Marruecos está impulsado los drones para modernizar sus Fuerzas Armadas
Informe Global Firepower 2026 Las Fuerzas Armadas españolas se mantienen muy por delante de Marruecos, que avanza en su rearme militar
España se encuentra entre las 18 primeras potencias militares del mundo, según el informe Global FirePower 2026, que lo sitúa a una gran distancia de Marruecos, situado en el puesto 56 de 145 países analizados. Marruecos, no obstante, se encuentra embarcado en una estrategia de rearme acelerado impulsada por Estados Unidos. Esta circunstancia se deja sentir en el hecho de que en el anterior informe, de 2025, el mismo estudio situaba a las Fuerzas Armadas españolas en el puesto 17 de 145 países, mientras que Marruecos ocupaba la posición 59.
Global Firepower (GFP) es un índice anual —vigente desde 2005— que clasifica la capacidad militar convencional de 145 países combinando más de 60 factores: personal, equipamiento aéreo, terrestre y naval, finanzas, logística o geografía. Cuanto más bajo es el «PwrIndx» (índice de poder), mayor es la capacidad relativa del país; un valor de 0,0000 sería la puntuación «perfecta» (inalcanzable en la práctica).
Un F-16 Falcon Fighter de Marruecos
En la edición de 2026, España ocupa el puesto 18 de 145, con un PwrIndx de 0,3247, situándose entre las 20 principales potencias militares del mundo y por delante de países como Egipto, Ucrania o Polonia. Marruecos aparece en el puesto 56, con un PwrIndx de 1,0368 —notablemente más alto (peor) que el español—, en una franja intermedia de la tabla, cercano a naciones como Kazajistán, Hungría o Angola. La brecha entre ambos es considerable: España multiplica por más de tres la «eficiencia» relativa del índice marroquí, aunque conviene recordar que el GFP no mide capacidad nuclear ni calidad de mando, sino un conjunto ponderado de recursos convencionales.
Correlación de fuerzas
Aquí aparece una de las diferencias más llamativas del informe. España tiene una población total de unos 49 millones de habitantes, pero su personal militar total estimado es de aproximadamente 224.300 efectivos (121.800 activos, 24.000 de reserva y 78.500 paramilitares). Marruecos, con una población menor (38 millones aproximadamente), presenta una fuerza mucho mayor, según este informe: unos 700.000 efectivos totales, de los cuales 400.000 son activos, 250.000 de reserva y 50.000 paramilitares. Es decir, Marruecos moviliza proporcionalmente muchos más recursos humanos a las fuerzas armadas que España, con un ejército de tierra especialmente numeroso (500.000 efectivos frente a los 86.000 del Ejército de Tierra español).
Fuerzas terrestres
En blindados y artillería, Marruecos supera claramente a España en cantidad de material: cuenta con 1.346 carros de combate frente a los 298 de España, además de más vehículos blindados (17.594 frente a 49.324 en el caso español —aquí España lidera ampliamente en vehículos—) y más artillería autopropulsada (544 frente a 96). España, sin embargo, no dispone de lanzacohetes múltiples (MLRS), categoría en la que ocupa el último puesto del ranking (0 unidades), mientras que Marruecos cuenta con 185 sistemas de este tipo. En vehículos blindados de combate en general, España mantiene una ventaja notable gracias a su parque de más de 49.000 unidades, uno de los más numerosos del listado.
Fuerzas aéreas
España dispone de una flota aérea total mayor: 440 aeronaves frente a las 271 de Marruecos, y también más cazas de combate (136 frente a 84) y helicópteros (169 frente a 73). España cuenta además con más helicópteros de ataque (17 frente a 6). Marruecos, por su parte, supera a España en flota de reabastecimiento aéreo (2 aviones cisterna frente a 0 de España, país que ocupa el último lugar del ranking en esta categoría).
Una muestra del armamento de Marruecos: lanzadores Pulse, F-16, carros Abrams, drones Bayraktar TB2
Fuerzas navales
Esta es probablemente la mayor asimetría entre ambos países. España cuenta con una Armada considerablemente más sofisticada: 175 buques totales frente a los 100 de Marruecos, con una diferencia cualitativa relevante —España posee un portaaviones (el Juan Carlos I) y dos submarinos activos (hay otros tres en construcción), mientras que Marruecos no tiene ni portaaviones ni submarinos. En fragatas, sin embargo, Marruecos aventaja ligeramente a España (13 frente a 11 según el ranking parcial, aunque los datos de la ficha detallada marcan 6 fragatas y 1 corbeta para Marruecos frente a 11 fragatas para España). En tonelaje total, España también se impone claramente, con casi 250.000 toneladas de desplazamiento en su flota.
Contexto de alianzas
Un factor cualitativo importante que el índice numérico no capta del todo: España es miembro activo de la Unión Europea y de la OTAN, lo que en un escenario de conflicto le otorgaría, en teoría, respaldo de aliados con enormes capacidades combinadas. Marruecos, por su parte, es miembro de la Unión Africana y mantiene una posición estratégica relevante por su proximidad al Estrecho de Gibraltar y sus lazos con potencias occidentales (relación militar cercana con EE. UU. y Francia), aunque no forma parte de ninguna alianza militar formal comparable a la OTAN.
Un soldado del ejército de EE. UU. analiza la seguridad de la zona de lanzamiento con un soldado marroquí en Ben Guerir, Marruecos, el 10 de junio de 2023, durante el ejercicio African Lion 2023
El informe dibuja dos perfiles muy distintos: España es una potencia media-alta con tecnología más avanzada, mayor potencia naval y aérea, mejor infraestructura y mayor presupuesto, pero con una fuerza humana relativamente reducida en proporción a su población y una deuda externa elevada. Marruecos compensa un presupuesto y tecnología más limitados con un ejército de tierra mucho más numeroso y un gasto en defensa que ha ido creciendo en los últimos años (aparece marcado con tendencia «al alza» en el informe). En síntesis, el índice GFP sitúa a España claramente por delante de Marruecos en capacidad militar global, aunque la ventaja es menos abrumadora en el terreno terrestre, donde Marruecos ha invertido notablemente en cantidad de blindados y personal.