El buque escuela 'Juan Sebastián de Elcano' sale a pruebas en Navantia San Fernando
Armada española El buque escuela Juan Sebastián de Elcano sale del dique seco: pruebas de mar antes del crucero de instrucción
El buque escuela Juan Sebastián de Elcano ha abandonado el astillero de Navantia en San Fernando (Cádiz), donde ha completado su varada anual, para iniciar las pruebas de mar previas al crucero de instrucción que comenzará el próximo mes de enero. La salida del histórico navío del dique seco marca el cierre de un ciclo de trabajos clave tanto para su puesta a punto operativa como para culminar las actuaciones singulares vinculadas al centenario de su construcción.
Según ha informado Navantia, el buque dejó el dique 4 del astillero de San Fernando, donde se han desarrollado las labores de mantenimiento y modernización. La maniobra coincidió con una jornada de puertas abiertas celebrada en las instalaciones, lo que convirtió la salida del Juan Sebastián de Elcano en uno de los momentos de mayor expectación para el público asistente, atraído por la relevancia simbólica y operativa del navío más emblemático de la Armada.
Los trabajos han sido ejecutados por la unidad de negocio de Reparaciones de Navantia en la Bahía de Cádiz y han incluido una intervención integral sobre distintos sistemas y estructuras del buque. Entre las actuaciones más destacadas figura la renovación de las jarcias y la puesta a punto de los palos, mayor proel y mayor popel, elementos esenciales para la navegación a vela del buque escuela. Estas labores resultan críticas para garantizar la seguridad y el rendimiento del navío durante las largas singladuras oceánicas que caracterizan sus cruceros de instrucción.
Buque-escuela Juan Sebastián Elcano
Además, se ha llevado a cabo la renovación completa de la planta de aire acondicionado, un sistema fundamental para la habitabilidad a bordo, especialmente durante las navegaciones por zonas de clima cálido. A ello se suma la sustitución íntegra de la planta de tratamiento de aguas residuales, una mejora orientada tanto a la eficiencia operativa como al cumplimiento de los estándares medioambientales actuales. En el ámbito estructural y funcional, Navantia también ha renovado el tranvía del mayor popel y ha acometido la reestructuración de los camarotes de suboficiales en la zona de proa, mejorando las condiciones de vida a bordo de la dotación.
Centenario del buque escuela
Con la finalización de esta varada, Navantia da por concluidas las obras singulares relacionadas con el centenario del buque escuela, una efeméride de especial significado para la Armada y para la propia industria naval española. El 24 de noviembre de 1925 se procedió a la puesta de quilla del navío en la grada número 2 del antiguo astillero de Echevarrieta, en Cádiz, un hito que marcó el inicio de la construcción de una de las unidades más longevas y reconocidas de la flota española.
Desde su entrada en servicio en 1928, el Juan Sebastián de Elcano ha desempeñado un papel que trasciende su función estrictamente formativa. Tal y como subraya Navantia, el buque ha sido «mucho más que un buque escuela», actuando durante décadas como embajador flotante de España, símbolo de la tradición naval y testigo directo de numerosos episodios de la historia marítima contemporánea. Cada año, alrededor de 80 guardiamarinas embarcan a bordo para completar una parte esencial de su formación, en un modelo de enseñanza que combina instrucción naval, disciplina militar, diplomacia naval y proyección cultural en los puertos que visita.
Los orígenes del Juan Sebastián de Elcano se remontan a la década de 1920, cuando la Armada contaba todavía con el veterano buque escuela Galatea. Inicialmente, se estudió la posibilidad de transformar el velero Minerva para sustituirlo, pero el mal estado de su casco y de la jarcia hizo inviable esa opción. Ante esta situación, se optó por la construcción de un nuevo buque, diseñado específicamente para la formación de los futuros oficiales de la Armada.
El contrato de construcción se firmó el 26 de junio de 1925, con planos elaborados por el prestigioso estudio Camper and Nicholson, y la orden de construcción fue publicada en el Boletín Oficial del Estado el 17 de abril de ese mismo año. Durante la ceremonia de colocación de la quilla, el industrial Horacio Echevarrieta propuso al entonces presidente del Gobierno, Miguel Primo de Rivera, que el buque recibiera el nombre de Juan Sebastián de Elcano, en homenaje al navegante que culminó la primera circunnavegación del planeta. La propuesta fue aprobada por el Rey y ratificada por el Consejo de Ministros el 13 de diciembre de 1925.
I Crucero de Instrucción del buque escuela Juan Sebastián de Elcano en Montevideo (1928)
La botadura tuvo lugar el 5 de marzo de 1927, coincidiendo con el Carnaval de Cádiz, en un acto presidido por autoridades civiles y militares. Tras completar su periodo de pruebas y el primer año de garantía, el buque fue entregado oficialmente a la Armada el 30 de julio de 1928.
Casi un siglo después, el Juan Sebastián de Elcano continúa en activo con un balance que resume su dimensión histórica: cerca de 1.900.000 millas náuticas navegadas por todos los mares del mundo y escalas en más de 70 países. Con el inicio de sus pruebas de mar y la vista puesta en el próximo crucero de instrucción, el buque escuela afronta una nueva etapa en su dilatada trayectoria.