El buque anfibio Castilla
Armada española El buque anfibio Castilla, un gigante clave para la proyección naval española
proyección anfibia, mando y control, apoyo humanitario y asistencia sanitaria avanzada. Estas capacidades convierten al buque de asalto anfibio Castilla, uno de los gigantes de la Armada Española, en una de sus plataformas más versátiles y robustas. Como nota histórica, el Castilla participó en la recuperación del islote de Perejil en julio de 2002. En aquella ocasión, el buque Castilla llevó el control y coordinación de las unidades de tierra, mar y aire, que fueron movilizadas para apoyar la operación.
El Castilla pertenece a la clase Galicia, buques concebidos para llevar a cabo operaciones anfibias y de proyección de fuerza desde la mar hacia tierra. Con un desplazamiento aproximado de 13.000 toneladas, el buque presenta unas dimensiones que le permiten combinar capacidad logística, flexibilidad operativa y estabilidad para operar en escenarios complejos. Su eslora alcanza los 160 metros, con una manga de 25 metros, lo que le proporciona una amplia superficie útil para operaciones aéreas, anfibias y de carga.
En el apartado de propulsión, y siempre según la información de la Armada española, el Castilla dispone de dos líneas de ejes, cada una equipada con dos motores diésel Caterpillar-BAZAN Bravo de 5.500 caballos de potencia, complementados por un motor eléctrico de 760 caballos. Este sistema acciona dos hélices de paso variable de cinco palas y cuatro metros de diámetro. A ello se suma una hélice empujadora de proa, con una potencia aproximada de 1.800 caballos, que facilita las maniobras en puerto y mejora la capacidad de posicionamiento del buque en operaciones delicadas. La planta eléctrica, con una potencia total de 7 megavatios, se apoya en cuatro generadores diésel de 1.520 kilovatios y un generador de emergencia de 715 kilovatios, garantizando la autonomía energética necesaria para operaciones prolongadas.
Capacidad aérea
Uno de los elementos centrales del Castilla es su capacidad aérea. El buque cuenta con un hangar de 510 metros cuadrados, preparado para albergar hasta cuatro helicópteros pesados, como el SH-60F, o hasta seis helicópteros medios, como el H-135. La cubierta de vuelo, con una superficie de 1.340 metros cuadrados, dispone de dos puntos de toma y está habilitada para operaciones tanto diurnas como nocturnas, en condiciones visuales e instrumentales, incluyendo el empleo de gafas de visión nocturna. Además, el buque está capacitado para realizar operaciones de aprovisionamiento vertical y reabastecimiento de combustible tanto en cubierta como en vuelo.
La labor del Buque de Asalto Anfibio Castilla junto al Grupo Naval de Playa permiten proyectar el poder naval sobre tierra
La dotación del Castilla es de 195 personas, aunque su capacidad máxima de alojamiento alcanza las 767 plazas, lo que permite embarcar fuerzas de desembarco, estados mayores y personal adicional en función de la misión. Esta flexibilidad es clave para su empleo como buque de mando y como plataforma logística en operaciones multinacionales.
En materia de armamento, el Castilla dispone de medios defensivos orientados a la autoprotección. Su dotación incluye dos ametralladoras Oerlikon de 20 milímetros, cuatro ametralladoras Browning de 12,7 milímetros y tres ametralladoras MG de 7,62 milímetros, además de seis lanzadores de chaff destinados a la defensa frente a amenazas misilísticas.
Una compleja red de sistemas
El buque incorpora un conjunto de sensores y sistemas electrónicos que refuerzan su capacidad operativa. Entre ellos destacan el radar de control de helicópteros TERMA SCANTER 6002, dos radares de superficie y navegación en banda I, un radar de control de helicópteros en banda F y un radar secundario TACAN para aproximación de aeronaves. A ello se suman los sistemas de guerra electrónica y comunicaciones REGULUS y ALDEBARAN, que permiten al Castilla operar en entornos electromagnéticos exigentes.
Una de las capacidades más destacadas del buque es su hospital embarcado, diseñado para prestar apoyo médico y quirúrgico tanto en operaciones militares como en misiones humanitarias. El hospital dispone de dos quirófanos, una unidad de cuidados intensivos con ocho camas, laboratorio, sala de esterilización, rayos X, sala de triaje, gabinete odontológico y una zona específica para enfermedades infecciosas. Esta infraestructura ha resultado clave en misiones de ayuda humanitaria y respuesta a catástrofes.
El buque anfibio L-52 Castilla
Desde el punto de vista logístico y anfibio, el Castilla cuenta con tres embarcaciones semirrígidas RHIB y cuatro embarcaciones de desembarco LCM1-E. Su capacidad de carga se reparte entre un garaje principal de 725 metros cuadrados, un garaje inferior de 285 metros cuadrados y un dique inundable de 885 metros cuadrados. A ello se añaden pañoles generales y de munición, cuatro ascensores para el movimiento de vehículos, dos rampas de acceso de material —en popa y estribor— y dos grúas de carga. En total, el buque dispone de más de 3.500 metros cuadrados de superficie destinada a carga, incluyendo hangar y cubierta de vuelo.
Una larga experiencia operativa
El Castilla ha acumulado una extensa trayectoria operativa. Entre sus principales misiones figuran su participación en la Operación Romeo Sierra durante el desalojo de la isla de Perejil en 2002, el apoyo tras el hundimiento del petrolero Prestige en 2003 y el transporte de material de la Legión en el marco de la Operación IF ese mismo año. También desempeñó un papel relevante en misiones humanitarias en Haití, tanto en 2004 como tras el terremoto de 2010.
En el ámbito internacional, el buque ha participado en tres despliegues de la Operación Atalanta contra la piratería en el Índico y, entre 2021 y 2025, ha apoyado operaciones nacionales y aliadas, incluyendo la erupción volcánica de La Palma, el despliegue del Grupo Expedicionario de Combate Dédalo, el apoyo tras el terremoto de Turquía en 2023 y ejercicios como Dynamic Mariner y MILEX. También ha contribuido al transporte de tropas de Infantería de Marina desplegadas en Rumanía.