Proserpina, la nueva embarcación de apoyo a buceadores para la Armada española

Proserpina, la nueva embarcación de apoyo a buceadores para la Armada españolaArmada Española

Armada española  Proserpina, el nuevo buque para vigilar cables submarinos con un dron que puede descender a 900 metros

El astillero Freire Shipyard ha logrado un hito con la botadura en Vigo de la nueva Embarcación de Apoyo a Buceadores (EAB) de la Armada Española, una unidad diseñada para reforzar las capacidades operativas en el ámbito submarino y proteger infraestructuras críticas como cables de telecomunicaciones o conducciones energéticas. Su entrega está prevista a lo largo de este mismo año.

El buque, de 32,9 metros de eslora y nueve metros de manga, ha sido concebido como una plataforma especializada para apoyar la formación y las operaciones de buceo militar. Con una autonomía de 500 millas náuticas y capacidad para 15 personas —11 de tripulación y cuatro de personal sanitario o de refuerzo—, la unidad permitirá ampliar significativamente el alcance de las misiones subacuáticas.

El Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada, Antonio Piñeiro Sánchez, subrayó durante el acto que esta embarcación responde a un entorno de seguridad cada vez más exigente. Ha advertido de que «las amenazas no solo están en la superficie, también bajo el mar», en referencia a la creciente vulnerabilidad de infraestructuras estratégicas que discurren por los fondos marinos, como cables de internet o conducciones de gas.

La nueva Embarcación de Apoyo a Buceadores (EAB) de la Armada Española

La nueva Embarcación de Apoyo a Buceadores (EAB) de la Armada EspañolaArmada Española

La nueva EAB estará equipada con sistemas de última generación que permitirán realizar operaciones de buceo de alta complejidad. Entre ellos destaca un sistema de posicionamiento dinámico DP-2, que garantiza la estabilidad del buque durante las operaciones, incluso en condiciones adversas.

Además, incorporará una cámara hiperbárica y una campana húmeda, elementos esenciales para intervenciones a gran profundidad y para garantizar la seguridad de los buceadores. La unidad podrá operar hasta los 90 metros de profundidad en misiones de intervención directa.

En el ámbito de la vigilancia y exploración, el buque contará con un sonar de barrido lateral, un vehículo submarino autónomo (AUV) con capacidad de operación hasta 300 metros y un vehículo operado remotamente (ROV) capaz de descender hasta los 900 metros. Estos sistemas permitirán detectar, inspeccionar y actuar sobre posibles amenazas o incidencias en el fondo marino.

La embarcación estará destinada a apoyar a la Escuela Militar de Buceo (EMB) en la formación de especialistas en todas las disciplinas de buceo, consolidándose como una herramienta clave para la preparación de personal altamente cualificado.

Grúa con capacidad de cuatro toneladas

En cubierta, dispondrá de dos embarcaciones tipo RHIB, una grúa con capacidad de cuatro toneladas y diversos contenedores específicos para el apoyo a operaciones de buceo, incluyendo sistemas de gases, cámara hiperbárica y suministro de agua caliente.

El buque incorpora tres motores principales MAN D 2862 LE444 de 735 kW cada uno, asociados a sistemas de propulsión tipo waterjet, lo que le permite alcanzar una velocidad máxima de 12 nudos. Además, cuenta con hélices transversales en proa para mejorar su maniobrabilidad.

Uno de los aspectos destacados del diseño es la integración de tecnologías orientadas a optimizar el consumo de combustible y reducir las emisiones, en línea con las tendencias actuales de sostenibilidad en el ámbito naval.

Clasificada por Lloyd’s Register como buque de apoyo al buceo con capacidades avanzadas, esta nueva unidad representa un salto cualitativo en las capacidades de la Armada en el entorno submarino, un dominio cada vez más estratégico en el contexto de la seguridad internacional.

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