Imagen de Diana Morant con cara compungida en la sede del PSPV-PSOE

Imagen de Diana Morant con cara compungida en la sede del PSPV-PSOEEuropa Press / Eduardo Manzana

Morant, ante su peor momento: partido en shock, encuestas en contra y Pilar Bernabé en la picota por su currículum

La líder de los socialistas valencianos vive en un contexto en el que los sondeos le dan una clara derrota en las urnas a la par que mantiene su apoyo a una delgada del Gobierno cada vez más señalada


La estrategia que lleva la secretaria general del PSPV-PSOE, Diana Morant, no tiene retorno. Utilizando el símil de un avión, la también ministra ‘a tiempo parcial’ de Ciencia, Innovación y Universidades ha decidido ella sola despegar con ella a los mandos en un viaje cuyo destino solo entiende de extremos: o aterriza sana o se da lo que los castizos definen como castañazo o piñazo. De hecho, tan arriesgada es esta aventura que ni siquiera puede asegurar que el grueso de la tripulación le dé un cordial saludo y se baje de la tripulación antes de que el plan de la socialista sea una realidad a tenor de la gran mayoría de encuestas que obran en su contra.

La hoja de ruta de la aspirante a la presidencia de la Generalitat Valenciana no es fácil de entender. Ni mucho menos. A pesar de que superiores jerárquicos suyos como los ministros Ángel Víctor Torres y Margarita Robles o vicepresidentas del Gobierno como María Jesús Montero hayan marcado las correspondientes distancias respecto a José María Ángel tras destaparse la supuesta falsificación de su título universitario, Morant sigue a lo suyo. Como si no fuera con ella. en eso, todo hay que decirlo, es una de las mejores.

Lejos de arrepentirse por haberle nombrado presidente de los socialistas valencianos, la ‘pluriempleada’ saca pecho de tal designación con unas palabras que sin duda, siendo titular de Universidades, se le recordarán en lo sucesivo: «No pedimos títulos. Lo que pedimos es hoja de servicios». Ahí queda eso. Parafraseando a su jefe de filas, Pedro Sánchez, si quieren más, «que lo pidan».

Pero Morant políticamente no está bien. Decir lo contrario sería caer no ya en una contradicción, sino ya en una simple burda manipulación de la verdad. Es cierto que durante las últimas semanas se ha hablado mucho del maquillaje que el presidente del Gobierno pudiera estar llevando con exagerada puesta cuando compareció para hablar de la destitución de otrora persona de confianza Santos Cerdán. En esa comparecencia, las caras de quienes estaban alrededor del jefe del Ejecutivo eran un poema.

Por su parte, las que se pudieron ver este jueves en la sede autonómica del PSPV-PSOE cuando Morant accedió a la sala de prensa no eran ni mucho menos alegres. Este aspecto resulta llamativo, puesto que la todavía ministra siempre ha tenido a bien impostar una sonrisa por mucho que el panorama al que se enfrentara, como se pudo comprobar tras el apagón nacional. Una imagen que quedará para el recuerdo: todos los ministros y hasta el Rey Felipe VI con rostro serio y Morant con sonrisa de oreja a oreja no se sabe todavía a santo de qué.

Funeral socialista y no es para menos. Parecía una desastrosa noche electoral, quizás como presagio de todo lo que le puede venir a la socialista según la inmensa mayoría de las encuestas. El PSPV está en shock. Morant insiste en asegurar que todo está bien y si no mejor, pero la realidad le un golpetazo mayor del de los pronósticos.

Su rol como mandamás de los socialistas en la región es el que es, con un balance raquítico en todos los ámbitos habidos y los que se le presuponen. Pero, como todo puede empeorar, siempre queda el llamado 'ticket' electoral. En este sentido, tampoco se sabe hasta qué punto podrá mantener a la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, como su número dos. Que son dos 'gallos' en el mismo corral' es algo que Ferraz y sus fontaneros, estén o no imputados, lo saben más que de sobra

Con todo lo anterior, está por ver, en tiempo y forma cómo reacciona Morant con su compañera. De momento, parece que no le afecta algo como que Bernabé supuestamente se hubiera inventado una carrera de Filología Hispánica y, ya que se está, otra de Comunicación Audiovisual. No se le conoce a la ministra reproche alguno sobre ello. Nada. Ni por acción ni por omisión. Tan locuaz contra Carlos Mazón y tan silenciosa con otras cosas. Domina el argumentario no tan bien como quisiera, pero todavía peor la improvisación..

Su hoja de ruta con a dana y contra el jefe del Consell era la de 'divide y venderás'. las encuestas le están dejando negro sobre blanco que por ahí no va bien. Es más, y siempre teniendo los sondeos como referencia, aunque podría decirlo a sus compañeros, no parece que a Morant le valiera siquiera el 'dimite y vencerás'.

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