Vuelo de demostración del Bird of Prey de Airbus con el lanzamiento del misil Mark
Industria de defensa Éxito del primer vuelo del interceptor de Airbus con misiles ligeros para frenar drones kamikaze
El dron interceptor Airbus «Bird of Prey» completó con éxito su primer vuelo de demostración en un campo de entrenamiento militar en el norte de Alemania. En un escenario de misión realista, buscó, detectó y clasificó de forma autónoma un dron de ataque unidireccional (kamikaze) de tamaño mediano. Tras su identificación, el interceptor «Ave de Presa» atacó el objetivo con un misil aire-aire Mark I desarrollado por Frankenburg Technologies, empresa emergente de tecnología de defensa asociada.
El prototipo empleado en la demostración está basado en un dron Airbus Do-DT25 modificado. Presenta una envergadura de 2,5 metros, una longitud de 3,1 metros y un peso máximo al despegue de 160 kilogramos. En la prueba, el sistema estaba equipado con cuatro misiles aire-aire Mark I, aunque la configuración operativa prevé una capacidad de hasta ocho.
Estos misiles destacan por su ligereza —menos de 2 kilogramos por unidad— y su tamaño compacto, con una longitud de 65 centímetros. Se trata de proyectiles subsónicos de alta velocidad, con un alcance de hasta 1,5 kilómetros y dotados de capacidad de autodestrucción. Incorporan una ojiva de fragmentación optimizada para neutralizar objetivos a corta distancia.
El prototipo empleado en la demostración del «Bird of Prey» está basado en un dron Airbus Do-DT25 modificado
Esta configuración permite que el dron interceptor, de carácter reutilizable, pueda enfrentarse a múltiples amenazas en una sola misión, reduciendo de forma significativa el coste por derribo frente a sistemas tradicionales.
Integración en la defensa de la OTAN
Uno de los aspectos clave del sistema es su integración en arquitecturas de defensa aérea existentes. El «Ave de Presa» ha sido diseñado para operar dentro de los sistemas de mando y control de la OTAN, en particular mediante su conexión con el Sistema Integrado de Gestión de Batalla (IBMS) desarrollado por Airbus.
Esta integración permite que el interceptor actúe como un multiplicador de fuerza dentro de redes de defensa aérea y antimisiles estratificadas, aportando una solución altamente móvil y adaptable frente a amenazas de sistemas aéreos no tripulados (UAS).
Próximos pasos del programa
El desarrollo del sistema ha avanzado con rapidez: el primer vuelo de demostración se ha producido apenas nueve meses después del inicio del proyecto. Airbus y Frankenburg Technologies prevén continuar con una serie de ensayos adicionales a lo largo de 2026, incluyendo pruebas con ojivas reales. El objetivo es validar completamente las capacidades operativas del sistema y presentarlo a potenciales clientes internacionales, en un contexto marcado por el incremento del uso de drones en conflictos recientes y la necesidad de soluciones eficaces, escalables y económicamente sostenibles.
El consejero delegado de Airbus Defence and Space, Mike Schoellhorn, subrayó que la proliferación de drones kamikaze ha convertido su neutralización en una «prioridad táctica urgente» para las fuerzas armadas. En este sentido, destacó que la combinación del interceptor «Bird of Prey» con misiles asequibles permite cubrir «una carencia clave de capacidad» en escenarios de conflicto asimétrico.
Por su parte, el consejero delegado de Frankenburg Technologies, Kusti Salm, señaló que este desarrollo representa «un paso decisivo para la defensa aérea moderna», al integrar por primera vez una nueva clase de misiles interceptores de bajo coste y producción en masa en una plataforma no tripulada. Según explicó, esta innovación permite modificar la relación de costes en defensa aérea y afrontar ataques masivos con mayor eficiencia.