Recreación para un gráfico del caza furtivo de quinta generación F-35
Fuerzas Armadas El F-35 se puede hackear: la sorprendente revelación del secretario de Estado de defensa holandés
El caza de combate F-35 es uno de los grandes sistemas de armas, y más letales, de Estados Unidos. Se trata de un avión de quinta generación fabricado por el gigante Lockheed Martin, con tecnología de baja detectabilidad («stealth»), supersónico y con una velocidad máxima que alcanza el Mach 1.6 (unos 1.930 kilómetros por hora), con una altitud máxima estimada de 18.288 metros. Tiene unas dimensiones de 15,7 metros de longitud, 10,7 metros de ancho, y una altura de 4,38 metros. Una de sus características más distintivas es su avanzado sistema de sensores:
• Radar Active Electronically Scanned Arrays (AESA). Es un radar que proporciona inteligencia de largo alcance.
•Sistema de Apertura Distribuida (DAS). Envía imágenes de alta resolución en tiempo real al casco del piloto desde seis cámaras infrarrojas montadas alrededor de la aeronave.
•Sistema de Apuntado Electro Óptico (EOTS) que combina la función de seguimiento y búsqueda infrarroja e infrarroja con visión de futuro.
•Sistema de Pantalla Montado en el Casco, que proporciona al piloto una conciencia situacional que le da ventaja sobre sus enemigos.
Sin embargo, ahora parece que este sofitiscado engranaje tiene una brecha. El secretario de Estado de Defensa del Gobierno holandés, Gijs Tuinman, ha afirmado que los aviones de combate estadounidenses F-35 podrían piratearse para tener acceso total a sus sistemas en caso de ruptura de la alianza con Estados Unidos, informa Ep. «El F-35 realmente es un producto compartido. Los británicos fabrican los motores Rolls-Royce y los estadounidenses también los necesitan. Incluso si esta dependencia mutua no produce actualizaciones de software, el F-35 en su estado actual es un avión mejor que otros aviones de combate», ha afirmado Tuinman en un programa de la cadena de radio holandesa BNL.
Puedes hacer 'jailbreak' con un F-35
«Si quieres actualizarlo de todas formas... Voy a decir algo que no debería decir, pero lo voy a hacer de todas formas: puedes hacer 'jailbreak' con un F-35 exactamente igual que con un iPhone», ha asegurado.
Con esa comparación , Tuinman apuntaba a la posibilidad de intervenir en el software del avión para operar con mayor autonomía respecto a Estados Unidos, país que controla buena parte de la arquitectura digital, las actualizaciones y los sistemas logísticos del aparato.
Un F-35 de Estados Unidos despega en la base de los Llanos de Albacete
El F-35, desarrollado por Lockheed Martin, es el programa de armamento más costoso de la historia y se basa en una compleja red de mantenimiento, datos y soporte técnico centralizados. Uno de sus pilares es el sistema de gestión logística y de misión que conecta a los operadores internacionales con servidores y actualizaciones estadounidenses. Este modelo ha generado en los últimos años un debate recurrente en Europa sobre soberanía tecnológica, acceso al código fuente y autonomía estratégica.
La comparación con el «jailbreak» de un iPhone, sin embargo, ha generado especial atención, ya que sugiere la posibilidad —al menos teórica— de alterar la arquitectura de control digital de un sistema de armas altamente sensible. Aunque no ofreció detalles técnicos ni precisó si se trataba de una hipótesis política más que operativa, la frase pone de relieve una cuestión estratégica clave: hasta qué punto los aliados europeos pueden —o quieren— depender de un ecosistema militar digital controlado en gran medida por Estados Unidos.
Países Bajos es uno de los socios originales del programa Joint Strike Fighter y ha invertido miles de millones de euros en la adquisición y mantenimiento de estos cazas de quinta generación. Las declaraciones de Tuinman se producen en un contexto de creciente tensión geopolítica y de cuestionamiento sobre la fiabilidad futura del compromiso estadounidense con la defensa del continente.
Listos para un ataque ruso en 2028
Tuinman ha afirmado por otra parte que Países Bajos estará listo para un ataque ruso a gran escala contra la OTAN a finales de 2028 en cuanto a personal y a medios. «Puedo decirlo con libertad. Para entonces habrán llegado los carros de combate, los F-35 adicionales, los misiles Tomahawk y los sistemas de armas que hemos encargado», ha señalado.
Otros medios ya encargados no llegarán hasta 2030, o más tarde, pero subrayó que hay fórmulas para mantener la capacidad de disuasión del país a la espera de que lleguen estos sistemas.