El portaaviones de propulsión nuclear USS Gerald R. Ford (CVN 78)
Fuerzas Armadas El mayor portaaviones del mundo recibe el máximo honor militar colectivo de EE.UU.
El portaaviones nuclear USS Gerald R. Ford ha regresado a la base naval de Norfolk convertido en uno de los buques más condecorados de la Marina estadounidense en las últimas décadas. Tras 326 días de despliegue continuo —el más largo para un portaaviones de Estados Unidos desde la Guerra de Vietnam—, el grupo de combate encabezado por el buque ha sido distinguido con la Presidential Unit Citation, la mayor distinción colectiva que puede conceder Washington a una unidad militar por acciones de heroísmo extraordinario en combate.
La condecoración fue concedida al Carrier Strike Group 12, la agrupación naval liderada por el Gerald R. Ford, y anunciada durante la ceremonia de bienvenida celebrada en Norfolk, Virginia. Allí, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, explicó a las tripulaciones que este reconocimiento no se concede por «cumplir simplemente con el deber», sino por demostrar un nivel de valentía, resistencia y eficacia excepcional frente a un enemigo armado durante la operación Epic Fury.
El USS Gerald Ford, con al menos 40 aviones de combate en cubierta
La Presidential Unit Citation es una de las recompensas más difíciles de obtener dentro de las Fuerzas Armadas estadounidenses. El nivel de heroísmo exigido para concederla a una unidad es equivalente al requerido para entregar la Distinguished Service Cross a un militar individual, la segunda mayor medalla al valor del país solo por detrás de la Medal of Honor.
Durante su despliegue, el grupo de combate del Gerald R. Ford operó en el Mediterráneo, el Caribe, el Mar Rojo y Oriente Medio. Según la citación oficial, la fuerza naval ejecutó más de 1.700 salidas aéreas de combate y ataques contra unos 700 objetivos enemigos, además de coordinar lanzamientos de misiles Tomahawk y operaciones de vigilancia marítima frente a amenazas iraníes.
Situación internacional
El despliegue comenzó el 24 de junio de 2025 como una misión de presencia naval en Europa y el Mediterráneo. Sin embargo, la situación internacional transformó completamente la operación. Mientras el portaaviones hacía escala en Split, Croacia, Washington ordenó su traslado al Caribe en medio de las tensiones crecientes con Venezuela. Meses después participó en el operativo estadounidense que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su posterior traslado a Nueva York.
Posteriormente, tras el estallido de la guerra con Irán el pasado 28 de febrero, el Gerald R. Ford fue enviado de urgencia a Oriente Medio para reforzar el dispositivo militar estadounidense. Desde el Mediterráneo y posteriormente desde el Mar Rojo, el grupo de combate participó en las primeras fases de la campaña aérea y naval contra objetivos iraníes.
Portaviones estadounidense USS Gerald R. Ford de la 6ta flota del la Marina de EE.UU.
El regreso del buque también ha servido para poner de relieve el enorme desgaste humano y técnico que supuso una misión de casi once meses ininterrumpidos. El Gerald R. Ford navegó más de 57.000 millas náuticas y realizó 23 reabastecimientos en el mar, unas cifras inéditas para un portaaviones estadounidense moderno.
A bordo viajaban cerca de 5.000 militares. La duración excepcional del despliegue ha provocado un intenso debate en Estados Unidos sobre el impacto que este tipo de operaciones tiene sobre las tripulaciones y sobre el estado material de los grandes buques de guerra.
Además del desgaste operativo, el portaaviones sufrió varios incidentes importantes durante la misión. Uno de los más graves fue un incendio declarado en marzo en las instalaciones de lavandería del buque, que afectó a zonas de alojamiento y obligó a evacuar temporalmente a parte de la tripulación mientras se realizaban reparaciones en Creta.
El Gerald R. Ford también volvió a sufrir problemas técnicos relacionados con su sistema sanitario de alta tecnología y otras averías ligadas a su diseño de nueva generación. Estas incidencias han acompañado al buque prácticamente desde su entrada en servicio y han reabierto las críticas sobre los elevados costes de mantenimiento del portaaviones más avanzado y caro jamás construido por la Marina estadounidense.
Solo los históricos despliegues del Midway en 1973 y del Coral Sea en 1965 superaron ligeramente los 326 días del Ford
Pese a ello, la Marina y el Pentágono han querido convertir el regreso del Gerald R. Ford en un símbolo de poder naval y resistencia operativa. «No solo habéis cumplido una misión, habéis hecho historia», aseguró Hegseth durante la ceremonia de bienvenida a las tripulaciones.
El despliegue del Gerald R. Ford ya figura entre los más largos realizados por un portaaviones estadounidense desde Vietnam. Solo los históricos despliegues del Midway en 1973 y del Coral Sea en 1965 superaron ligeramente los 326 días del Ford.