Navantia ha botado en el astillero de Ferrol la fragata F-112 Roger de Lauria, la segunda de la serie F-110 para la Armada
Armada española
La nueva fragata F-112, que incorpora impresoras 3D, toca el agua cuatro meses antes de lo previsto
La botadura de la F-112 Roger de Lauria marca un nuevo avance en el programa de fragatas F-110, destinado a renovar las capacidades de escolta de la Armada y reforzar el potencial tecnológico e industrial de España. El buque, de 145 metros de eslora y 18 metros de manga, ha sido bautizado por la escritora Almudena de Arteaga, descendiente directa del almirante que da nombre a la fragata.
El acto se ha celebrado este martes en los astilleros de Navantia en Ferrol, ante varios centenares de vecinos, familiares de trabajadores y autoridades. La operación ha contado con la supervisión de más de un centenar de empleados y se ha desarrollado coincidiendo con la pleamar, después de la bendición del capellán castrense Vicente Hernández Chumillas. La Unidad de Música del Tercio Norte ha interpretado el himno de España durante la ceremonia. La segunda unidad de la serie F-110 ha llegado a esta fase casi tres años después del inicio de su construcción y con cuatro meses de adelanto respecto al calendario de ejecución previsto por el Ministerio de Defensa.
El almirante Antonio Piñeiro, jefe del Estado Mayor de la Armada (AJEMA), ha destacado el papel histórico de Ferrol como ciudad naval. En su intervención, ha señalado que la localidad no es únicamente «un puerto seguro y un arsenal histórico», sino también una ciudad que «ha hecho de la mar una forma de vida».
El jefe de Estado mayor de la Armada ha asegurado que Ferrol seguirá siendo «un punto seguro para España» y ha resaltado el simbolismo y la emoción que acompañan a la botadura. También ha reafirmado la disposición de la institución a defender a los españoles «donde se le demanda y se le ordene».
Así es el Gemelo Digital de la F-110
Así es el Gemelo Digital de la F-110
Por su parte, la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, ha destacado el significado del acontecimiento para el Ministerio y ha agradecido la contribución de Navantia, la Armada y las centenares de empresas que participan en el programa.
Valcarce ha puesto en valor el esfuerzo de ingeniería, investigación y desarrollo que requiere la construcción de estas fragatas, con un presupuesto total superior a los 5.000 millones de euros. También ha subrayado su impacto en el empleo y en la actividad económica de la bahía de Ferrol, Galicia y el conjunto de España.
El director de Navantia Ferrol, Eduardo Dobarro, ha abierto las intervenciones institucionales antes de la botadura. Durante su discurso, ha destacado que el programa F-110 pone «el talento de Navantia» al servicio de la industria y de la Armada para transformar «la innovación y el conocimiento en resultados». Dobarro también ha reconocido el trabajo de los profesionales que participan en la construcción de los buques y que permiten que «los compromisos se conviertan en realidad».
Navantia ha botado este martes con éxito en el astillero de Ferrol la fragata F-112 Roger de Lauria, la segunda de la serie F-110 para la Armada, poco más de un año después de la botadura del primer buque del programa
El presidente de Navantia, Ricardo Domínguez García-Baquero, ha calificado la botadura de «hito» y ha subrayado la capacidad, el conocimiento y la especialización tecnológica de las entidades que han intervenido en el desarrollo del proyecto. El objetivo, ha señalado, es disponer de buques al servicio de la Armada capaces de contribuir a proteger las comunicaciones, el comercio, la libertad y el bienestar de los españoles. Domínguez ha agradecido asimismo la colaboración entre las administraciones y la industria, y ha atribuido a esa cooperación, junto con la experiencia de Navantia y sus colaboradores, el desarrollo de una fragata que ha definido como «la más avanzada del mundo».
«Que la mar te sea propicia»
La madrina de la fragata, Almudena de Arteaga, ha cerrado las intervenciones previas al bautismo con unas palabras en las que ha expresado su emoción y ha calificado de privilegio y motivo de orgullo su participación en la ceremonia. «Que la mar te sea propicia. Te bautizo con el nombre de fragata-112 Roger de Lauria. Que Dios te bendiga, a las tripulaciones, a la Armada y a España», ha proclamado antes de que el buque tocara el agua.
Navantia ha botado este martes en el astillero de Ferrol la fragata F-112 Roger de Lauria, con la presencia de la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce(6d), el almirante jefe del Estado Mayor de la Armada, Antonio Piñeiro (4d), y el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez (c), entre otros
Las fragatas F-110 están concebidas como buques de escolta polivalentes, con capacidades de defensa antiaérea, antisuperficie y antisubmarina. Sus cometidos incluyen la protección de la fuerza y la proyección del poder naval, además de operaciones combinadas con otras unidades. Su versatilidad también permitirá desarrollar misiones de seguridad marítima y prestar apoyo a las autoridades civiles.
Entre los desarrollos previstos destaca el gemelo digital, una réplica virtual del buque desarrollada por Navantia con la Armada y la Dirección General de Armamento y Material (DGAM). Esta herramienta utiliza tecnologías como la computación en la nube, el aprendizaje automático y el internet de las cosas para apoyar el mantenimiento y la operación, mejorar la toma de decisiones y potenciar la instrucción y el adiestramiento de las dotaciones.
Fabricación aditiva
Otro de los elementos innovadores será la fabricación aditiva a bordo. Las fragatas dispondrán de impresoras 3D para fabricar determinados repuestos, gracias a los desarrollos realizados en colaboración con la Armada y el Centro de Excelencia de Fabricación Aditiva de Navantia (CEFAN), situado en Puerto Real, Cádiz.
El tercer desarrollo destacado es el Sistema de Servicios Integrados (SSI), creado en colaboración con las universidades de Vigo y A Coruña. Esta tecnología reduce significativamente el volumen de cableado del buque mediante una red neuronal basada en 2.000 puntos de luz. El sistema integra iluminación, megafonía, supervisión, cámaras, servicios inalámbricos y sensorización en una única infraestructura, con el objetivo de facilitar la interacción con la dotación