Imagen de archivo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro de Transportes, Óscar Puente

Imagen de archivo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro de Transportes, Óscar PuenteEuropa Press

El doble juego del Gobierno ante la dana: Sánchez pide prudencia mientras Puente politiza la tragedia

Los ministros combinan llamamientos de cautela a la población con dardos ideológicos en el peor momento de las inundaciones

La devastación provocada por la dana Adam en el sur de Valencia y el norte de Alicante vuelve a poner al descubierto la estrategia de doble rasero con la que el Ejecutivo central afronta las catástrofes de gran magnitud.

A poco más de un mes de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre, y mientras decenas de ciudadanos aguardan desesperados la llegada de los rescates en comarcas como La Safor y la Marina Alta, el Gobierno de Pedro Sánchez ha desplegado un medido reparto de papeles electoralista: por un lado, una fachada de prudencia institucional encabezada por el presidente y, por otro, la ofensiva de choque ideológico ejecutada sin tapujos por ministros como Óscar Puente.

Un guion que evoca de forma inevitable lo vivido tras la dana del 29 de octubre de 2024 -que se cobró la trágica cifra de 231 fallecidos- y que vuelve a situar la táctica electoral por delante del auxilio efectivo a las víctimas en pleno centro de la emergencia.

Envoltorio institucional de Moncloa

En la superficie y con la cita con las urnas en el horizonte, el mensaje oficial busca proyectar templanza y contención. Ante la gravedad de un temporal que ha llevado a decretar la situación 2 de emergencia y el confinamiento obligatorio en municipios clave, Pedro Sánchez elegía las redes sociales para apelar a la responsabilidad.

El presidente del Gobierno trasladaba la preocupación del Gabinete por una coyuntura «muy complicada», destacando el despliegue de las unidades del Tercer Batallón de la UME desde Bétera para trabajar «en el rescate de personas en zonas de difícil acceso» y pidiendo a la población «evitar cualquier desplazamiento y permanecer en plantas altas».

En esa misma línea formal se situaba la ministra de Ciencia y candidata socialista a la Generalitat, Diana Morant. Tras mantener contacto con los alcaldes de Gandía, Pego, Piles, Miramar, Real de Gandía y Tavernes, Morant insiste en que «la prioridad es proteger vidas» y reclama la «máxima precaución» a los vecinos atrapados por la crecida incesante de las aguas.

Feijóo traslada su pésame y arropa al Consell

Frente a la escalada dialéctica impulsada por parte del Gobierno, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha optado por mantener un tono estrictamente institucional durante la presentación de su 'Contrato con España' en Madrid.

El líder de la oposición ha trasladado su sentido pésame a los allegados de las víctimas mortales -que ascienden ya a dos tras registrarse fallecimientos en Cataluña y Sagunto- y ha puesto en valor la labor de los profesionales de emergencias. Feijóo ha confirmado que se ha mantenido en constante comunicación desde «primera hora del día» con el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, para ponerse a su entera disposición y trasladarle el apoyo de su formación, al tiempo que ha pedido a la ciudadanía seguir las directrices de las autoridades: «Cumplan las indicaciones; cuídense, cuiden a los suyos y protéjanse».

Puente y la artillería de partido

Sin embargo, ese ropaje institucional salta por los aires tan pronto como entra en acción el ala más combativa del Gabinete. Con la alerta roja aún plenamente activada a este 19 de octubre y antes de que venciera el aviso de las 10:00 de la mañana, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, rompía de forma deliberada el tono de contención. A las 9:35 horas, con buzos y helicópteros del Consorcio de Bomberos trabajando a destajo sobre el terreno, Puente acudía a la red X para utilizar la catástrofe como un arma de confrontación ideológica en precampaña.

El titular de Transportes ha calificado las inundaciones como «la cara visible de la emergencia climática» y ha aprovechado para arremeter abiertamente contra sus rivales, vinculando el temporal con el debate económico al atacar a «los mismos que ven el sistema de pensiones quebrado, pero no ven las consecuencias del cambio climático, ni están dispuestos a ponerle remedio».

Una maniobra partidista desplegada mientras el conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, confirmaba ríos desbordados en Pego, Oliva o Els Poblets, camiones de salvamento colapsados por el agua y el primer fallecido en Sagunto. Durante el resto de la mañana, el político vallisoletano no ha hecho más menciones a la crisis meteorológica que vive la Comunidad Valenciana y se ha dedicado a burlarse del presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, y del líder de Vox, Santiago Abascal.

Agenda propia y desmarque político

Esta aparente esquizofrenia comunicativa no es casual, sino parte de un reparto articulado de funciones dentro del propio Consejo de Ministros para movilizar a sus respectivos electorados ante el 29-N.

Mientras Sánchez cuida las formas de Estado y Puente percuta contra la oposición, las ministras del espacio comunista aprovechan la coyuntura para promocionar su propia agenda normativa y marco ideológico.

La vicepresidenta segunda y titular de Trabajo, Yolanda Díaz, utilizaba la red BlueSky para difundir la normativa laboral sobre «permisos climáticos» y la flexibilidad de jornadas ante las alertas extremas.

En la misma plataforma, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, enviaba ánimos a los afectados refiriéndose explícitamente a la zona afectada bajo la denominación «País Valencià».

Un abanico de mensajes que deja al descubierto la doble vara de medir de un Ejecutivo que predica contención técnica en sus declaraciones institucionales mientras utiliza a sus ministros como arietes de partido en plena agonía de las zonas anegadas.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas