Colocación de la macroestructura del BAM-IS en el dique del astillero de Navantia Puerto RealNavantia

Armada  Navantia culmina un nuevo hito del BAM-IS, el nuevo buque español clave para rescatar submarinos S-80

La construcción del futuro Buque de Acción Marítima de Intervención Subacuática (BAM-IS) de la Armada española ha alcanzado un nuevo hito en las instalaciones de Navantia en Puerto Real (Cádiz). La compañía ha completado la bajada al dique de la macroestructura 300, una de las secciones más complejas y relevantes del buque, dentro del programa impulsado por la Dirección General de Armamento y Material (DGAM) para dotar a la Armada de una plataforma especializada en rescate submarino y operaciones de buceo profundo.

La estructura instalada tiene un peso de 597 toneladas y está formada por tres bloques. En ella se integrarán algunos de los sistemas más sensibles del buque, entre ellos los propulsores cicloidales Voith, el pedestal de la grúa de gran capacidad, la cámara hiperbárica orgánica y la cubierta de trabajo destinada a los equipos de intervención subacuática. Según Navantia, con esta fase completada únicamente restan tres bloques para finalizar el ensamblaje del barco y proceder posteriormente a su flotadura.

BAM-IS PoseidónKindelán

BAM-IS PoseidónKindelán

El director de Negocio de Corbetas y Buques de Acción Marítima de Navantia, Alberto Cervantes, destacó la «buena marcha» del programa y subrayó que los trabajos avanzan conforme a la planificación prevista gracias al esfuerzo conjunto de la plantilla y de la industria auxiliar.

El BAM-IS está concebido como el relevo natural del buque de salvamento y rescate Neptuno, una de las plataformas históricas de la Armada para operaciones de buceo y apoyo submarino. El nuevo barco será además una pieza esencial para garantizar la seguridad operativa de los submarinos S-80 desde el inicio de su vida útil. La necesidad de este buque surgió precisamente ligada al desarrollo del programa S-80, ya que la Armada necesitaba una capacidad moderna de rescate y apoyo para sus nuevos submarinos.

Con 91 metros de eslora, 19 metros de manga y un desplazamiento cercano a las 5.000 toneladas, el BAM-IS contará con propulsión eléctrica y podrá alcanzar una velocidad máxima sostenida de 15 nudos. También dispondrá de autonomía para navegar unas 2.400 millas náuticas y tendrá capacidad para embarcar tres lanchas RHIB y operar medios aéreos desde cubierta de vuelo.

Profundidades de 3.000 metros

La futura plataforma española estará preparada para realizar operaciones de intervención subacuática con mezcla de gases a grandes profundidades, reparaciones submarinas, rescate de objetos sumergidos y búsqueda e identificación de restos bajo el mar. Uno de sus principales avances será la capacidad para operar vehículos submarinos no tripulados y sistemas remotamente operados hasta profundidades de 3.000 metros.

Además, podrá transportar un mini-submarino de rescate, lo que permitirá intervenir en emergencias relacionadas con submarinos accidentados. Esta capacidad resulta especialmente relevante en el actual contexto de modernización de las flotas submarinas aliadas y sitúa a España dentro del reducido grupo de países con medios especializados de rescate submarino avanzado.

Buque de Acción Marítima de Intervención Subacuática (BAM-IS)Navantia

El BAM-IS también desempeñará funciones de apoyo a las unidades de buceo de la Armada, tratamiento hiperbárico de accidentes, protección del patrimonio arqueológico sumergido y formación para la Escuela Militar de Buceo. Asimismo, podrá participar en misiones de movilidad y contra-movilidad, como limpieza o despliegue de obstáculos submarinos, además de dar apoyo a operaciones navales convencionales.

Uno de los aspectos más destacados del programa es que el nuevo buque será el primero de la Armada española con certificación MOSHIP. Esta homologación permitirá actuar como buque nodriza de los sistemas de rescate submarino de la OTAN y de Estados Unidos, incluyendo el NATO Submarine Rescue System (NSRS) y el Submarine Rescue Diving and Recompression System estadounidense.

La construcción del BAM-IS refuerza además la carga de trabajo de los astilleros gaditanos de Navantia y consolida a Puerto Real como uno de los centros estratégicos de la industria naval militar española. El programa forma parte del proceso de modernización naval impulsado por el Ministerio de Defensa y supone una capacidad crítica tanto para la Armada como para las operaciones aliadas en el entorno marítimo.