Mina de wolframio en Galicia.

Mina de wolframio en GaliciaEuropa Press

La riqueza mineral de Galicia se cifra en hasta 45.000 millones de euros, una de las mayores de la UE

La comunidad autónoma alberga recursos primarios significativos de 18 de los 34 materiales críticos identificados por la Unión Europea

La Universidad de Santiago de Compostela (USC) ha realizado un estudio por petición de la Xunta que calcula que los recursos mineros de los que dispone Galicia pueden alcanzar un valor económico total de entre 25.000 y 45.000 millones de euros.

El informe sobre el potencial de esta riqueza minera revela que Galicia «registra una de las concentraciones más significativas, más numerosas y más valiosas de minerales críticos» en todo el continente europeo, ya que la comunidad alberga recursos primarios significativos de 18 de los 34 materiales críticos identificados por la Unión Europea (UE). No obstante, «los resultados y conclusiones presentados en el documento deben ser considerados como una interpretación sujeta a las limitaciones y posibles errores de la base de datos original del IGME».

Según ha explicado el presidente gallego, Alfonso Rueda, en su comparecencia tras el Consejo de la Xunta este potencial «obliga a no dejar pasar las oportunidades que ofrece» y, en este sentido, el Gobierno gallego apela a la iniciativa de las empresas para la «colaboración pública-privada» en este «compromiso estratégico».

Los cinco corredores con mayor potencial

El estudio, para el que se recogieron más de 43.000 muestras geoquímicas en 127 zonas de Galicia, identifica cinco corredores que concentran la mayor parte del potencial de minerales críticos. Son los de Santiago-Touro-Lalín; Cabo Ortegal-Moeche; Penouta-Forcarei, San Finx-Santa Comba; y Vigo-Tui-Porriño.

El primero, Santiago-Touro-Lalín, es el de metales tecnológicos «por excelencia», según la Xunta, y abarca un área total de 1.200 kilómetros cuadrados. Alberga «el mayor depósito de cobre de Galicia», y presenta mineralizaciones de cobalto, «clave para baterías».

El segundo, Cabo Ortegal-Moeche, es el «más singular de Galicia» con 200 kilómetros cuadrados que contienen cromititas con metales como platino y paladio cuyas concentraciones «alcanzan niveles comparables a yacimientos internacionales».

El tercero, Penouta-Forcarei, es «el corredor estrella para la industria tecnológica y el único con producción activa de tantalio en Europa». Son 420 kilómetros cuadrados en donde se sitúa Penouta, «yacimiento en producción de tantalio y niobio, esenciales para electrónica de alta gama». La justicia gallega paralizó en 2024 la actividad en la sección que extraía coltán de la mina ubicada en Viana do Bolo (Orense).

El cuarto corredor, San Finx-Santa Comba, es «la histórica cintura del wolframio» gallega, activa desde hace más de un siglo y «vital durante la II Guerra Mundial». Un total de 810 kilómetros cuadrados que reúnen dos de los yacimientos de wolframio más grandes de España.

Por último, Vigo-Tui-Porriño, el quinto de los corredores, es «el gran corredor donde los complejos alcalinos concentran el mayor potencial de tierras raras de Galicia», unos 1.200 kilómetros cuadrados.

Entre los proyectos en tramitación para la explotación de estos minerales se encuentra algunos tan polémicos como la mina de cobre de Touro (La Coruña), la de A Penouta en Viana do Bolo (Orense) de cobalto y tántalo, que han generado protestas sociales y procesos judiciales.

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