BAM IS, el futuro buque de rescate de Submarinos que operará en la Armada española
Armada española Defensa da luz verde a la puesta a flote del nuevo buque Poseidón, asociado a los submarinos S-80
La secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, ha firmado el hito programático que permite avanzar hacia la puesta a flote del BAM-IS A-21 Poseidón, una plataforma concebida para reforzar las capacidades de intervención subacuática, salvamento y rescate de la Armada y proporcionar apoyo a los nuevos submarinos S-80. El buque, construido por Navantia en Puerto Real, sustituirá al veterano Neptuno y será la principal unidad española especializada en este tipo de operaciones.
Acto de firma del hito programático de puesta a flote del Buque de Acción Marítima de Intervención Subacuática (BAM-IS), A-21 ‘Poseidón’, presidido por la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce
El documento ha sido firmado por el director general de Armamento y Material, almirante Aniceto Rosique Nieto, en representación del Ministerio de Defensa, y por el director de Operaciones y Negocios de Navantia, Gonzalo Mateo-Guerrero Alcázar. En el acto también han participado el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez García-Baquero, el segundo jefe de Estado Mayor de la Armada, almirante Gonzalo Sanz Alisedo, y el almirante jefe de Apoyo Logístico, Ignacio Céspedes Camacho.
BAM-IS Poseidón
BAM-IS Poseidón
El nuevo buque representa uno de los programas asociados a la renovación de las capacidades submarinas españolas. Su desarrollo está directamente relacionado con la entrada en servicio de los submarinos de la clase S-80, para los que se requiere una plataforma capaz de proporcionar apoyo especializado y reforzar la seguridad de sus dotaciones durante su vida operativa. La propia Armada identifica el BAM-IS como la plataforma destinada a asumir el relevo del Neptuno y como su principal unidad para el apoyo a las operaciones de buceo.
Diseñado para intervenir bajo el agua
El Poseidón no será un BAM convencional adaptado a una misión concreta. Su diseño responde a la necesidad de disponer de una plataforma especializada en operaciones subacuáticas, con una configuración modular que le permitirá asumir diferentes perfiles de misión. Entre sus cometidos estarán la localización, detección e identificación de objetos sumergidos, las intervenciones y reparaciones bajo el agua, el rescate de objetos, el apoyo a operaciones de buceo y el tratamiento hiperbárico de accidentes de buceo. También podrá participar en actividades de adiestramiento y en la protección del patrimonio arqueológico sumergido.
Una de sus capacidades más relevantes será la posibilidad de operar vehículos submarinos de control remoto hasta los 3.000 metros de profundidad. Esta capacidad resulta especialmente importante en las operaciones de búsqueda y localización de un submarino siniestrado, en las que la rapidez para determinar su posición y conocer su situación constituye un elemento crítico. La Armada ya señaló que el BAM-IS estará preparado para realizar exploraciones e intervenciones subacuáticas mediante vehículos operados remotamente y para proporcionar capacidades de intervención a grandes profundidades.
La secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, preside en el Ministerio de Defensa el acto de firma del hito programático de puesta a flote del Buque de Acción Marítima de Intervención Subacuática (BAM-IS), A-21 ‘Poseidón’
El buque dispondrá además de una cubierta de trabajo de más de 400 metros cuadrados. Esta superficie permitirá desplegar distintos sistemas y equipos especializados según el tipo de operación. Navantia destaca precisamente el carácter modular del diseño, que facilita su configuración para operaciones de buceo, salvamento y rescate de submarinos o protección del patrimonio subacuático.
El relevo del Neptuno
La entrada del Poseidón supone también la renovación de una capacidad que durante décadas ha recaído en el Buque de Salvamento y Rescate Neptuno. El nuevo BAM-IS está concebido para asumir las misiones que desarrolla actualmente este veterano buque, pero incorporando sistemas y tecnologías adaptados a las necesidades de la Armada del siglo XXI. La elección del nombre Poseidón mantiene además la tradición de la Armada de emplear nombres vinculados con divinidades del mar para sus buques relacionados con la intervención subacuática. La orden que asignó oficialmente la denominación A-21 Poseidón estableció su condición de relevo del Neptuno, que tiene la numeral A-20.
Uno de los elementos que proporciona mayor valor estratégico al Poseidón es su futura certificación MOSHIP (Mother Ship), que permitirá emplearlo como buque nodriza en operaciones internacionales de salvamento y rescate de submarinos. La Armada ha señalado que será su primer buque con certificación MOSHIP, preparado para actuar como plataforma de apoyo de los sistemas de rescate de submarinos de la OTAN y de Estados Unidos. Esta capacidad amplía el papel del Poseidón más allá de las necesidades estrictamente nacionales. En caso de accidente de un submarino, las operaciones de rescate requieren integrar diferentes sistemas, vehículos y equipos especializados. Disponer de una plataforma capaz de servir como buque nodriza facilita la concentración de estos medios y permite aumentar la capacidad de respuesta.
Buque de Acción Marítima de Intervención Subacuática (BAM-IS)
El carácter modular del buque y su cubierta de trabajo están precisamente orientados a facilitar esta integración de equipos. Navantia señala que el diseño incorpora también propulsores cicloidales y un sistema de generación eléctrica basado en corriente continua y almacenamiento de energía, elementos destinados a proporcionar una elevada precisión en el posicionamiento dinámico del buque.
Puerto Real concentra el esfuerzo industrial
El Poseidón se construye en el astillero de Navantia en Puerto Real, donde el programa tiene también una importante dimensión industrial. La construcción del buque supone una inversión superior a los 221 millones de euros y, según Defensa, genera más de 1,3 millones de horas de trabajo y alrededor de 1.100 empleos entre puestos directos, empresas colaboradoras, suministradores y empleo inducido. La construcción del BAM-IS se inició con el corte de chapa en diciembre de 2024, después de que la Dirección General de Armamento y Material, la Armada y Navantia completaran la Revisión Crítica de Diseño. Ese hito permitió entrar en la fase de fabricación del buque.
Colocación de la macroestructura del BAM-IS en el dique del astillero de Navantia Puerto Real
En mayo de 2026, Navantia informó de que había trasladado al dique una macroestructura de 597 toneladas formada por tres bloques. Esta estructura alberga elementos esenciales como los propulsores cicloidales Voith, el pedestal de la grúa de gran capacidad, la cámara hiperbárica orgánica y la cubierta de trabajo destinada a los equipos de intervención subacuática. En aquel momento quedaban tres bloques para completar el buque y proceder a su flotadura.
El programa constituye, por tanto, una pieza relevante tanto para la renovación de las capacidades de la Armada como para el mantenimiento de la carga de trabajo de la industria naval española. El propio Ministerio de Defensa sitúa el Poseidón junto a los submarinos S-80 como ejemplo de programas tecnológicos desarrollados en España con impacto en conocimiento, innovación y empleo cualificado. Valcarce ha resumido esa doble dimensión al señalar que con el Poseidón se persigue proporcionar a la Armada capacidades avanzadas para sus misiones y, al mismo tiempo, fortalecer la Base Industrial y Tecnológica de la Defensa.