julio de 2025, detalla un patrimonio inmobiliario articulado bajo la fórmula de la nuda propiedad. En Valladolid, el ministro posee derechos sobre tres viviendas: un 25 % de nuda propiedad de un inmueble adquirido en 2003, un 50 % de nuda propiedad de un piso comprado en 2008 y otro 50 % de nuda propiedad sobre una tercera vivienda adquirida en 2013. A estas propiedades se añaden dos plazas de garaje en la capital vallisoletana, ambas en régimen de nuda propiedad al 50 % y adquiridas en 2008.
A este catálogo se suma su reciente adquisición en Alicante, donde en mayo de 2025 formalizó el 50 % de la nuda propiedad de una cuarta vivienda, operación ligada a un préstamo hipotecario de 173.000 euros con la Caja Rural de Zamora.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, junto al alcalde de Alicante, Luis Barcala, y el presidente de la Generalitat Juanfran Pérez Llorca, durante un acto institucional en Alicante
En el apartado de ingresos, la declaración recoge un sueldo de 56.792,82 euros netos como titular de Transportes -frente a los 84.168 euros que percibía en su etapa de alcalde-, configurando un respaldo patrimonial que, además, le allana el camino legal para empadronarse y votarse a sí mismo si finalmente encabeza la lista alicantina.
Dado a la polémica y adicto al enfrentamiento en las redes sociales, Puente volvió a avivar el choque partidista este martes. Tras haber publicado un mensaje con la imagen de Alberto Núñez Feijóo en el que afirmaba que «se huele el miedo», el Partido Popular reaccionó rescatando un vídeo antiguo de una lesión que sufrió el ministro durante una visita a unas obras en Valladolid y que le obligó a pasar por el quirófano.
La difusión de las imágenes de su caída provocó una airada reacción de Puente en X, tildando al PP de «miserables» y «la peor gentuza», tachando al alcalde vallisoletano de «vago» y calificando a Feijóo como «el político más rastrero y más miserable en 50 años de democracia».
Este episodio prolonga un historial de salidas de tono en la misma red, donde ha rebautizado a Isabel Díaz Ayuso como «Lady áticos», ha llamado «imbécil» e «inútil» al líder de la oposición, se ha referido a la pareja de la presidenta madrileña como «testaferro con derecho a roce» y se burló recientemente de una concejal de Vox en el municipio alicantino de San Vicente del Raspeig mientras se encontraba indispuesta.
Entre Pucela y el Mediterráneo
La hipotética designación de un exalcalde vallisoletano para encabezar la papeleta alicantina encierra una llamativa paradoja para el socialismo valenciano. La formación que hace décadas buscó reforzar su vocación territorial se ve ahora ante la posibilidad de asumir a un referente castellanoleonés al frente de la cuarta provincia en volumen demográfico de España.
Imagen de archivo de Óscar Puente en su etapa como alcalde de Valladolid
La razón de este movimiento obedece a una estricta matemática de representación: mientras que en Valladolid la tarta de los cinco escaños en juego se mantiene rígida -con un reparto previsible de dos actas para el PP, dos para el PSOE y una para Vox-, Alicante constituye una plaza mucho más permeable.
Con doce diputados a repartir en el Congreso, el electorado alicantino ha registrado variaciones significativas en los últimos ciclos electorales, oscilando la representación socialista entre los dos y los cuatro parlamentarios.
Vínculos personales e inversiones
El progresivo desplazamiento del centro de gravedad político de Puente hacia la Costa Blanca cuenta con apoyos familiares y una presencia de gestión constante. Su pareja, Yasmina Gregori, desarrolló su trayectoria en el sector hostelero de la provincia antes de asumir la dirección del Hotel Lasa Sport en Valladolid.
La disponibilidad de un inmueble en El Campello y sus reiteradas visitas a la zona han ido acompañadas de un notable protagonismo del Ministerio en proyectos clave de la provincia: las discusiones urbanísticas sobre el soterramiento del Parque Central alicantino, las infraestructuras de la variante de Torrellano para conectar el ferrocarril con el aeropuerto o las paradas institucionales en municipios como Novelda, Altea o Elche.
Estudio informativo de la variante de Torrellano
Asimismo, la proclamación de su director de comunicación, Pere Rostoll, como candidato a la Alcaldía de Benidorm consolida la huella de su equipo en la estructura provincial.
Otras candidaturas 'paracaidistas'
De concretarse su desembarco, la llegada de Puente dará continuidad a una dilatada tradición de perfiles de proyección nacional ubicados en las listas alicantinas por designación de Ferraz.
Dejando atrás la etapa en que la candidatura estaba copada por cuadros locales como Antonio García Miralles o Josep Bevià, la circunscripción ha servido históricamente como plataforma para figuras ministrables como Pedro Solbes, Leire Pajín, Bernat Soria, Julián López Milla o el exastronauta Pedro Duque.
El astronauta Pedro Duque durante un mitin del PSOE en Alicante
El debilitamiento orgánico del último cabeza de lista en 2023, Alejandro Soler -afectado por su cercanía política con el exministro José Luis Ábalos-, deja expedita una plaza apetecible que tampoco ha sido ajena a dinámicas similares en otros espacios, donde partidos como Podemos y Sumar han mantenido al madrileño Txema Guijarro durante tres legislaturas consecutivas.
Choque frontal como estrategia
La apuesta de Puente por la plaza alicantina sellaría además su consolidación como el principal ariete del Ejecutivo frente al PP en la Comunidad Valenciana. Atrás han quedado los encuentros institucionales y los acuerdos sobre la ampliación del Puerto de Valencia con los dirigentes 'populares'.
Tras la gestión de la dana de 2024, el ministro ha intensificado la confrontación directa contra la Generalitat Valenciana, elevando el tono de sus ataques hacia los barones del PP.
En el horizonte del 29 de noviembre, el titular de Transportes pretende rentabilizar su perfil más agresivo para convertir el choque permanente en su principal baza electoral.