Manuel Ausaverri, director general de Estrategia y M&A de IndraIndra

Industria de defensa  Indra proyecta escalar su fondo de defensa hasta los 1.000 millones de euros

Indra Group ha fijado como objetivo estratégico ampliar de forma significativa su fondo de capital riesgo especializado en tecnologías aeroespaciales y de defensa, con la ambición de alcanzar los 1.000 millones de euros entre 2027 y 2030. Así lo ha expuesto Manuel Ausaverri, director general de Estrategia y M&A de la compañía, en el I Observatorio de la Defensa de El Español, al subrayar el potencial de crecimiento del sector y la necesidad de consolidar un ecosistema industrial sólido, sostenible y con capacidad exportadora.

El fondo, lanzado a finales de 2025 con una dotación inicial de 200 millones de euros, está concebido como una herramienta para invertir en empresas tecnológicas emergentes, especialmente en ámbitos considerados críticos para el futuro de la defensa, como el deeptech, los sistemas avanzados y las capacidades disruptivas. Según Ausaverri, la intención de Indra es que esta iniciativa evolucione hacia un vehículo de inversión de mayor escala, apoyado en la colaboración con socios financieros e industriales.

El directivo ha explicado que el planteamiento responde a la oportunidad que se abre para reforzar la base industrial de la defensa en un contexto marcado por el aumento de la inversión europea y por la guerra de Ucrania. En este sentido, ha señalado que existe margen para «subir el nivel de la industria de defensa empezando por abajo», mediante el apoyo a proyectos incipientes con alto valor tecnológico y potencial de crecimiento.

Ecosistema nacional de defensa

Indra articula esta estrategia a través de Indraventures, su plataforma de inversión orientada a pequeñas spinoffs, startups y emprendedores que trabajan en tecnologías altamente innovadoras. El objetivo, según ha detallado Ausaverri, es acompañar a estas compañías en su desarrollo para que puedan integrarse de manera estable y permanente en el ecosistema nacional de defensa, aportando capacidades diferenciales y reforzando la autonomía tecnológica.

Desde la compañía se destaca que el interés de Indra Group en este tipo de inversiones no es únicamente financiero. El enfoque combina criterios económicos con consideraciones estratégicas y tecnológicas, además de una vocación explícita de fortalecimiento del tejido industrial nacional. En palabras del director general de Estrategia y M&A, la empresa busca inversiones que aporten valor a largo plazo y que estén alineadas con el desarrollo del sector en España.

Ausaverri ha defendido que Indra se encuentra en una posición privilegiada para identificar las tecnologías del futuro en el ámbito de la defensa y la seguridad. Ha subrayado que la compañía dispone de un «pipeline extraordinario» de oportunidades de inversión y que su conocimiento del mercado le permite detectar tendencias y capacidades con proyección a medio y largo plazo. El objetivo final, ha indicado, es contribuir a que la industria europea de defensa, y en particular la española, no dependa únicamente de ciclos coyunturales de inversión ligados a crisis concretas.

En este contexto, el directivo ha insistido en la importancia de transformar el actual escenario geopolítico en una oportunidad estructural para el país. Ha señalado que el incremento del gasto en defensa debe traducirse en generación de riqueza, conocimiento, tecnología e industria, con un impacto que se extienda a las generaciones futuras. La aspiración, según ha explicado, es que el sector evolucione hacia un modelo más competitivo y con mayor capacidad exportadora una vez se modere el actual impulso inversor en Europa.

Indra Group también ha puesto el acento en el papel que desempeña como empresa tractora del sector y en su condición de compañía participada por la SEPI. Ausaverri ha afirmado que esta circunstancia obliga a mantener una visión coherente con los intereses estratégicos del Estado, especialmente en un ámbito tan sensible como la defensa. Las decisiones de inversión, ha indicado, deben ser compatibles tanto con los objetivos empresariales como con las necesidades de seguridad nacional.

El responsable de Estrategia y M&A ha recordado que el sector financiero vinculado a la defensa presenta particularidades que condicionan el ritmo y la naturaleza de las inversiones. Entre ellas, ha citado los plazos más largos de maduración de los proyectos, las restricciones a la exportación de determinadas tecnologías y la necesidad de asegurar que las capacidades desarrolladas refuercen la defensa del país. Estos factores, ha señalado, exigen una gestión especializada y un enfoque a largo plazo.

De cara al futuro crecimiento del fondo, Indra considera clave la incorporación de socios con experiencia y conocimiento específico del sector. Ausaverri ha reconocido la importancia de contar con los mejores perfiles en el consejo asesor del vehículo de inversión, que todavía se encuentra en fase de configuración. La colaboración con actores financieros e industriales, ha señalado, será determinante para alcanzar los objetivos planteados.