El Ejército del Aire moviliza a 2.500 militares y completa 278 salidas en el ejercicio Sirio-Dragón-Tormenta 26
Ejercicio ejercicio Sirio-Dragón-Tormenta 26
2.500 militares y 278 vuelos: el gran despliegue del Ejército del Aire con Eurofighter, F-18 y drones Predator
Así se prepara el Ejército del Aire para combatir desde bases improvisadas y aeródromos alternativos.
El Ejército del Aire y del Espacio ha completado con éxito el ejercicio Sirio-Dragón-Tormenta 26 (SDT26), desarrollado entre el 19 y el 30 de octubre en diferentes bases y aeródromos militares. Las maniobras han movilizado a más de 2.500 militares y han permitido realizar 278 salidas de operaciones aéreas, con la participación de cazas Eurofighter y F-18, aviones de transporte, aeronaves de reabastecimiento, drones y medios de vigilancia y control .
El ejercicio, cuyo planeamiento y ejecución ha correspondido al Mando Aéreo de Combate (MACOM), ha tenido como principal objetivo mejorar la preparación operativa de las unidades aéreas y perfeccionar los procedimientos de mando y control. Para el MACOM, el balance de esta edición ha sido satisfactorio, tanto por el volumen de actividad desarrollado como por la capacidad de coordinación demostrada por las unidades participantes.
Uno de los aspectos centrales del SDT26 ha sido la comprobación del funcionamiento del mando y control táctico desde el ESP JFAC, con actividad en las bases aéreas de Torrejón y Pollensa. Este despliegue ha permitido verificar la capacidad de la estructura española de generación de fuerzas aéreas para trasladar sus elementos y módulos operativos y mantener el control de las operaciones desde diferentes emplazamientos.
El ESP JFAC funciona como una estructura operativa flexible y adaptable. Su núcleo permanente pertenece al Cuartel General del MACOM, aunque puede incorporar personal de refuerzo procedente de la estructura orgánica del Ejército del Aire y del Espacio en función de las necesidades de cada operación. Esto resulta esencial para organizar, dirigir y coordinar operaciones aéreas complejas, especialmente cuando es necesario desplegar los puestos de mando fuera de sus instalaciones habituales.
Eurofighter, F-18 y A400M en las operaciones aéreas
El componente de combate ha contado con cazas Eurofighter de las Alas 11, 14 y 46, así como F-18 de las Alas 12 y 15. Estos aviones han constituido una parte fundamental de la actividad aérea, acompañados por diferentes plataformas de transporte, reabastecimiento y apoyo a las operaciones.
Entre los medios de transporte han participado los A400M del Ala 31 y los C-295 del Ala 35. También ha intervenido un Airbus A330 MRTT del Ala 45, una plataforma con capacidad para realizar misiones de transporte estratégico y reabastecimiento en vuelo.
Indra protege el avión de Airbus A400M del Ejército del Aire y del Espacio con su sistema antimisiles de última generación InShield
El dispositivo ha incorporado asimismo drones Predator del Ala 23, aviones CN-235 VIGMA y helicópteros Sikorsky S-76 del Ala 49. La participación de estos medios ha permitido integrar distintas capacidades aéreas en un mismo escenario de adiestramiento.
La dimensión multinacional del ejercicio también ha quedado reflejada en la colaboración de la OTAN, que ha aportado un avión de alerta temprana E-3 AWACS para apoyar las tareas de control táctico. Esta plataforma permite ampliar la capacidad de vigilancia del espacio aéreo y contribuir a la coordinación de las operaciones mediante información obtenida desde el aire.
Una de las novedades destacadas del SDT26 ha sido la puesta en práctica de procedimientos relacionados con el concepto de Agile Combat Employment (ACE) , o empleo ágil en combate, impulsado por la OTAN.
Imagen de un Awac de la OTAN volando ante una hilera de cazas de combate
Este concepto busca que las fuerzas aéreas puedan dispersar sus medios, operar desde diferentes emplazamientos y reducir su dependencia de las grandes bases aéreas permanentes. Se trata de una capacidad especialmente relevante en escenarios de alta intensidad, en los que las instalaciones principales pueden convertirse en objetivos prioritarios y resultar necesario trasladar rápidamente los medios a otros aeródromos.
Durante las maniobras se han ejecutado procedimientos de armado, repostaje y operación de cazas F-18 del Ala 15. Estas actividades se han desarrollado en el marco de las capacidades de despliegue y sostenimiento de las aeronaves en ubicaciones alternativas.
Uno de los escenarios más significativos se ha establecido en el aeropuerto de Teruel, donde se ha desplegado una base de operaciones avanzada (DOB, por sus siglas en inglés). Desde esta ubicación, un avión C-295 ha desempeñado la función de punto avanzado de abastecimiento de combustible (FARP), dentro de los procedimientos previstos para facilitar el sostenimiento de las operaciones aéreas.
La utilización de este tipo de instalaciones permite comprobar hasta qué punto las unidades pueden mantener su actividad cuando se ven obligadas a operar desde emplazamientos distintos de sus bases habituales. El objetivo es garantizar la continuidad de las misiones y aumentar la capacidad de supervivencia de la fuerza aérea mediante la dispersión de sus medios.
Las 278 salidas aéreas han sido posibles gracias a la participación de un amplio dispositivo de unidades de combate, apoyo al combate, inteligencia, vigilancia, logística y seguridad.
Además del ESP JFAC, han intervenido el Centro de Operaciones Aéreas (AOC), las bases aéreas de Zaragoza y Pollensa y el Centro de Inteligencia y Targeting Aeroespacial (CINTAER). También han participado el Grupo de Transportes (GRUTRA), el Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo (EADA) y el Segundo Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo (SEADA).
El dispositivo ha incorporado igualmente al Centro Informático de Gestión (CIGES), la Jefatura del Sistema de Vigilancia y Control Aéreo (JSVICA), el Grupo Norte de Mando y Control (GRUNOMAC) y el Grupo Centro de Mando y Control (GRUCEMAC).
En el ámbito logístico y de apoyo operativo han intervenido el Centro Logístico de Material de Apoyo (CLOMA), el Grupo Móvil de Control Aéreo (GRUMOCA), el Grupo de Seguridad (GRUSEG) y la Unidad Médica de Aeroevacuación (UMAER).
También han participado el Escuadrón de Zapadores Paracaidistas (EZAPAC) y el Centro de Operaciones de Vigilancia Espacial (COVE), además de contar con la colaboración del Polígono de Tiro de las Bardenas Reales.
Por parte del Ejército de Tierra, el ejercicio ha incluido la participación de personal paracaidista de la Brigada Paracaidista (BRIPAC), ampliando la integración entre los dos ejércitos en el desarrollo de las actividades previstas.