La primera bodega gallega con restaurante Estrella Michelin
De bodegas a destinos gastronómicos: así nace la primera bodega gallega con restaurante Estrella Michelin
Además es el primero en conseguir esta prestigiosa distinción en la provincia de Lugo
Durante décadas, las bodegas fueron espacios concebidos para elaborar vino, recibir visitas puntuales y, como mucho, ofrecer una cata con vistas. Hoy ese modelo ha cambiado de forma radical. En plena revolución del turismo experiencial, muchas bodegas han dejado de ser solo templos del vino para convertirse en auténticos destinos donde la gastronomía también es la protagonista.
La primera Estrella Michelin en Lugo
En Galicia, Regina Viarum se ha convertido en la primera bodega gallega con un restaurante Estrella Michelin, un logro que consolida a la Ribeira Sacra como destino gastronómico. El restaurante en cuestión es Vértigo, dirigido por el chef Rafa Centeno. La concesión de esta distinción supone un doble hito: es la primera Estrella Michelin otorgada a un restaurante situado en una bodega en Galicia y, al mismo tiempo, la primera que recibe la provincia de Lugo en toda la historia de la guía.
Este reconocimiento sitúa por primera vez a Lugo dentro del mapa Michelin y refuerza el papel del enoturismo gallego, que pasa a posicionarse al nivel de otras destacadas regiones vinícolas del ámbito nacional. En toda España apenas media docena de bodegas cuentan con un restaurante distinguido por Michelin.
Fundada en 2001, Bodegas Regina Viarum nació con el objetivo de poner en valor la tradición vitivinícola de la Ribeira Sacra que se cultiva en sus empinados bancales. Con el paso de los años, la bodega fue construyendo un modelo propio al introducir en su oferta visitas, miradores sobre el cañón del Sil y una forma de entender el vino ligada al territorio.
Esa visión la ha convertido en la bodega más visitada de Galicia, pero el salto definitivo llegó con la apertura de Vértigo.
Así es el restaurante de Rafa Centeno
Para Rafa Centeno, cocinero vigués reconocido por su trabajo en Maruja Limón, Vértigo representa un regreso a lo esencial. Su propuesta huye del artificio y se centra en interpretar la Ribeira Sacra desde una mirada contemporánea, respetando el producto y a quienes lo trabajan.
La cocina de Vértigo se articula a través de una carta breve y menús degustación que evolucionan con las estaciones. Setas, verduras, carnes de proximidad y referencias constantes al recetario gallego se combinan con técnicas actuales, dando lugar a platos reconocibles, pero sorprendentes. Todo ello marinado con los vinos de Regina Viarum, con variedades autóctonas como la Mencía o el Godello.
Interior del restaurante Vértigo
La propuesta gastronómica se estructura en dos opciones. El Menú Carta, por 65 euros, con dos aperitivos, entrantes, plato principal y postre. El Menú Vértigo, de 95 euros, ofrece tres aperitivos, cinco salados y dos dulces.
La experiencia va mucho más allá del plato. El comedor de Vértigo se abre visualmente al cañón del Sil, con mesas orientadas hacia los viñedos en pendiente. Comer aquí es hacerlo suspendido sobre uno de los paisajes más icónicos de Galicia, una sensación que ha cautivado tanto a comensales como a críticos.
Aunque la guía Michelin premia la excelencia culinaria, es evidente que el conjunto, vino, cocina y entorno, ha sido clave para lograr tal distinción. Un reconocimiento que pone en valor la manera de entender la bodega como un lugar donde se vive el vino, se disfruta del paisaje y se saborea el territorio.