El portaaviones nuclear estadounidense USS Gerald R. Ford (CVN 78)
Armada El incendio en el mayor portaaviones de EE.UU. no fue un ataque iraní: solo un fuego en la lavandería
El portaaviones nuclear estadounidense USS Gerald R. Ford (CVN 78) ha sufrido un incendio en una de sus instalaciones internas mientras operaba en el Mar Rojo. El fuego, que se originó en la lavandería principal del buque, fue rápidamente contenido y no afectó a los sistemas críticos del navío ni a su capacidad operativa.
El incidente se produjo el 12 de marzo a bordo del USS Gerald R. Ford, buque insignia del grupo de ataque homónimo de la United States Navy. Según informó el United States Central Command (CENTCOM), el incendio no estuvo relacionado con operaciones de combate y quedó contenido sin provocar daños estructurales relevantes.
Dos marineros resultaron heridos durante el incidente y fueron atendidos por el personal médico del barco. Las autoridades militares indicaron que ambos se encuentran estables y con lesiones que no ponen en peligro su vida.
El fuego se originó en la lavandería principal del portaaviones, una de las instalaciones logísticas que permiten sostener la vida diaria de la tripulación a bordo. Este tipo de compartimentos forman parte de la compleja infraestructura interna de los grandes buques de guerra, que deben mantener durante meses la operatividad de miles de marineros en alta mar.
El USS Gerald R. Ford, con una tripulación de varios miles de personas entre personal naval y ala aérea embarcada, cuenta con múltiples servicios internos —desde cocinas industriales hasta hospitales, lavanderías y sistemas de mantenimiento— para sostener operaciones prolongadas.
El USS Gerald R. Ford (CVN 78) participa en la operación Furia Épica contra Irán
CENTCOM subrayó que el sistema de propulsión nuclear del buque no sufrió ningún daño y que el portaaviones continúa operando con normalidad. Tampoco se han reportado impactos en los sistemas de combate ni en las operaciones aéreas. Las autoridades militares indicaron que se facilitará más información cuando concluya la investigación preliminar sobre el origen exacto del incendio.
El USS Gerald R. Ford es el primer buque de la nueva clase de portaaviones que sustituye progresivamente a la clase Nimitz. Con más de 330 metros de eslora y propulsión nuclear, el navío incorpora numerosas innovaciones tecnológicas diseñadas para aumentar la capacidad de generación de salidas aéreas y reducir las necesidades de personal.
Entre sus sistemas más avanzados se encuentran las catapultas electromagnéticas EMALS, el sistema de detención AAG para la recuperación de aeronaves y un radar multifunción de última generación. Estas mejoras buscan aumentar el ritmo de operaciones aéreas y mejorar la eficiencia logística del buque.
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El portaaviones actúa como núcleo de su grupo de ataque, una formación naval compuesta por destructores, cruceros, submarinos y buques de apoyo que proporcionan defensa aérea, guerra antisubmarina y capacidades de ataque de largo alcance.
Operaciones en el Mar Rojo
En el momento del incidente, el Carrier Strike Group del Gerald R. Ford estaba desplegado en el Mar Rojo como parte de las operaciones de seguridad marítima que Estados Unidos mantiene en la región contra Irán. Según CENTCOM, el grupo naval participa en la Operation Epic Fury. El Mar Rojo es uno de los corredores marítimos más importantes del mundo, ya que conecta el océano Índico con el Mediterráneo a través del Canal de Suez. Aproximadamente el 12 % del comercio mundial transita por esta ruta.
A pesar del incidente, el mando estadounidense ha subrayado que el portaaviones permanece plenamente operativo. Este tipo de buques está diseñado con estrictos protocolos de seguridad y compartimentación que permiten contener rápidamente incendios u otros incidentes internos. Los equipos de control de daños —un elemento esencial en cualquier buque de guerra— están entrenados para responder de forma inmediata a incendios, inundaciones o averías estructurales, reduciendo al mínimo los riesgos para la tripulación y la plataforma.