Derribo de una chimenea de la central térmica de Meirama
El negocio de las cenizas industriales surge con fuerza en Galicia tras el cierre de las centrales térmicas
El sector de la construcción demanda este material para el cemento
Galicia cerró su última central térmica de carbón en 2023, cuando dejó de funcionar la de As Pontes de García Rodríguez, en la provincia de La Coruña. En aquel momento se quemaron las últimas existencias de mineral. Tres años antes, se vivió la misma situación en Meirama (Cerceda). De este modo, se puso fin a unas instalaciones que suministraron electricidad durante cerca de 40 años.
El final del uso del carbón en territorio gallego ha derivado en el surgimiento de un nuevo negocio: la utilización de cenizas procedentes de las centrales térmicas que durante años se almacenaron en vertederos. El principal demandante es el sector de la construcción. En concreto, para el cemento.
Análisis y utilización
No es una idea nueva, pero ahora ha cobrado fuerza. El proyecto ‘Cenicienta’ estudió la valorización de las cenizas industriales mediante el desarrollo de materiales y productos para la eco-construcción de obra civil y edificación. Fue presentado en 2019 y fue promovido por Preforvisa, Extraco, Galaicontrol e Indutec Ingenieros. En el ámbito de la edificación se obtuvieron «resultados muy favorables», según explicaron los promotores de esta iniciativa.
Desde hace varias décadas, una de las adiciones para la producción de cemento de uso más habitual han sido las cenizas volantes procedentes de las centrales térmicas de carbón. Este residuo sólido se obtiene durante la filtración de los gases de combustión del carbón de dichas centrales, que deben ser captados para evitar su emisión a la atmósfera. Durante años fueron destinadas a vertederos ubicados en las zonas próximas. Ahora el interés por este material ha surgido de nuevo.
Precio
«La escasez de las cenizas volantes ha provocado, por una parte, la búsqueda de otras adiciones que puedan sustituirlas, y por otra, un importante incremento en su precio, en el mercado nacional e internacional». Esta es la explicación que ofrece la empresa Euroash Recycling Corporation, que ha solicitado a la Xunta de Galicia la autorización ambiental integrada para construir en el Puerto Exterior de Langosteira (Arteixo) una planta destinada al procesamiento, valorización y comercialización de cenizas procedentes de centrales térmicas.
Este proyecto se ha diseñado para procesar y recuperar las cenizas depositadas en un vertedero existente en las instalaciones de la central térmica de As Pontes.