Un Harrier AV-8B+ realiza relleno de combustible en vuelo con un A-330 del Ejército del Aire y del Espacio
Fuerzas Armadas Un Harrier de la Armada logra por primera vez repostar en vuelo con un A-330 del Ejército del Aire
Un avión Harrier AV-8B+ de la Armada Española ha realizado por primera vez una maniobra de repostaje en vuelo con un avión A-330 del Ejército del Aire y del Espacio, en lo que supone un hito en la interoperabilidad entre ambos ejércitos.
La operación consistió en el reabastecimiento de combustible en pleno vuelo, una capacidad clave para extender el alcance y la autonomía de las aeronaves de combate. En este caso, el protagonista ha sido el Harrier AV-8B+, el primer caza del mundo capaz de despegar y aterrizar verticalmente o en pistas cortas (V/STOL) embarcado habitualmente en el portaaeronaves LHD Juan Carlos I, que logró completar la maniobra con un avión cisterna A-330 MRTT del Ejército del Aire.
Hasta ahora, este tipo de operaciones no se había llevado a cabo entre estas dos plataformas dentro de las Fuerzas Armadas españolas, lo que convierte el ejercicio en un hito significativo en términos de integración operativa. La compatibilidad entre el sistema de repostaje del Harrier —mediante pértiga— y el sistema de cesta y manguera del A-330 ha sido clave para el éxito de la maniobra.
El repostaje en vuelo permite a las aeronaves permanecer más tiempo en el aire, ampliar su radio de acción y aumentar su capacidad de respuesta en misiones tanto de defensa como de proyección. En el caso del Harrier, esta capacidad resulta especialmente relevante para operaciones embarcadas, donde la limitación de combustible condiciona su permanencia en zona.
Por su parte, el A-330 MRTT se ha consolidado como una de las principales plataformas de reabastecimiento en vuelo de las Fuerzas Armadas españolas, con capacidad para suministrar combustible a diferentes tipos de aeronaves aliadas, lo que refuerza también la interoperabilidad en el marco de operaciones internacionales.
Este primer repostaje entre un Harrier español y un A-330 nacional refleja asimismo la coordinación conjunta entre la Armada y el Ejército del Aire y del Espacio, así como el progreso en la integración de capacidades clave para operaciones modernas.
El Harrier AV-8B+ es una plataforma de combate versátil que combina un ala de 9,2 metros de envergadura con la capacidad de alcanzar velocidades de hasta Mach 1.0 y operar a un techo de 41.000 pies, manteniendo una autonomía de hasta 10 horas de vuelo gracias al repostaje en vuelo (AAR). Dotado con un solo piloto, integra un completo sistema de sensores que incluye radar de interceptación, TPOD y FLIR, lo que le permite operar en todo tipo de escenarios, tanto diurnos como nocturnos. Su capacidad ofensiva abarca misiles aire-aire y aire-suelo, además de cañón de 25 mm, cohetes y una amplia gama de bombas de caída libre y de precisión guiadas por láser o GPS, consolidándolo como un vector clave en operaciones aéreas embarcadas.