Patrullero de Altura `Vigía´ refuerza la seguridad marítima de las aguas que rodean la isla de Alborán y los peñones de Alhucemas y Vélez de la Gomera
Fuerzas Armadas
Un patrullero de la Armada afianza la defensa de Alhucemas y Vélez mientras Marruecos mantiene sus pretensiones
El Patrullero de Altura `Vigía´ refuerza la seguridad marítima de las aguas que rodean la isla de Alborán y los peñones de Alhucemas y Vélez de la Gomera
La Armada Española mantiene su despliegue permanente en las aguas que rodean la isla de Alborán y los peñones de Alhucemas y Vélez de la Gomera con el Patrullero de Altura Vigía , dentro de las operaciones de presencia, vigilancia y disuasión que buscan prevenir actividades ilícitas y garantizar la seguridad marítima. Marruecos reclama los enclaves españoles en el norte de África, como el Peñón de Alhucemas o el Peñón de Vélez de la Gomera , lo que conlleva que España refuerce su vigilancia marítima. Marruecos mantiene reclamaciones sobre varias posiciones que España considera suyas, como las islas Chafarinas, el Peñón de Alhucemas, Vélez de la Gomera y también Alborán .
Patrullero de Altura Vigía
El Patrullero de Altura Vigía, integrado en la Fuerza de Acción Marítima (FAM), ha intensificado en los últimos días su labor de vigilancia en zonas especialmente sensibles por su ubicación estratégica entre el mar Mediterráneo occidental y las rutas que conectan Europa con el norte de África.
Actividades ilícitas
Según criterios operativos de la Armada, estas misiones se enmarcan en las operaciones permanentes de presencia, vigilancia y disuasión que España desarrolla de manera ininterrumpida para proteger sus espacios marítimos y anticipar posibles riesgos. El objetivo es detectar y prevenir cualquier actividad ilícita, desde el tráfico irregular hasta movimientos sospechosos de embarcaciones que puedan comprometer la seguridad de la zona.
La isla de Alborán y los peñones de Alhucemas y Vélez de la Gomera constituyen puntos esenciales para el control del Mediterráneo occidental. Su situación geográfica convierte la zona en un corredor de tránsito muy activo, lo que obliga a mantener una vigilancia permanente.
En este contexto, el Vigía realiza patrullas prolongadas, controla el tráfico marítimo civil y coopera con otros organismos del Estado con competencias en el mar, conforme a los procedimientos coordinados por el Mando de Vigilancia y Seguridad Marítima (MVSM) del Estado Mayor de la Defensa. Esta coordinación permite compartir información en tiempo real y mejorar la capacidad de reacción ante cualquier incidente.
La FAM es el elemento de la Armada encargado de garantizar la seguridad de los espacios marítimos de interés nacional. Entre sus cometidos destacan la vigilancia, el control del tráfico marítimo, la protección de infraestructuras críticas y el apoyo a otros organismos del Estado en trabajos de seguridad, medio ambiente y lucha contra actividades ilegales.
El Vigía, uno de los patrulleros de altura de la clase «Serviola», está preparado para operar durante largos períodos y en condiciones exigentes. Su autonomía, sensores de vigilancia y capacidad para interactuar con pequeñas embarcaciones lo convierten en un activo idóneo para escenarios como los de Alborán y los peñones.
Efecto disuasorio
Las operaciones permanentes de la Armada buscan generar un efecto disuasorio que reduzca actividades ilícitas y contribuya a la estabilidad del entorno marítimo. Estas patrullas no solo actúan como un elemento de vigilancia, sino también como un recurso de apoyo para Salvamento Marítimo, Guardia Civil y otros organismos cuando la situación lo requiere.
El refuerzo de la presencia naval permite, además, mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias, asistir a embarcaciones en dificultades y garantizar que las zonas bajo soberanía nacional permanezcan bajo control efectivo del Estado.
La Armada mantiene que la vigilancia de estos espacios constituye una prioridad estratégica y una contribución directa a la seguridad colectiva dentro del marco de la OTAN y la UE.