El portaaviones de propulsión nuclear USS Abraham Lincoln (CVN-72) llega a Laem Chabang, Tailandia, con una visible oxidación en el cascoEFE

Fuerzas Armadas  Giro imprevisto para el portaaviones nuclear USS Abraham Lincoln tras una ardua misión de 10 meses seguidos en el mar

El portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln (CVN 72) regresó hace apenas dos semanas a su base en San Diego, Estados Unidos, tras una dura misión que completó con récord: 265 días consecutivos en el mar, en medio de numerosas informaciones sobre las difíciles condiciones para su tripulación. El Lincoln zarpó en noviembre de 2025 para una misión en el mar de China Meridional y fue desviado hacia Oriente Medio antes de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que comenzaron en febrero de 2026. Su participación en el conflicto ha sido clave. Durante ese despliegue, el portaaviones operó en las áreas de responsabilidad de las flotas estadounidenses 3.ª, 5.ª y 7.ª, en apoyo de los objetivos de seguridad nacional de Washington. Pero la misión fue tan compleja que los demócratas del Congreso de Estados Unidos exigieron respuestas sobre las condiciones a bordo del USS Abraham Lincoln, tras informes de escasez de alimentos, problemas de fontanería y crisis de salud mental durante el despliegue. De hecho, ocho militares estadounidenses pertenecientes al grupo de combate del portaviones intentaron suicidarse durante el prolongado despliegue en Oriente Medio. El dato fue confirmado por la US Navy en una carta remitida al Senado y obtenida por varios medios estadounidenses. Ninguno de los intentos terminó en una muerte por suicidio.

El buque y la tripulación llegaron el pasado día 8 de octubre a casa: la Estación Aeronaval de North Island, en San Diego. El propio secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, visitó el portaaviones para entregar a la tripulación la Presidential Unit Citation, la máxima condecoración militar que puede recibir una unidad.

Pero apenas dos semanas desde su regreso, una noticia ha supuesto un importante giro para la futura vida operativa del buque.

Un F-35C Lightning II se dispone a despegar de la cubierta del portaaviones USS Abraham Lincoln (CVN 72)USS Abraham Lincoln (CVN 72)

El portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln cambiará su puerto base de San Diego, en California, a Bremerton, en el estado de Washington, a finales de 2026 para completar un periodo de mantenimiento planificado con antelación. El traslado supondrá un cambio permanente de destino para la tripulación y sus familiares, según ha informado el Mando de las Fuerzas Aéreas Navales de Estados Unidos el 16 de octubre.

El traslado a Bremerton permitirá realizar trabajos de mantenimiento a nivel de astillero destinados a prolongar la vida útil del buque y recuperar sus niveles de preparación material y de combate. La Armada estadounidense considera estas intervenciones una parte esencial de su estrategia para mantener una flota moderna y operativa.

Grupo de Ataque de Portaaviones 3

El Abraham Lincoln llegó a San Diego en enero de 2020 y ha servido como buque insignia del Grupo de Ataque de Portaaviones 3 (Carrier Strike Group 3). Durante su trayectoria operativa reciente, ha participado en misiones en los teatros del Indo-Pacífico y Oriente Medio, donde ha contribuido a la protección de rutas marítimas consideradas críticas para los intereses estadounidenses.

La 3.ª Flota, integrada en la Flota del Pacífico estadounidense, desempeña un papel central en el entrenamiento y la preparación de las fuerzas navales de la región. Sus cometidos incluyen desde operaciones de combate hasta misiones de asistencia humanitaria y respuesta ante desastres.

Bremerton, nuevo destino

El cambio de puerto base responde a las necesidades de mantenimiento del Abraham Lincoln. La US Navy no ha detallado la duración de las obras ni el calendario específico de las distintas fases del mantenimiento. El traslado también tendrá consecuencias para el personal destinado en el buque. A diferencia de un desplazamiento temporal para realizar reparaciones, el cambio de puerto base será permanente para los marineros y sus familiares, que deberán afrontar la correspondiente transición. Los miembros de la dotación y sus familias dispondrán de recursos de apoyo durante el proceso, con el objetivo de facilitar su adaptación al nuevo destino. Los cambios de puerto base forman parte de la política de dispersión estratégica de buques de EE.UU. Este planteamiento permite distribuir las unidades navales y organizar sus periodos de mantenimiento en función de las necesidades de la flota.