El ejercicio Dynamic Manta 26 está en marcha en el Mediterráneo. Submarinos, buques, aeronaves y 10 naciones aliadas se entrenan conjuntamente en guerra antisubmarina
Fuerzas Armadas
Despliegue de guerra antisubmarina de 10 aliados en el Mediterráneo con un dron de superficie por primera vez
Canadá, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Portugal, España, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos
Submarinos, patrullas marítimas, helicópteros y buques de superficie de diez países aliados se despliegan del 23 de febrero al 6 de marzo en el Mediterráneo en el principal ejercicio de guerra antisubmarina (ASW, por sus siglas en inglés) de la Alianza. La maniobra integra por primera vez un vehículo de superficie no tripulado y consolida la presencia marítima permanente de la OTAN en la región.
El ejercicio reúne submarinos, aeronaves de patrulla marítima, helicópteros y buques de superficie de Canadá, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Portugal, España, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos. La combinación de estos medios busca reforzar la defensa colectiva, aumentar la interoperabilidad y garantizar que las fuerzas aliadas puedan operar de forma integrada en los tres dominios: superficie, aire y subsuperficie.
Dynamic Manta está considerado el ejercicio antisubmarino más relevante de la OTAN. Su objetivo es mejorar la eficacia operativa en la detección, seguimiento y neutralización de amenazas bajo el agua, en un entorno marítimo cada vez más caldeado como el Mediterráneo. La guerra submarina es una de las capacidades más complejas del ámbito naval y exige coordinación precisa entre sensores, plataformas aéreas, buques escolta y submarinos.
Un papel central en la maniobra lo desempeña la agrupación naval permanente Standing NATO Maritime Group Two (SNMG2), encargada de proporcionar el mando y control marítimo y de facilitar la integración de las fuerzas multinacionales participantes. Esta agrupación es una de las cuatro fuerzas navales permanentes de la OTAN y mantiene presencia continua en tiempos de paz, crisis o conflicto.
El comandante de SNMG2, el contralmirante italiano Cristian Nardone, subrayó que el ejercicio constituye «una poderosa demostración de la unidad y determinación de la OTAN». Según explicó, operar conjuntamente en un entorno marítimo exigente permite «fortalecer la confianza, perfeccionar las capacidades de combate y reafirmar el compromiso colectivo con la defensa de la Alianza».
La presencia de SNMG2 en el Mediterráneo se enmarca en las medidas de aseguramiento aliadas y en la estrategia de disuasión de la OTAN en su flanco sur. La actividad naval permanente pretende garantizar la libertad de navegación, la seguridad de las rutas marítimas y la capacidad de respuesta rápida ante cualquier amenaza a territorio o intereses aliados.
El vehículo no tripulado
Una de las principales novedades de la edición 2026 es la integración de un vehículo de superficie no tripulado (USV, por sus siglas en inglés). Los USV permiten ampliar el alcance de los sensores, realizar misiones de vigilancia persistente y operar en zonas de riesgo reduciendo la exposición de las tripulaciones. En el ámbito antisubmarino, pueden contribuir a la detección acústica, la recopilación de datos y el apoyo a operaciones coordinadas con unidades tripuladas.
La incorporación de sistemas no tripulados en un ejercicio de alta intensidad como Dynamic Manta sirve para evaluar su integración táctica con buques, submarinos y aeronaves, así como su interoperabilidad entre distintas marinas aliadas.
El componente submarino del ejercicio está coordinado por el mando aliado de submarinos, encabezado por el contralmirante estadounidense Bret Grabbe, comandante de submarinos de la OTAN. El almirante destacó que Dynamic Manta ofrece «una oportunidad inigualable» para que submarinos, fuerzas de superficie y medios aéreos entrenen «como un solo equipo».
Coordinación compleja
La guerra antisubmarina requiere una estrecha coordinación multinacional. Los submarinos operan de forma discreta y su detección depende de la combinación de sensores acústicos, radares, sonoboyas lanzadas desde aeronaves y el intercambio continuo de información táctica. Este tipo de ejercicios permite armonizar procedimientos, validar doctrinas comunes y reforzar la confianza entre tripulaciones de distintos países.
Además, el entrenamiento conjunto mejora la capacidad de respuesta ante amenazas reales, ya sea frente a submarinos convencionales o nucleares, y garantiza que la OTAN mantenga su preparación tanto en el presente como ante escenarios futuros.
Dynamic Manta se inscribe dentro del marco de la defensa colectiva consagrada en el Tratado del Atlántico Norte. La OTAN subraya que ejercicios de esta naturaleza no solo perfeccionan las capacidades militares, sino que envían un mensaje claro de cohesión y determinación.
La protección de las líneas marítimas de comunicación es estratégica para la economía y la seguridad europeas. El Mediterráneo conecta Europa con el Atlántico, el mar Negro y el canal de Suez, y concentra un tráfico comercial esencial. Garantizar la libertad de navegación y la seguridad de los buques mercantes forma parte de las prioridades aliadas.
La Alianza destaca que su presencia marítima en la región es persistente y adaptable a un entorno de seguridad cambiante. SNMG2 mantiene la capacidad de responder a crisis, ejecutar operaciones y apoyar los objetivos estratégicos de la OTAN.
Uno de los principales objetivos del ejercicio es profundizar la interoperabilidad entre aliados. Esto implica no solo la compatibilidad técnica de sistemas y comunicaciones, sino también la coordinación doctrinal y operativa.
Entrenar en un escenario realista, con múltiples unidades y nacionalidades, permite detectar posibles fricciones, mejorar los procesos de toma de decisiones y garantizar que, llegado el caso, las fuerzas puedan actuar con rapidez y eficacia bajo un mando conjunto.