Bidones lanzados al agua del Atlántico
Lo que se sabe de los bidones radiactivos hundidos frente a la costa gallega: origen, peligrosidad y contenido
El delegado del Gobierno en Galicia ha reconocido que el Ejecutivo central está «preocupado» por este asunto. Desde la Xunta recuerdan que las competencias no son autonómicas sino del Consejo de Seguridad Nuclear
El comienzo de la investigación por parte de la expedición oceanográfica francesa a bordo del buque L'Atalante ha removido una preocupación que llevaba hundida en el fondo de Atlántico durante años.
La incertidumbre provocada por los bidones ha generado multitud de preguntas. Muchas de ellas, están aún sin resolver. La idea de la expedición es mapear la localización de los bidones y comprobar el estado en el que se encuentran. Por lo tanto, en un principio, no se pretende recuperar ninguno.
L'Atalante buque francés
El vertido de estos bidones no es, ni mucho menos, algo actual. Los contenedores proceden de mitades del siglo XX cuando ciertos países, especialmente Reino Unido y Bélgica, decidieron depositar los bidones en este lugar del Atlántico ante la menor posibilidad de que se desencadenase actividad sísmica.
Estos vertidos se llevaron a cabo hasta el año 1993 cuando un cambio en la normativa prohibió y endureció este tipo de acciones sin revertir, sin embargo, aquellas que ya se habían cometido. Por lo tanto, y a pesar del paso de los años estos bidones continúan hundidos bajo el agua sin tener conocimiento real de su contenido.
Según defendieron los países que lo llevaron a cabo, no se trata de vertidos de procedencia nuclear en sí sino que contienen material procedente de equipos de trabajo en laboratorios y otros instrumentos usados en este ámbito. Sin embargo, esta duda se acrecienta cuando se tiene en cuenta que, por ejemplo, la Unión Soviética también hizo uso de estos depósitos marinos.
Por el momento, se desconoce el número real de bidones sumergidos, cifra que se espera se esclarezca a través de la investigación francesa que opera en el lugar.
Competencias
La Xunta, a través de la Dirección general de calidad ambiental, ha solicitado al Consejo de Seguridad Nuclear, dependiente del Gobierno, información sobre la expedición oceanográfica francesa.
A través de una misiva emitida por la directora de calidad ambiental, María José Echevarría, se ha solicitado información para conocer la dimensión y la posible afectación de los bidones. Asimismo, recuerda que la normativa sitúa al Consejo de Seguridad Nuclear como el organismo competente en seguridad nuclear y protección radiológica, incluyendo la supervisión y control de los residuos radiactivos.
Además, desde el PP gallego también han pedido más información al Gobierno. Necesitamos saber qué conocimiento y grado de implicación tenía el Gobierno de esta investigación francesa, qué repercusiones puede tener y qué medidas se han adoptado para hacer un control sobre los resultados que se obtengan de la misma«, explicaba la diputada Rosa Quintana, que espera »una respuesta rápida, contundente y precisa que tranquilice a toda la población gallega".
«Contacto permanente»
Este viernes, el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, ha asegurado que el Ejecutivo central se mantiene en «contacto permanente» con la expedición francesa con el fin de recabar la máxima información posible sobre los descubrimientos.
Pedro Blanco durante la rueda de prensa en la Delegación del Gobierno
Blanco ha reconocido que existe preocupación al respecto ya que estos bidones se tiraron durante décadas en el siglo XX, cuando «la conciencia probablemente fuese otra, completamente diferente».