El portaaviones de propulsión nuclear Abraham Lincoln (CVN-72) navega hacia el muelle —con la ciudad turística de Pattaya visible al fondo— en el puerto de aguas profundas de Laem Chabang, en la provincia de Chonburi (Tailandia), el 2 de septiembre de 2026EFE

Fuerzas Armadas  Un portaaviones de EE.UU. desembarca en una zona de ocio nocturno de Tailandia tras un despliegue extremo de 6 meses

El gigantesco portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln (CVN-72) ha iniciado la última etapa de uno de los despliegues más prolongados de su trayectoria. El portaaviones nuclear de la US Navy llegó el 2 de septiembre al puerto tailandés de Laem Chabang, acompañado por elementos de su grupo de ataque, en una escala programada antes de emprender el regreso a su base de San Diego. La parada permitirá a los aproximadamente 5.000 marineros e infantes de Marina embarcados descansar después de una misión que ha acumulado 266 días de despliegue, de ellos 200 en una zona de combate.

La llegada a Tailandia no supone el final de la actividad del grupo de ataque. La US Navy ha señalado que los elementos del Abraham Lincoln Carrier Strike Group presentes en el país incluyen el propio portaaviones, el estado mayor del Carrier Strike Group 3, el Carrier Air Wing 9, el Destroyer Squadron 21 y los nueve escuadrones que integran el ala aérea embarcada. El destructor de la clase Arleigh Burke USS Frank E. Petersen Jr. realizó su propia escala en la cercana Sriracha, mientras que el crucero USS Robert Smalls hizo lo propio en Map Ta Phut.

Con varios cazas en su cubierta, entre ellos F-35, el portaaviones, que muestra partes del casco con manchas de óxido, llegó junto a un barco escolta a Laem Chabang, a unos 25 kilómetros de la turística ciudad costera de Pattaya, afamada por su desenfrenado ocio nocturno y situada al sureste de la capitalina Bangkok, informa Efe

El portaaviones de propulsión nuclear USS Abraham Lincoln (CVN-72) llega a Laem Chabang, TailandiaEFE

Sus tripulantes, que han pasado 200 días desplegados en zona de combate, en el marco de la guerra de EE. UU. e Irán, estarán cinco días en Tailandia, antes de continuar el domingo con su viaje de vuelta a casa, a donde se espera que lleguen a mediados de septiembre.

La escala podría llegar a dejar en los establecimientos de la urbe hasta 100 millones de bat (más de 3 millones de dólares), aseguró la víspera el alcalde de Pattaya, Poramet Ngampichet. El Ejército tailandés definió la parada de los marines como de «descanso y recreación».

Ante la afluencia del personal estadounidense, las autoridades de Pattaya –con uno de los distritos rojos más grandes de Asia– han coordinado protocolos para «asegurar el bienestar de los militares» y prevenir conflictos que puedan surgir con otros turistas, explicó Ngampichet, quien fue a recibir al USS Abraham Lincoln a su llegada, informa Efe.

El USS Abraham Lincoln zarpó el pasado noviembre de San Diego (California, EE. UU.) y fue desplegado a finales de enero en aguas del golfo Pérsico. Durante el despliegue que ahora llega a su fase final, el Abraham Lincoln ha operado en el área de responsabilidad del Mando Central estadounidense. El buque desarrolló operaciones en la zona de la Quinta Flota y que mantuvo actividad operacional durante el verano. Imágenes oficiales muestran al F/A-18E Super Hornet del Strike Fighter Squadron 151 realizando operaciones desde el portaaviones el 22 de agosto, pocas semanas antes de la llegada a Tailandia.

Más de 10.000 salidas

Las cifras oficiales proporcionadas por Estados Unidos permiten dimensionar el volumen de actividad acumulado durante la misión: más de 10.000 salidas y aproximadamente 1,5 millones de libras de munición empleada. El dato convierte el despliegue en algo más que una prolongada presencia naval: refleja el nivel de actividad alcanzado por un grupo de ataque de portaaviones cuando permanece durante meses en un escenario operacional exigente.

La duración del despliegue también ha tenido consecuencias sobre las dotaciones. El secretario interino de la Marina, Hung Cao, reconoció que durante la misión se trataron un «pequeño número de casos» relacionados con la salud mental, aunque destacó que no se produjo ninguna muerte. También señaló las dificultades derivadas de las condiciones operativas, incluida la necesidad de adaptar la alimentación cuando no era posible disponer de determinados suministros frescos y las restricciones para realizar llamadas a casa cuando el nivel de amenaza lo desaconsejaba.

F-35C Lightning II

El Abraham Lincoln es el quinto portaaviones de la clase Nimitz construido para la Marina estadounidense y tiene su base permanente en San Diego. Como los restantes buques de esta clase, su principal característica es la combinación de propulsión nuclear, gran autonomía y capacidad para operar de manera sostenida con un ala aérea de combate desde el mar.

F-35C Lightning II de Estados UnidosDepartment of War

La propulsión nuclear elimina la necesidad de realizar repostajes de combustible convencionales para mantener en funcionamiento el buque durante largos periodos. Esto no significa que el portaaviones pueda operar de manera indefinida sin apoyo logístico: necesita recibir alimentos, munición, repuestos y otros suministros. La diferencia está en que su fuente de energía permite mantener la plataforma en el mar durante periodos muy prolongados sin quedar condicionada por la disponibilidad de combustible para sus reactores.

El verdadero elemento de combate del Lincoln, sin embargo, se encuentra sobre su cubierta de vuelo. El portaaviones actúa como una base aérea móvil capaz de desplazar un conjunto de aeronaves de combate, helicópteros y plataformas de apoyo hasta zonas situadas a miles de kilómetros del territorio estadounidense. En el despliegue de 2026, el Carrier Air Wing 9 ha formado parte del grupo embarcado, mientras que entre las aeronaves que han operado desde el portaaviones se encuentra el F-35C Lightning II. La Marina estadounidense documentó operaciones del F-35C del VMFA-314 desde el Abraham Lincoln en el mar Arábigo en febrero.

El F-35C introduce además una capacidad particularmente relevante para un portaaviones de este tipo: la combinación de baja observabilidad, sensores avanzados, fusión de información y capacidad para actuar como plataforma de ataque y reconocimiento. Su integración con el resto del ala aérea permite que el portaaviones no dependa únicamente de la potencia de fuego convencional de sus cazas, sino que disponga de aeronaves capaces de penetrar en espacios aéreos disputados y proporcionar información al conjunto de la fuerza.

El ala aérea se integra, a su vez, en un sistema mucho más amplio. Un portaaviones de la clase Nimitz no opera aislado, sino protegido por un grupo de ataque compuesto por escoltas de superficie y otros elementos capaces de proporcionar defensa aérea, guerra antisubmarina, ataque contra objetivos de superficie y protección frente a amenazas procedentes del mar y del aire.

La llegada a Laem Chabang se produce además mientras el portaaviones entra nuevamente en el área de operaciones de la Séptima Flota

La escala en Tailandia adquiere así un significado diferente al de una simple visita de cortesía. La propia Marina estadounidense la define como una oportunidad para que los marineros e infantes de Marina descansen y recuperen fuerzas antes de continuar el tránsito. El comandante del Carrier Strike Group 3, contralmirante Robert E. Loughran, destacó además el carácter excepcional de lo conseguido durante las operaciones en el área de responsabilidad del Mando Central.

La llegada a Laem Chabang se produce además mientras el portaaviones entra nuevamente en el área de operaciones de la Séptima Flota estadounidense. La Marina lo encuadra actualmente en operaciones rutinarias en esa zona, antes de completar el tránsito hacia Estados Unidos.