El HMS Dagger de la Royal Navy (arriba, izq.) frente al patrullero Isla de león de la Armada; abajo, la patrullera Río Sil de la Guardia CivilEl Debate

Fuerzas Armadas  La Royal Navy hostiga a la Armada y a la Guardia Civil en Gibraltar y reabre la disputa por las aguas españolas

El hostigamiento de la Royal Navy a embarcaciones españoles en el entorno de Gibraltar repunta periódicamente. Gibraltar, que viene desarrollando una política de hechos consumados y ganando territorio a costa de invadir las aguas españolas, se mantiene como un foco de tensión con la Armada española y con la Guardia Civil, incluso durante las negociaciones para articular el nuevo estatus del Peñón tras el Brexit. En esta ocasión se ha producido un doble incidente que añade tensión al trasiego de buques rusos por el Estrecho, al incremento de la presión de las redes de inmigración ilegal o del narcotráfico.

El propio alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce (PP), ha sido quien ha denunciado un nuevo incidente entre la Royal Navy y el Servicio Marítimo de la Guardia Civil en aguas de la Bahía de Algeciras, tras el hostigamiento sufrido por la embarcación Río Sil por parte de una patrullera británica. El regidor ha calificado el episodio como un nuevo acto de presión en un contexto de creciente tensión en la zona y ha trasladado su apoyo a la tripulación de la Benemérita.

El alcalde de Algeciras, José Ignacio LandaluceAyuntamiento de Algeciras

Este suceso se suma al ocurrido un día antes, cuando el HMS Dagger volvió a protagonizar un incidente con el patrullero español Isla de León. Ante la repetición de estos hechos, el alcalde se ha preguntado «hasta cuándo se van a seguir produciendo estos episodios de presión hacia la Guardia Civil y la Armada Española», al tiempo que ha instado al Gobierno central a defender con firmeza la soberanía marítima nacional.

El Estrecho de Gibraltar es uno de los pasos marítimos más transitados del mundo —se estima que lo atraviesan más de 120.000 buques al año— y constituye un enlace estratégico entre el Atlántico y el Mediterráneo, así como entre Europa y África. Su control efectivo resulta esencial para la seguridad marítima, el comercio internacional y las operaciones militares de la OTAN. España mantiene una presencia permanente a través de la Armada Española, la Guardia Civil y el Servicio de Vigilancia Aduanera, que velan por el cumplimiento de la ley en aguas españolas y por el control de flujos ilícitos, como el narcotráfico o la inmigración irregular.

Tratado de Utrecht de 1713

El foco principal de fricción se encuentra en torno a las aguas que rodean el Peñón de Gibraltar. España sostiene que la soberanía británica se limita estrictamente al territorio del istmo, según el Tratado de Utrecht de 1713, y que las aguas circundantes son españolas. Sin embargo, Reino Unido considera que existen «British Gibraltar Territorial Waters», una interpretación no reconocida por España ni por la ONU. Este desacuerdo ha provocado innumerables incidentes entre patrulleras británicas y embarcaciones españolas, que van desde seguimientos o advertencias por radio hasta maniobras de hostigamiento o aproximaciones peligrosas.

Agresividad británica

El dirigente algecireño ha lamentado la «agresividad tanto por parte de la Royal Navy como de los servicios policiales de la colonia británica» y ha advertido del riesgo de que se produzca un incidente grave si no se modera el comportamiento de las autoridades gibraltareñas. «Ojalá nunca ocurra algo que tengamos que lamentar, como puede ser un abordaje», ha señalado, insistiendo en que estas maniobras «no son los mejores ejemplos de buena vecindad» entre ambos territorios.

«Los españoles jamás vamos a dejar de reclamar la soberanía de unas aguas que son nuestras»José Ignacio LandaluceAlcalde de Algeciras

En su comunicado, Landaluce ha subrayado además la contradicción entre estas actuaciones y los discursos de cooperación que se difunden desde Gibraltar, donde, según ha dicho, «se siguen jactando de los presuntos beneficios derivados de la aplicación del acuerdo entre España y el Reino Unido acerca de Gibraltar».

El alcalde ha cerrado su declaración con una apelación a la defensa de la soberanía nacional y al respaldo a las fuerzas de seguridad que operan en la zona. «Los españoles jamás vamos a dejar de reclamar la soberanía de unas aguas que son nuestras, porque así lo establecen tanto el Tratado de Utrecht como el Derecho Internacional», ha afirmado. En ese sentido, ha pedido al Gobierno de España «que no ceda en este aspecto y que respalde el trabajo de quienes han consagrado sus vidas a salvaguardar las nuestras».