Tiradores de precisión de la I Bandera del Tercio “Gran Capitán” de la Legión

Tiradores de precisión de la I Bandera del Tercio «Gran Capitán» de la LegiónEjército de Tierra

Fuerzas Armadas  Defensa activa el reconocimiento de riesgo para los militares tras años de reclamaciones

El Ministerio de Defensa, que dirige Margarita Robles, comenzará este miércoles los trámites para declarar la carrera militar como profesión de riesgo, un paso que responde a una reivindicación histórica de las asociaciones profesionales de las Fuerzas Armadas. La iniciativa será planteada en el seno del Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas (COPERFAS), el principal órgano de interlocución entre el departamento de Robles y los representantes de los militares.

Según ha informado el propio Ministerio a través de un mensaje en la red social X, la propuesta busca abrir formalmente el proceso para estudiar y, en su caso, reconocer la singularidad de la profesión militar en términos de peligrosidad, exigencia física y exposición a situaciones de riesgo. Este reconocimiento tendría implicaciones relevantes en aspectos como las condiciones laborales, la protección social o las compensaciones asociadas al servicio.

El COPERFAS, donde se debatirá la medida, es el órgano encargado de canalizar las relaciones entre las asociaciones profesionales y el Ministerio de Defensa en todo lo relativo a la condición militar. En este foro se abordan cuestiones clave como las condiciones de vida en las unidades, la carrera profesional, las retribuciones o la conciliación. La inclusión de este asunto en el orden del día supone, por tanto, el primer paso formal para una posible modificación de gran calado en el estatus de los militares.

La consideración de la carrera militar como profesión de riesgo ha sido durante años una de las principales demandas del colectivo. Las asociaciones argumentan que los miembros de las Fuerzas Armadas están expuestos de manera permanente a situaciones de peligro, tanto en territorio nacional como en misiones en el exterior, donde participan en operaciones de alta intensidad, misiones de paz o despliegues en zonas de conflicto.

Además del riesgo inherente a operaciones militares, los representantes del colectivo subrayan la exigencia física continuada, el manejo de armamento, la participación en maniobras complejas y la disponibilidad permanente como factores que justifican ese reconocimiento. También destacan que, a diferencia de otras profesiones civiles, el militar asume limitaciones específicas en derechos fundamentales, como la libertad de sindicación o de expresión en determinados contextos.

Margarita Robles recibe en Torrejón de Ardoz a los 205 militares evacuados de Irak

Margarita Robles recibe en Torrejón de Ardoz a los 205 militares evacuados de IrakEFE

La reivindicación cobra mayor relevancia al compararse con otros cuerpos del Estado. Actualmente, miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado —como policías autonómicos y locales— sí cuentan con el reconocimiento de profesión de riesgo en determinados ámbitos. Sin embargo, ni los militares ni los guardias civiles tienen todavía ese estatus de forma generalizada, lo que ha generado un agravio comparativo denunciado de forma recurrente por las asociaciones.

En el caso de la Guardia Civil, que comparte naturaleza militar, la ausencia de este reconocimiento ha sido también motivo de debate político y sindical en los últimos años. La iniciativa de Defensa podría reactivar esa discusión y abrir la puerta a un enfoque más amplio sobre las profesiones vinculadas a la seguridad y la defensa del Estado.

Gesto de Defensa

El inicio de los trámites no implica una aprobación inmediata. El proceso requerirá estudios técnicos, informes jurídicos y negociaciones con las asociaciones profesionales. Además, cualquier cambio sustancial podría implicar modificaciones normativas o incluso legislativas, lo que alargaría los plazos.

No obstante, el anuncio supone un gesto significativo por parte del Ministerio de Defensa, que reconoce implícitamente la necesidad de abordar esta cuestión. En los últimos años, el departamento ha impulsado diversas medidas orientadas a mejorar las condiciones de vida y trabajo de los militares, aunque muchas de las demandas estructurales del colectivo siguen pendientes.

Entre ellas, además del reconocimiento como profesión de riesgo, figuran mejoras salariales, la revisión del sistema de carrera profesional, la situación del personal de tropa y marinería de larga duración o el acceso a una jubilación más favorable en función de la penosidad del servicio.

La apertura de este proceso en el COPERFAS permitirá medir también el grado de consenso entre las distintas asociaciones militares, que históricamente han coincidido en esta reivindicación, aunque con matices sobre su alcance y aplicación concreta.

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