Zonas que ocupará el grupo chuno SAIC en el Puerto Exterior de Ferrol
Fuerzas Armadas Fragatas F-100 y F-110, misiles y capacidades OTAN: el sensible núcleo naval de Ferrol junto a la fábrica china que inquieta a Defensa
La futura planta del gigante chino SAIC Motor en Ferrol ha generado una enorme preocupación en la cúpula de las Fuerzas Armadas españolas. El elemento clave que ha hecho saltar las alarmas es el lugar elegido para levantarla: a corta distancia del Arsenal de Ferrol y de los astilleros de Navantia, donde la Armada mantiene algunas de sus principales capacidades navales y donde se concentra una parte esencial de los programas militares españoles.
La inversión anunciada para la fábrica ronda inicialmente los 200 millones de euros, una cantidad muy inferior al volumen económico y estratégico de las instalaciones militares que quedarían en su entorno. Se prevé que la factoría comience su actividad antes de que termine 2028 y tendrá capacidad para producir hasta 120.000 vehículos al año. El proyecto cuenta con los parabienes del Gobierno central y de la Xunta.
El buque Anji Forever, del grupo automovilístico chino SAIC, en el Puerto Exterior de Ferrol el pasado mes de julio
El problema, sin embargo, no es simplemente que una compañía china vaya a fabricar automóviles en Galicia. Es que lo hará prácticamente al lado de uno de los grandes centros industriales y militares de la Armada española. El Arsenal de Ferrol constituye una pieza fundamental de la estructura naval española. La Armada lo define oficialmente como su principal base de apoyo logístico para los buques e instalaciones navales de su ámbito geográfico. Entre sus cometidos se encuentran la inspección de construcciones navales, la modernización de unidades, el mantenimiento y el aprovisionamiento de la Fuerza y el apoyo a los buques que utilizan estas instalaciones. El Taller de Misiles forma parte del dispositivo de mantenimiento del Arsenal de Ferrol.
Botadura de la fragata F-111 Bonifaz en los astilleros de Navantia, en Ferrol
Pero la sensibilidad de la zona va mucho más allá del propio Arsenal. En Ferrol se encuentra uno de los principales polos de construcción naval militar de España. Navantia está construyendo allí las nuevas fragatas F-110, un programa considerado estratégico para la Armada y que incorpora tecnologías y sistemas de combate de última generación. Los tres primeros buques de la serie se encuentran ya en construcción en Ferrol, dentro de un programa que mantiene una importante carga industrial en el astillero durante los próximos años.
Y junto a la construcción de las nuevas F-110 continúa otro programa de enorme relevancia: la modernización de las cinco fragatas F-100. Navantia acometerá estos trabajos en Ferrol con el objetivo de prolongar la vida operativa de unos buques que constituyen desde hace años una de las principales capacidades de combate de la Armada. El programa aprobado para la modernización de las cinco unidades supera los 1.300 millones de euros, según la información publicada sobre el proyecto.
Sistema Aegis de EE.UU.
Las F-110 incorporan además un elemento especialmente sensible desde el punto de vista de la relación con Estados Unidos: su arquitectura de combate integra el sistema Aegis, desarrollado por la industria estadounidense. No se trata únicamente de un radar o de un sistema de armas aislado, sino de una sofisticada arquitectura de combate capaz de integrar sensores, información y armas para proporcionar a la fragata una elevada capacidad de vigilancia y defensa aérea.
La importancia de esta modernización reside también en la tecnología que se introduce en unos buques que ya fueron concebidos alrededor del sistema Aegis. Asimismo, las F-100 forman parte de la contribución española a las capacidades marítimas de la OTAN.
La fragata F-103 Blas de Lezo zarpa desde Ferrol
De este modo, en un espacio geográfico relativamente reducido coinciden el Arsenal de Ferrol, los astilleros donde se construyen las F-110, las instalaciones donde se mantienen y modernizan las F-100 y la cercana Estación Naval de La Graña.
Esta última constituye además una instalación naval histórica integrada en el dispositivo de la Armada en Ferrol. Documentación oficial de la Armada y del Ministerio de Defensa acredita la existencia en el área de capacidades relacionadas con el armamento naval, incluidos los talleres vinculados a misiles, torpedos y minas.
Fragata F-111 Bonifaz de la Armada Española, en Ferrol
La proximidad de todas estas instalaciones es precisamente lo que convierte la operación industrial china en un asunto de la mayor trascendencia para la seguridad nacional.
La preocupación de seguridad no necesita partir de la hipótesis de que la fábrica vaya a realizar actividades de espionaje. Basta con asumir que una potencia tecnológica y militar como China tendrá personal, infraestructuras y actividad industrial permanente en las proximidades de instalaciones donde se desarrollan, mantienen y prueban sistemas militares avanzados.
Fragata F-111 Bonifaz en la ría de Ferrol
El riesgo puede encontrarse en ámbitos muy distintos: observación de movimientos de buques, identificación de rutinas, conocimiento de las infraestructuras, recopilación de información sobre procesos industriales, obtención de información mediante medios electrónicos o, en un escenario más sofisticado, actividades de inteligencia dirigidas contra trabajadores, proveedores o sistemas tecnológicos.
La fragata F-104 Méndez Núñez regresa a Ferrol
Precisamente por eso la ubicación resulta extremadamente relevante. Según la información conocida, se estudiaron otras alternativas para la implantación de la fábrica y algunas se encontraban alejadas de instalaciones militares sensibles. La elección final de Ferrol introduce un factor de proximidad que no existiría en otros emplazamientos.
Imagen de archivo de la estación naval de La Graña, en Ferrol
La dimensión económica tampoco debería ocultar la diferencia de escala. Los 200 millones de euros anunciados para la primera fase de la fábrica china son una inversión industrial importante, pero quedan muy por debajo del valor estratégico de los programas militares que se desarrollan simultáneamente en Ferrol.
Estación naval de La Graña, en Ferrol
Solo la modernización de las cinco F-100 supera los 1.300 millones de euros, mientras que el programa F-110 supone varios miles de millones de euros y mantiene en el astillero ferrolano una carga industrial sostenida durante toda la década. Navantia prevé además que 2026 sea un año de elevada actividad, con tres buques de la serie en fases intensivas de producción.
El contraste permite entender mejor la preocupación: por unos cientos de millones de euros de inversión extranjera se puede generar una presencia permanente junto a infraestructuras críticas de la defensa española.
Varios vehículos bajan del buque Anji Forever, enviado por el grupo SAIC al Puerto Exterior de Ferrol
La zona concentra formación especializada, capacidades relacionadas con armamento naval, infraestructuras militares y unidades sometidas a procesos de preparación, evaluación y certificación para operar con la OTAN. Desde aquí funciona una de las principales capacidades de defensa aérea y antimisil de la Alianza. Por ejemplo, las F-100, diseñadas y construidas en Ferrol, participan regularmente en ejercicios OTAN con lanzamiento real de misiles, especialmente Formidable Shield, y están integradas habitualmente en las agrupaciones navales permanentes de la Alianza.
El buque de SAIC Motor durante la celebración del acto de recepción oficial del primer barco transportador de vehículos