El submarino S-81 Isaac Peral

El submarino S-81 Isaac PeralArmada Española

Armada española  Los submarinos S-80 reciben una inyección de 432 millones para corregir obsolescencias y asegurar su configuración

El Consejo de Ministros ha autorizado la modificación de la Orden de Ejecución complementaria del programa de construcción de los cuatro submarinos de la serie S-80, un ajuste contractual destinado a garantizar la configuración final de los buques, la adquisición de repuestos y la gestión de obsolescencias detectadas en distintos sistemas e instalaciones. El importe estimado de esta modificación asciende a 432.035.734 euros, según ha informado el Ejecutivo.

La decisión afecta a uno de los principales programas navales militar en curso en España y supone un nuevo paso en la evolución técnica y contractual del S-80, un proyecto estratégico para la Armada Española y para la industria naval nacional, encabezada por Navantia. La modificación aprobada no implica el lanzamiento de un nuevo programa, sino la adaptación de la orden de ejecución vigente a las necesidades técnicas detectadas durante el desarrollo y construcción de los submarinos.

Según la información facilitada por el Gobierno, la modificación de la Orden de Ejecución complementaria resulta necesaria para «alcanzar una configuración adecuada de los submarinos»; esto significa, en líneas generales, la incorporación de ajustes técnicos y mejoras en los sistemas del buque una vez avanzado el proceso de construcción y validación operativa.

El espectacular S-81 se adentra en el Mediterráneo desde la base de Cartagena

El espectacular S-81 se adentra en el Mediterráneo desde la base de CartagenaArmada Española

Este tipo de modificaciones son habituales en programas navales complejos y de larga duración, especialmente en plataformas de alta tecnología como un submarino convencional de última generación. En el caso del S-80, se trata del primer submarino diseñado y construido íntegramente en España, lo que ha exigido desarrollar soluciones propias en áreas críticas como la propulsión, el combate submarino o la gestión integrada de sistemas.

Repuestos adicionales

La modificación también permitirá la adquisición de repuestos adicionales, un aspecto clave para asegurar la sostenibilidad logística de la flota desde su entrada en servicio. Contar con repuestos desde las primeras fases operativas es fundamental para garantizar la disponibilidad de los submarinos, reducir tiempos de inmovilización y facilitar el adiestramiento de las dotaciones.

Otro de los elementos centrales de la modificación aprobada es la atención a las obsolescencias detectadas en los diferentes sistemas e instalaciones de los submarinos. En programas de larga duración, como el S-80, es habitual que determinados componentes electrónicos, informáticos o industriales queden desfasados o dejen de fabricarse antes de que el buque entre en servicio plenamente operativo.

La gestión de estas obsolescencias implica sustituir equipos por versiones más modernas o compatibles, rediseñar determinados sistemas y asegurar que todos los subsistemas mantienen la interoperabilidad y los estándares de seguridad exigidos por la Armada. Este proceso tiene un impacto directo en el coste final del programa, pero es imprescindible para evitar limitaciones operativas futuras y para asegurar que los submarinos mantengan su vigencia tecnológica durante décadas.

El programa S-80 contempla la construcción de cuatro submarinos convencionales para la Armada Española, concebidos para sustituir progresivamente a la anterior serie S-70. Estos buques están destinados a misiones de vigilancia marítima, disuasión, protección de líneas de comunicación, operaciones especiales y contribución a operaciones de la OTAN.

Además de su dimensión operativa, el S-80 tiene un marcado carácter estratégico para la industria de defensa española. El programa ha permitido a Navantia y a su red de empresas auxiliares adquirir capacidades avanzadas en diseño naval, integración de sistemas y construcción de submarinos, un ámbito reservado a un número muy limitado de países.

Con la entrada progresiva en servicio de los submarinos de la serie S-80, la Armada Española reforzará de manera significativa su capacidad submarina, un elemento clave para la defensa marítima y para la proyección de España en el ámbito aliado. La plataforma está diseñada para operar de forma prolongada, con un alto nivel de discreción y con capacidad para integrarse en operaciones conjuntas y combinadas.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas