Una cabra montesa saltando entre tejados en Jérica.
El bonito pueblo de Castellón en el que las cabras vuelan de tejado en tejado
El alcalde pide «medios» para intentar atajar una situación que puede derivar en situaciones complicadas para la población
Jérica es un bonito pueblo del interior de la provincia de Castellón. Su campanario es tan emblemático como representativo de una localidad en la que el censo no alcanza ni los 2.000 habitantes. La descripción hasta aquí nos haría pensar que es un idílico lugar tranquilo de montaña, pero desde hace un tiempo la situación del entorno ha ido empeorando hasta tal punto de que es el único pueblo de España en el que puedes ver a las cabras volar. Al menos, saltando de tejado en tejado. El asunto ha alcanzado tales niveles que la población ya está ciertamente «preocupada».
Así lo reconocía el propio alcalde, Jorge Peiró, recientemente a Europa Press. Las cabras montesas han 'tomado' este tranquilo pueblo del interior de la Comunidad Valenciana y ya es posible verlas tranquilamente paseando por las calles del núcleo urbano, pero también si se alza la mirada y se ve como saltan entre tejados, como si volaran.
Ya no es que el animal represente cierto riesgo para la población, sino que como indicaba el primer edil, «los vecinos están preocupados porque hay viviendas que son muy viejas y pueden caer tejas o trozos de estas a la calle, tal y como ha ocurrido ya».
A primera hora de la mañana y de cara a la noche es cuando Jérica se convierte en el pueblo de las cabras montesas. El municipio está situado en la comarca del Alto Palancia, en la que se estima una población total de 1.100 habitantes. Es decir, que en una zona en la que conviven más de 25.000 habitantes hay más de un millar de ejemplares de cabra montesa.
Comentaba el alcalde a la citada agencia que estos animales comenzaron a ser vistos en las inmediaciones del núcleo urbano «tras la pandemia», pero no serían más habituales hasta que en verano de 2022 tuvo lugar el incendio de Bejís. Dos causas relativamente cercas que han propiciado que la cabra montesa se adentre en las calles de Bejís.
El alcalde ve dos soluciones: que la Consejería de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio del Gobierno valenciano intente llevarse a las cabras hacia su hábitat o que se autoricen aún más permisos de caza. Ya entre 2023-2024 se concedieron permisos para capturar dichos animales y en este año, según la Consejería, se amplió el cupo de animales.
Mientras las medidas surten efecto, Jérica sigue siendo el único pueblo en el que las cabras vuelan.