Eduardo González Gallarza Morales junto con el Rey Felipe VI

Eduardo González Gallarza Morales junto con el Rey Felipe VIGerardo Lucio

Fallece Eduardo González-Gallarza Morales tras toda una vida de entrega a la aviación militar

Fue presidente nacional de la Real Hermandad de Veteranos de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil desde 2007 hasta 2016

Eduardo González Gallarza Morales, nacido en Logroño en 1939 e hijo del insigne aviador y ministro del Aire Eduardo González Gallarza Iragorri, héroe del histórico vuelo Madrid-Manila —moría este 30 de Mayo en Madrid.

Perteneció a una estirpe que encarnó como pocas el espíritu de la aeronáutica militar española. Su vida castrense comenzó en 1955 como soldado voluntario, y ese mismo año ingresó en la Academia General del Aire, integrado en la 11.ª Promoción, movido por una vocación casi hereditaria que lo acompañaría toda su existencia.

Cuatro años después obtenía el título de teniente de Aviación del Servicio de Vuelo e iniciaba en Matacán el curso de Enseñanza Básica. Tras ello, se incorporó a la Base Aérea de Talavera la Real para completar el curso de reactores con material T 33, consolidando una solvencia técnica que sería una constante en su carrera.

Eduardo González Gallarza Morales junto con el Rey Felipe VI

Eduardo González Gallarza Morales junto con el Rey Felipe VIFaro de Ceuta

En 1961, tras superar en Estados Unidos el curso del F-86 Sabre, se incorporó al Ala de Caza n.º 1 en Manises y formó parte de la patrulla acrobática Ascuá, símbolo de excelencia y precisión. Capitán desde 1963, permaneció en Manises hasta 1967, año en que fue destinado al Ala 16 —luego 104 Escuadrón— de Torrejón, donde pilotó el F 104 Starfighter. Tres años más tarde regresó a Manises para realizar el curso del recién adquirido Mirage III E, permaneciendo en el Ala 11 hasta su nuevo destino en Torrejón, donde voló primero el F 104 y posteriormente el F 4 Phantom, aeronaves emblemáticas de la modernización del Ejército del Aire.

Eduardo González Gallarza Morales junto con el Rey Felipe VI

Eduardo González Gallarza Morales junto con el Rey Felipe VIGerardo Lucio

En 1974 inició el curso 32 de Estado Mayor en la Escuela Superior del Aire y ascendió a comandante y fue destinado al Mando de la Defensa Aérea. En 1977 cumplió las condiciones de mando en el Ala 14 con material Mirage F 1. Ascendido a teniente coronel en 1979, pasó al Cuartel General del Mando de Material y en 1980 regresó al Ala 11. En 1982 fue destinado a la División de Planes del Estado Mayor del Aire, donde ascendió a coronel. En 1988 asumió la jefatura del Sector y de la Base Aérea de Albacete —Ala 14, Mirage F 1—, y tras finalizar el mando en 1990 se reincorporó a la División de Planes, siendo enviado en comisión de servicio al recién creado Estado Mayor del Mando Operativo Aéreo. Coronel en 1991, pasó a la División de Logística del Estado Mayor Conjunto, donde continuó tras su ascenso a general de brigada.

En 1994 fue nombrado subdirector de Gestión de Programas de la Dirección de Sistemas del Mando de Apoyo Logístico y posteriormente jefe de dicha Dirección, ascendiendo a general de división. En 1995 fue designado segundo jefe del Mando de Apoyo Logístico, cargo que desempeñó hasta 1997, año en que ascendió a teniente general. Entonces asumiría la jefatura del Mando Aéreo del Estrecho y de la Segunda Región Aérea.

Su carrera culminaba cuando en 2001 fue nombrado jefe del Estado Mayor del Aire y lo promovió a general del Aire, máxima dignidad del Arma, responsabilidad que ejerció hasta el 25 de junio de 2004.

Su paso por los centros de enseñanza militar dejó una huella profunda: fue un instructor exigente, claro y respetado, cuya autoridad emanaba más del ejemplo que del cargo. Poseía, entre otras distinciones, las Grandes Cruces de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, del Mérito Aeronáutico, del Mérito Militar y del Mérito Naval; la Placa, Encomienda y Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo; tres Cruces del Mérito Aeronáutico con distintivo blanco y la Cruz del Mérito Policial con distintivo blanco. En 2001 fue reconocido como Riojano de Honor por el Gobierno autonómico, distinción que subrayaba el orgullo de su tierra natal por una trayectoria ejemplar, y constituyó la Asociación de Amigos de Tablada para reforzar los lazos de la sociedad civil con el mítico aeródromo. De su calidad humana, cientos de anécdotas y el rumor de que a lo largo de sus casi 50 años de vida militar, siempre donó su sueldo al Colegio de Huérfanos del Aire.

Tras su pase a la reserva, lejos de retirarse de la vida pública, mantuvo una presencia constante en el ámbito asociativo y cultural vinculado a la memoria de la aviación española. Su participación en la Real Hermandad de Veteranos de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil fue especialmente destacada, convirtiéndose en figura de referencia en actos conmemorativos, conferencias y homenajes, muy particularmente en aquellos relacionados con la gesta del vuelo Madrid-Manila protagonizado por su padre y la Escuadrilla Elcano. Su figura, discreta, sobria y profundamente institucional, simbolizó la continuidad de una tradición de servicio que enlazaba generaciones y que él encarnó con honor.

Falleció hoy en Madrid, dejando tras de sí un legado de fidelidad a España y de entrega absoluta a la aviación militar.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas