El Buque de Acción Marítima de Intervención Subacuática (BAM-IS), A-21 ‘Poseidón’, asociado a los submarinos de la clase S-80
Armada española El nuevo buque Poseidón puede ventilar a un submarino siniestrado y mantenerse sobre su vertical pese al mal tiempo
El Buque de Acción Marítima de Intervención Subacuática (BAM-IS), A-21 ‘Poseidón’ nace asociado a la entrada en servicio de los submarinos de la clase S-80 y destinado a sustituir al veterano buque de salvamento y rescate ‘Neptuno’. El BAM-IS será la principal unidad de la Armada para el apoyo a las operaciones de buceo y una plataforma especializada de salvamento y rescate de submarinos. para ello, cuenta con unas capacidades extraordinarias. Podrá, por ejemplo, operar vehículos submarinos de control remoto hasta los 3.000 metros de profundidad, aunque podrá llegar al doble de lo previsto inicialmente. Y dispondrá de una cubierta de trabajo de más de 400 metros cuadrados. Además, está concebido para convertirse en el primer buque de la Armada con certificación MOSHIP, lo que le permitirá actuar como buque nodriza en operaciones de salvamento y rescate de submarinos de la OTAN.
El BAM IS Poseidón dispone asimismo de unas impresionantes capacidades específicas para prestar apoyo a un submarino que haya quedado averiado bajo el agua y cuya tripulación necesite asistencia antes de que pueda llegar un vehículo de rescate. Entre ellas se encuentra la posibilidad de proporcionar ventilación y suministrar víveres, agua o medicamentos mientras se prepara el rescate.
La actuación parte de un escenario en el que el submarino siniestrado permanece a una profundidad inferior a su cota de colapso. Mientras el casco mantenga su integridad, el objetivo es garantizar las condiciones de supervivencia de la tripulación hasta que pueda intervenir un submarino de rescate.
Así es el Buque de Acción Marítima de Intervención Subacuática (BAM-IS), A-21 ‘Poseidón’
Así es el Buque de Acción Marítima de Intervención Subacuática (BAM-IS), A-21 ‘Poseidón’
El procedimiento contempla que el buque de salvamento pueda situarse sobre la vertical del submarino accidentado y, mediante un sistema de posicionamiento dinámico, mantener su posición incluso en condiciones meteorológicas adversas. El BAM Is Poseidón está preparado para permanecer exactamente sobre el punto donde se encuentra el submarino.
Una de sus capacidades es la de introducir aire en el submarino mediante una manguera de ventilación. Esta conexión permite renovar el aire del interior y mantener unas condiciones adecuadas para la tripulación mientras se desarrolla la operación de rescate.
La profundidad constituye uno de los principales desafíos. A medida que aumenta la cota, también lo hace la presión exterior y resulta necesario mantener una sobrepresión adecuada para evitar que la manguera se colapse. A unos 200 metros, la manguera puede mantener su funcionalidad, mientras que a mayores profundidades es necesario utilizar sistemas que permitan mantener la presión necesaria.
Navantia ha botado en sus instalaciones de Puerto Real (Cádiz) el Buque de Acción Marítima de Intervención Subacuática (BAM-IS) A-21 Poseidón
El sistema puede alcanzar profundidades de hasta 600 metros. La capacidad permite mantener la ventilación del submarino incluso a una profundidad considerable, garantizando el suministro de aire mientras se prepara la evacuación de los tripulantes.
El BAM Is Poseidón también puede utilizar sus sistemas para introducir suministros en el submarino. A través de escotillas preparadas para este cometido pueden hacerse llegar cajas capaces de soportar la presión, con alimentos, agua, medicamentos y otros elementos necesarios para mantener a la tripulación mientras continúa la operación.
Prolongar la supervivencia
De este modo, el buque puede desempeñar una función de apoyo durante el periodo comprendido entre el accidente y la llegada del submarino de rescate. No se trata únicamente de localizar al submarino, sino de establecer una conexión que permita mantener las condiciones de habitabilidad en su interior y suministrar los recursos básicos necesarios.
Hay que diferenciar esta capacidad de la intervención posterior del submarino de rescate. Una vez que este llega a la zona, debe situarse sobre el submarino accidentado y acoplarse a una de las escotillas normalizadas. A través de esta conexión se establece la comunicación entre ambos submarinos y comienza la evacuación de los tripulantes. El procedimiento permite que los ocupantes sean trasladados progresivamente al vehículo de rescate, que después asciende a la superficie. La operación continúa hasta completar la evacuación de toda la tripulación.
La función del BAM Is Poseidón es, por tanto, complementaria a la del submarino de rescate. Mientras este último constituye el medio destinado a extraer a los tripulantes, el buque de apoyo puede encargarse de mantener la ventilación, proporcionar suministros y garantizar las condiciones necesarias para prolongar la supervivencia de quienes permanecen en el submarino accidentado. La lógica de la operación es sencilla: mientras el submarino mantenga su integridad estructural y permanezca por encima de su cota de colapso, el objetivo es mantener con vida a sus ocupantes. El BAM puede proporcionar aire y suministros, mientras que el submarino de rescate se desplaza hasta la zona y se prepara para efectuar la evacuación mediante las escotillas normalizadas. No hay que olvidar, por último, que se trata de una capacidad diseñada y fabricada en España.