El submarino S-81 Isaac Peral zarpa desde el arsenal de Cartagena para integrarse en la misión Noble Shield de la OTAN
Armada española
El comandante del submarino S-81: «El Isaac Peral aporta capacidades mejoradas de obtención de inteligencia»
El submarino S-81 Isaac Peral ha zarpado desde el arsenal de Cartagena para integrarse en la operación aliada ‘Noble Shield’. La Armada ha informado de que la operación, que se desarrolla en el Mediterráneo, permitirá al submarino operar plenamente integrado con unidades aliadas bajo estructura de mando OTAN, contribuyendo al fortalecimiento de la interoperabilidad y a la validación de procedimientos conjuntos. En este contexto, el comandante del submarino, capitán de corbeta Fernando Clavijo Rey-Stolle, destaca que el ‘Isaac Peral’ aporta «capacidades mejoradas de obtención de inteligencia respecto a la serie anterior, junto con equipos tecnológicamente avanzados que nos permiten cooperar con otras unidades a mayor distancia y con mayor precisión en la información». Según subraya, estas capacidades «favorecen la integración y la interoperabilidad con el resto de unidades participantes en la misión».
El S-81 Isaac Peral se hace a la mar para participar la operación Noble Shield de la OTAN
Tras su último despliegue, finalizado en noviembre de 2025, el S-81 ha completado un periodo muy intenso de adiestramiento y alistamiento, centrado en la instrucción avanzada de la dotación, evaluación de sistemas y ejecución de ejercicios tácticos de alta complejidad. La Armada considera que este proceso ha permitido mantener y perfeccionar sus capacidades técnicas y operativas ante un «escenario multinacional de elevada exigencia».
En ese sentido, el comandante pone en valor la preparación integral de la dotación, compuesta por 55 hombres y mujeres: «La dotación es el principal motor de este submarino», afirma. «Los avanzados ejercicios en simuladores nos han permitido entrenar situaciones que previsiblemente encontraremos durante el despliegue, alcanzando un elevado grado de preparación operativa».
El submarino S-81 Isaac Peral se dispone a zarpar desde el arsenal de Cartagena
Junto al componente técnico, el factor humano resulta determinante. «La vocación y el sentido del deber son fundamentales», señala el capitán de corbeta Clavijo. "Vivimos y trabajamos en un espacio reducido, aislados del exterior, lo que exige confianza mutua, respeto y una gran cohesión de equipo. Sin ese equilibrio humano, la tecnología por sí sola no funciona”.
Desde el punto de vista estratégico, este despliegue refuerza la contribución española a la seguridad colectiva. «Un submarino permite vigilar y disuadir amenazas sin ser detectado, ayudando a prevenir conflictos antes de que se produzcan», explica el comandante. «Esa capacidad de anticipación y vigilancia discreta refuerza la seguridad nacional y contribuye a la estabilidad de España y de la OTAN a largo plazo».