Elche, Alicante
Así fue la suelta de crías de tortuga boba en la playa de Arenales del sol
Emergieron del nido 46 crías, que fueron trasladadas por los científicos al aula de la naturaleza del Clot de Galvany, donde recibieron las primeras atenciones y pasaron sus primeras horas de vida
Esta madrugada del martes Elche vivió un momento histórico con el nacimiento de 57 crias de tortuga boba (Caretta caretta), fruto de la puesta de 70 huevos depositados el pasado mes en la arena por un ejemplar adulto. Un 75 % de éxito, lo habitual según fuentes científicas. El acontecimiento se desarrolló durante la noche de lunes a martes y bajo la vigilancia de los voluntarios y del equipo de científicos que custodiaban el nido.
Los nacimientos se produjeron de manera progresiva en el interior del nido excavado bajo la arena, fueron trasladados a una zona más tranquila, hasta que las pequeñas tortugas comenzaron a salir a la superficie, un proceso que se da de noche como mecanismo natural para evitar depredadores como las gaviotas.
Los voluntarios del proyecto y especialistas en fauna marina, en colaboración con el Ayuntamiento de Elche, la Conselleria de Medio Ambiente, el Ministerio para la Transición Ecológica, la Fundación Oceanogràfic de Valencia y la Universidad de Valencia y la Politécnica, permanecieron atentos en la playa. El objetivo era garantizar el éxito del nacimiento y evitar cualquier riesgo para los animales. También había miembros de la ONG Xaloc, junto a las asociaciones conservacionistas como Ecologistas en Acción de Santa Pola (Talaiola) y Elche (Margalló).
Emergieron del nido 46 crías, que fueron trasladadas por los científicos al aula de la naturaleza del Clot de Galvany, donde recibieron las primeras atenciones y pasaron sus primeras horas de vida. Allí, este martes por la tarde fueron mostrados los ejemplares a los propios voluntarios que habían velado por el nido durante semanas
De manera paralela, en la propia playa se realizó durante la tarde la apertura del nido con el fin de comprobar si quedaban más tortugas con vida en el interior y efectivamente así fue, de los 70 huevos depositados en este nido, 57 llegaron a eclosionar con éxito.
Con esta suelta concluye una de las fases más relevantes del proyecto de conservación, que en los últimos años ha logrado que playas del litoral mediterráneo se conviertan en escenario de nuevos nacimientos. En Arenales del Sol se han dado casos durante cuatro años, tres de ellos consecutivos.