La ministra de Igualdad, Irene Montero y la de Trabajo, Yolanda Díaz.EFE

Las ministras de Podemos torpedean los compromisos de Pedro Sánchez con los socios de la OTAN

Yolanda Díaz e Irene Montero ya han mostrado sus reticencias las promesas del presidente del Gobierno

«El compromiso del Ejecutivo es aumentar el gasto en Defensa y cumplir con el mandato de la OTAN de alcanzar el 2% del PIB. Debemos hacerlo», afirmó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el pasado mes de marzo. Era la continuación de lo firmado oficialmente por España en la Declaración de Versalles que surgió de la reunión de jefes de Estado o de Gobierno que tuvo lugar el 10 y 11 de marzo como respuesta la invasión de Ucrania por parte de Rusia.

En esa declaración, España firmó en el punto 9a «aumentar sustancialmente el gasto en defensa, dedicando una parte significativa a la inversión, centrándonos en las carencias estratégicas detectadas y desarrollando capacidades de defensa de manera colaborativa dentro de la Unión Europea».

Pues bien, parece que las ministras del Gobierno pertenecientes a Podemos no están muy por la labor de que el presidente cumpla lo firmado y anunciado. Y si este lunes era la vicepresidenta segunda Yolanda Díaz quien aseguraba que el aumento del gasto en Defensa no estaba contemplado en el techo de gasto que el Gobierno aprobó el pasado mes de julio, este martes la ministra de Igualdad, Irene Montero, aseguraba en una entrevista en Radio Nacional que «creo que tenemos que destinar todos los esfuerzos a las familias» tras considerar que «en la guerra de Ucrania solo gana la industria armamentística».

Tampoco la tercera ministra perteneciente a Podemos se mostró muy dispuesta a dejar en buen lugar a Pedro Sánchez dentro del espectro internacional y en una entrevista concedida a ’20 minutos’ en julio afirmó que «todo el dinero extra que se invierte en gasto militar, que en España ya es récord, no puede ir a inversión social».

Con estas premisas, la negociación de los próximos Presupuestos Generales del Estado que ya se está iniciando tras la aprobación del pasado 26 de julio del techo de gasto, se antoja complicada ya que la situación derivada de la guerra de Ucrania, el mayor coste que va a suponer, también para las arcas del Estado, el precio de la energía y las ayudas sociales derivadas de la recesión que los expertos vaticinan para los próximos meses podrían superar ese incremento del 1,1% en el techo de gasto.