El nuevo LASV75 de Navantia
Armada Así es el LASV75, el nuevo buque no tripulado de Navantia para la guerra naval
La filial británica de Navantia UK ha presentado un nuevo concepto de buque autónomo de superficie de gran tamaño, denominado LASV75, con el que busca posicionarse en el desarrollo de las futuras capacidades navales híbridas de las marinas occidentales. El modelo fue mostrado durante el evento Combined Naval Event celebrado en Farnborough y representa la apuesta de la compañía por combinar plataformas tripuladas tradicionales con sistemas no tripulados y tecnologías autónomas.
El nuevo Large Autonomous Surface Vessel (LASV75) ha sido diseñado íntegramente en Reino Unido y está concebido para operar sin tripulación desde su origen. Según explicó la empresa, el objetivo es ofrecer una plataforma con elevada disponibilidad, capaz de mantener operaciones persistentes gracias a su autonomía, alcance y velocidad.
El nuevo LASV75 de Navantia
Buque autónomo de superficie de gran tamaño, denominado LASV75, de Navantia
El concepto responde a la evolución doctrinal que están impulsando numerosas armadas aliadas de la OTAN, donde los grandes buques de combate actuarán junto a escoltas no tripuladas, drones y plataformas autónomas capaces de ampliar las capacidades de vigilancia, guerra antisubmarina, inteligencia o apoyo logístico.
Navantia destacó que el LASV75 ha sido concebido con una arquitectura modular que permite adaptar rápidamente la plataforma a diferentes tipos de misión. El casco puede configurarse para tareas de sensorización, operaciones específicas o una combinación de ambas capacidades, facilitando así su integración en distintos escenarios operativos.
La compañía subrayó además que este tipo de plataformas puede construirse «a gran escala y a gran velocidad», con un coste notablemente inferior al de los buques convencionales con dotación. Esta reducción de costes y tiempos de producción forma parte de la estrategia industrial que la empresa desarrolla bajo el concepto Astillero 5.0.
Dentro de este modelo industrial, Navantia está incorporando herramientas avanzadas de diseño digital, automatización y procesos inteligentes en sus instalaciones. El objetivo es acelerar el desarrollo de programas navales complejos y aumentar la competitividad de sus astilleros mediante sistemas de producción más eficientes.
Según explicó la compañía, estas capacidades permitirán reducir hasta en un 30 % los plazos estándar de diseño y construcción de grandes plataformas navales. La estrategia busca facilitar la fabricación de buques modulares, más rápidos de producir y con menores costes de operación y mantenimiento.
Programa Fleet Solid Support
La modernización afecta especialmente a los cuatro astilleros de Navantia UK, que están siendo sometidos a una transformación tecnológica para incrementar su capacidad industrial. La empresa considera que estas instalaciones serán fundamentales para responder a la futura demanda de plataformas autónomas y programas navales complejos.
En paralelo a este desarrollo, la compañía continúa avanzando en el programa Fleet Solid Support de la Royal Navy, valorado en 1.600 millones de libras. El proyecto contempla la construcción de tres grandes buques logísticos para las fuerzas armadas británicas.
Los trabajos comenzaron en diciembre con el corte de acero del primero de los buques en el astillero de Appledore. Además, a comienzos de este mes fue botada desde Methil la Seahorse, una barcaza de 85 metros diseñada específicamente para transportar bloques y componentes entre las instalaciones de Appledore y Belfast.
El director comercial y de desarrollo de negocio de Navantia UK, Derek Jones, aseguró que «los buques autónomos son fundamentales para el futuro de las capacidades de defensa soberanas» y afirmó que las futuras capacidades navales estarán compuestas por «una combinación híbrida de buques de guerra tripulados con escoltas y buques auxiliares no tripulados».
Diversos países aliados están impulsando programas de vehículos de superficie no tripulados
Jones destacó también las inversiones que la empresa está realizando en sus astilleros británicos para convertirlos «en algunos de los más avanzados de Europa», gracias a la incorporación de tecnologías automatizadas y capacidades de diseño digital de última generación.
El desarrollo del LASV75 se enmarca en una tendencia creciente dentro del ámbito naval militar. Diversos países aliados están impulsando programas de vehículos de superficie no tripulados para ampliar la presencia marítima, reducir riesgos para las tripulaciones y multiplicar la capacidad operativa de las flotas mediante sistemas autónomos más económicos y flexibles.