Dos unidades Harrier AV8B+, en el polígono de tiro de Las Bardenas Reales de Navarra
Defensa española Los Harrier de la Armada se despliegan con fuego real aire-suelo en las Bárdenas Reales
Los AV-8B Harrier II Plus de la Armada Española han llevado a cabo un ejercicio avanzado de tiro aire-suelo en el polígono de las Bárdenas Reales, una de las principales zonas de adiestramiento del Ministerio de Defensa. La actividad refuerza la preparación operativa de la 9ª Escuadrilla y su capacidad para actuar desde el mar en escenarios de alta exigencia.
Los AV8B+ son la versión modernizada del AV8B y tienen capacidad de cargar armas hasta un peso de 6.000 kg, para lo que disponen de siete estaciones o soportes en los que se pueden situar diferentes combinaciones de armas, además de un cañón Gatling de 25 mm.
El HARRIER II Plus, según detalla la Armada, puede operar desde cualquier superficie acondicionada en tierra o a bordo de buques, hasta superficies con un mínimo de acondicionamiento como el claro de un bosque, una playa, etc.
Dispone de armamento Aire-Aire y Aire-Suelo, con misiles de corto y medio alcance, así como de bombas de láser guiado y GPS y suite de guerra electrónica EW (alertador y dispensador de bengalas y chaff). Además, cuenta con la capacidad de operar todo el tiempo con gafas de visión nocturna.
La Armada Española ha desarrollado esta semana un nuevo ciclo de adiestramiento con sus aviones AV-8B Harrier II Plus en el polígono de tiro de las Bárdenas Reales. El ejercicio ha consistido en prácticas de ataque aire-suelo con empleo de armamento de ejercicio, dentro de los estándares de seguridad y evaluación operativa establecidos por el Ministerio de Defensa.
Los aparatos, integrados en la 9ª Escuadrilla de la Flotilla de Aeronaves, han ejecutado perfiles de misión complejos que incluyen navegación táctica a baja cota, identificación de blancos, coordinación con controladores en tierra y lanzamiento de munición sobre objetivos previamente designados. Este tipo de adiestramiento resulta esencial para mantener la certificación de combate y la disponibilidad operativa de una de las capacidades más singulares de las Fuerzas Armadas españolas.
Ala fija embarcada
Los Harrier constituyen actualmente el único sistema de ala fija embarcada de España. Operan principalmente desde el buque L-61 Juan Carlos I y proporcionan a la Armada una capacidad de proyección de fuerza desde el mar, combinando despegue corto y aterrizaje vertical o convencional en cubierta. Esta versatilidad permite su despliegue en operaciones anfibias, misiones de apoyo aéreo cercano, defensa aérea limitada y disuasión.
El entrenamiento en las Bárdenas Reales se enmarca en el plan anual de preparación de la Fuerza Aeronaval. El objetivo es garantizar que las tripulaciones mantengan la pericia necesaria para actuar en entornos complejos, con especial énfasis en la precisión en el empleo del armamento. En un escenario real, la capacidad de neutralizar objetivos con exactitud minimiza los riesgos colaterales y maximiza la eficacia táctica.
Según fuentes oficiales del Ministerio de Defensa, el polígono de tiro de las Bárdenas constituye una infraestructura clave para el adiestramiento conjunto de unidades aéreas nacionales y aliadas. Sus dimensiones y características permiten la simulación de diferentes tipos de blancos y situaciones tácticas, ofreciendo un entorno controlado pero exigente.
Precisión y coordinación
Durante el ejercicio, los pilotos han trabajado la secuencia completa de una misión aire-suelo: planificación previa, estudio de inteligencia, ejecución en vuelo y análisis posterior. La fase de debriefing es especialmente relevante, ya que permite evaluar parámetros como la dispersión de impactos, tiempos de reacción y coordinación entre aeronaves.
Harrier AV8B+ armado volando hacia el objetivo
La preparación constante es un elemento central en la doctrina de la Armada. La aviación embarcada exige un alto nivel de cualificación técnica, no solo por la complejidad del vuelo táctico, sino también por las particularidades de operar desde una plataforma naval. Cada salida de adiestramiento contribuye a consolidar procedimientos y reforzar la seguridad en vuelo.
La flota española de Harrier II Plus se encuentra en la fase final de su ciclo de vida operativo, con previsión de mantenerse en servicio hasta la próxima década. Está en el aire cuál será el sustituto de esta caza, toda vez que el F-35B estadounidense parece descartado por el Gobierno.